La Teoría de las Restricciones, TOC, por sus siglas en inglés (Theory of Constraints), planteada y dada a conocer a principios de los años ochenta por el físico israelita Eliyahu M. Goldratt (1984), fue inicialmente concebida como un principio científico que luego se convirtió en un paradigma de mejora continua que, aplicado a las organizaciones (principalmente empresas), se utilizó para identificar los mayores obstáculos o el factor limitante que se interponían entre el camino de los objetivos organizacionales y las metas del proyecto ―proceso―, lanzamiento, etc. (Techt, 2016).
En 1984, Eliyahu M. Goldratt y Jeff Cox publicaron La Meta, una obra en la que la TOC se enfoca como un principio de filosofía administrativa empresarial que, a partir del proverbio “Una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones” (Aguilera, 2000), buscó ayudar a las empresas ―mediante una metodología de cinco pasos― a identificar ese eslabón (“restricción”), para posteriormente repararlo, fortalecer todo el proyecto y, en un proceso continuo (iterativo), trabajar para solucionar las nuevas restricciones que fueran apareciendo.

En la introducción de La Meta (Goldratt & Cox, 1996), los autores explican:
La Meta trata de ciencias y de educación… La ciencia, para mí, y para una vasta mayoría de respetables científicos, no trata de los secretos de la naturaleza, ni incluso de verdades. La ciencia es simplemente el método que empleamos para intentar encontrar y defender un conjunto mínimo de hipótesis que pueden explicar, por una derivación lógica directa, la existencia de muchos fenómenos de la naturaleza (Goldratt. P. 3).
Al paso de los años, la TOC se ha erigido como un constructo científico-administrativo que ayuda a las organizaciones (lucrativas, sociales, institucionales, y tanto privadas como públicas) a superar las restricciones que limitan el cumplimiento de sus objetivos esenciales.
En este sentido, y a partir de la perspectiva de la TOC, el tema migratorio, prácticamente desde el inicio de la administración del presidente Manuel López, ha sido la principal restricción que, a lo largo de cuatro años, de manera repetida, ha causado crítica pública, desencuentros políticos con gobiernos extranjeros, conatos de conflicto con el gobierno de Joe Biden y ahora, tras el funesto episodio de Ciudad Juárez, amenaza provocar un cisma en la 4T con previsibles repercusiones en la conformación de este movimiento de cara a las elecciones federales del 2024.

La migración en tiempos de la 4T
Cuando Andrés López asumió la primera magistratura del país, Donald Trump era presidente de los Estados Unidos, y la política migratoria entre ambos países puede resumirse en las declaraciones que el propio Trump vertió en abril del año 2022, durante un mitin partidista efectuado en Ohio, al que acudió y que utilizó como foro para criticar la política fronteriza implementada por Biden desde su llegada a la Casa Blanca:
“Nunca he visto a nadie doblarse así. Entro (a mi oficina) y (el representante de México) se ríe de mí cuando le digo: ‘Necesitamos 28 mil soldados en la frontera, gratis’. Él me miró y me dijo algo como ‘¿(Desplegar soldados) gratis?’ ‘¿Por qué haríamos eso en México?’. Le dije: ‘Necesitamos algo llamado Quédate en México”, recordó Trump.
Después de eso (él) me miró y me dijo: ¡Señor, sería un honor tener 28 mil soldados en la frontera! ¡Sería un honor tener Quédate en el maldito México! ¡Queremos tener Quédate en México!” (El Financiero, 24 de abril de 2022).

En México, la impresión ciudadana fue que las instancias migratorias nacionales le estaban haciendo el trabajo sucio al gobierno de Estados Unidos al tratar de detener el flujo de los migrantes centroamericanos en la frontera sur, así como buscando contener a los migrantes que, provenientes del Caribe, Asia y África, habían logrado ingresar a territorio nacional por los litorales y buscaban internarse en los Estados Unidos por los pasos fronterizos de Tijuana y Mexicali. A fin de cuentas, México era sólo el paso y no el destino de los migrantes.
Se dieron entonces vergonzosos episodios en los que la violación a los derechos humanos fue la constante, como aquel acontecido en la estación migratoria de Tenosique, Tabasco, el 1 de abril del año 2020, que parece una fatal premonición del ocurrido en Ciudad Juárez apenas el lunes 27 de marzo del año en curso, en el que murieron al menos 38 migrantes:
El Instituto Nacional de Migración (INM) informa que ayer alrededor de las 19:45 horas un grupo de hombres –en su mayoría originarios de Honduras– albergados en la Estación Migratoria de Tenosique, en Tabasco, incendió colchonetas como modo de presión para exigir el retorno a su país de origen, tras el cierre de fronteras derivado de la contingencia sanitaria por el coronavirus Covid-19 (https://www.gob.mx/segob/prensa/informa-instituto-nacional-de-migracion-sobre-hechos-en-estacion-migratoria-de-tenosique).

Nada que ver con las promesas de campaña que Andrés López enarboló respecto al asunto migratorio:
Inicialmente, López Obrador abogó por un enfoque humanitario hacia la migración, colocando a defensores de los derechos de los migrantes en posiciones políticas clave y ordenando al Instituto Nacional de Migración (INM) que emitiera un número sin precedentes de visas humanitarias. Sin embargo, este enfoque no duró. Para junio de 2019, en medio de intensa presión por parte de Estados Unidos, la administración de López Obrador cambió su estrategia migratoria a una con base en la aplicación de la ley. Como resultado, México ha aumentado su número de detenciones, arrestos y deportaciones (Leutert, 2020).
El nefasto episodio de los migrantes calcinados en Ciudad Juárez, claramente previsible en un contexto de abuso y criminalización de los migrantes, es parte del eslabón que, como señalamos líneas arriba desde la óptica de la TOC, pareciera ser la principal restricción del gobierno de la 4T.
Marcelo tiene la culpa
El lamentable suceso desencadenó una confrontación entre los titulares de las secretarías de Gobernación y Relaciones Exteriores ―ambos autoproclamados candidatos a la presidencia―, señalándose como responsables del asunto migratorio. Así, mientras Adán López aseguraba que, aunque el Instituto Nacional de Migración es una dependencia de la Secretaría de Gobernación, en los hechos la migración es parte de las responsabilidades de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Marcelo Ebrard, por su parte, y tratando de mostrar ecuanimidad, no se pronunció de manera clara al respecto. Al igual que el presidente López, que únicamente ocupó un poco más de dos minutos de su “mañanera” del día siguiente para aludir a la tragedia, limitándose a referir que había instruido a la secretaria de Seguridad ―Rosa Rodríguez― a investigar los hechos y deslindar responsabilidades.

El tema migratorio en México continuará, sin duda, detonando episodios cuyas repercusiones políticas pueden traer consecuencias de largo alcance. Incluso, tome o no cartas en el asunto el presidente Andrés López, la migración ya demostró que es el eslabón que puede reventar toda la cadena de gobierno, considerando sobre todo que es un fenómeno humano fomentado por los problemas estructurales que los países expulsores no sólo no están resolviendo, sino que incluso se agravan. A su vez, la nueva política implementada por el gobierno norteamericano que, entre otras acciones proyecta, para los años fiscales de 2023 y 2024, acoger hasta 20 mil refugiados procedentes de América Latina y el Caribe, parece alentar las esperanzas de miles de personas, incluyendo mexicanos, que han puesto sus ojos en la Unión Americana como la única oportunidad a su alcance para un mejor futuro.
aves_urbanas@yahoo.com.mx
ecomarketing.aves.urbanas@gmail.com
Twitter: @Jorgediazavila
Referencias
- Goldratt, E. & Cox, J. (1996). La Meta. Un proceso de mejora continua. México. Ed. Castillo.
- Solís Vanegas, R. & Chávez Cárdenas, O. (2010). La Teoría de las Restricciones. Ecuador. Universidad de Cuenca.
- Leutert, S. (2020). Las Políticas Migratorias de Andrés Manuel López Obrador en México. (Otoño 2019 – Primavera 2020). Estados Unidos. Strauss Center for International Security and Law. The University of Texas at Austin.



