REDACCIÓN/LALUPA.MX
Querétaro, Qro., 22 de febrero de 2024.- Al menos mil sensores tipo “bichos” o “bots” con micrófonos de alta fidelidad se utilizarán durante el actual de gobierno del estado para identificar los sitios exactos donde se presentan las fugas de agua en el territorio estatal, con el fin de intervenirlas con rapidez, precisión, evitar trabajos invasivos en las calles y ahorrar al menos el cinco por ciento del agua de Querétaro, gracias a un convenio con Comisión Estatal de Aguas (CEA) con Microsoft.
El apoyo de estos sensores convierte a Querétaro en el primer estado de México en contar con esta tecnología, sin significar un costo para el gobierno estatal. Se busca contar con tres mil 500 equipos a más tardar en marzo, con el fin de cubrir 350 kilómetros de los tres mil kilómetros de la red de agua potable. Estos equipos se quedarán de manera temporal y gratuita hasta que termine la actual administración de Querétaro, aunque tienen una vida útil de diez años.
Durante la presentación de la “Estrategia para la Atención de Fugas”, el vocal ejecutivo de la CEA, Luis Alberto Vega Ricoy, señaló que se detectaron 24 mil 469 fugas durante 2023 y se destinaron poco más de 30 millones de pesos para atenderlas. Con estos equipos será más fácil detectar las fugas no visibles, justo cuando inician, aunque no significa que dejen de existir fugas.
Lo que puede suceder, adelantó el vocal, es que si se atendieron 24 mil fugas en 2023, a lo mejor en 2024 se atenderán 35 mil y no significará que haya más fugas, sino que se atenderá también aquellas que no son visibles, lo que permitirá recuperar agua, porque se ahorrará hasta el 5 por ciento del volumen total del agua en el estado.
Sensores similares ya se sometieron a una prueba piloto en Cadereyta y “nos fue muy bien”, además que de aquí al final del sexenio no tendrá costo alguno para Querétaro y, por ahora, “nos estamos yendo a la zona metropolitana, en la zona de mayor incidencias (de fugas)”.
Actualmente se atienden las fugas visibles a partir de las denuncias de vecinos, ciudadanos y medios de comunicación, para lo que se pasó de 21 a 37 cuadrillas de la CEA para atenderlas en menos de 24 horas, aunque lo ideal es que sea de 12 horas porque el tiempo de respuesta es crítico en una fuga, porque “mientras más nos tardemos en repararla, mayor el agua que se está tirando”.
“Tarde o temprano una fuga no visible se vuelve visible, porque de una gotita hacen un charquito y de repente un socavón y alguien nos llama. El hecho de poder atacar una fuga no visible hace toda la diferencia, porque es atacar en una etapa temprana”, insistió el vocal.
El coordinador general de la CEA, Gonzalo Álvarez, señaló que los bots se instalarán sobre 350 kilómetros de la red “y entre ellos se hablan entre sí y se mandan información porque escuchan la tubería. Esa información se mandará a un centro de inteligencia de Microsoft en Londres, se procesa y nos regresa a nuestro sistema de multicanalidad para decir dónde está específicamente la posible fuga o la posible toma irregular”.
Durante la explicación técnica de los sensores, se resaltó que se trata de dispositivos muy pequeños con micrófonos de alta fidelidad. Querétaro se ubica en el tercer lugar a nivel mundial en utilizar este tipo de tecnologías y desde hace varias semanas se empezaron a utilizar en la red de agua del estado, para que “empiecen a hablar el idioma de Querétaro, cómo suena la tubería, qué tipo de tubería es”.



