ENTREVISTA: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
FOTOS: GUILLERMO GONZÁLEZ/LALUPA.MX
Ciudad y Poder le apuesta al futuro sin dejar de recordar el pasado. A 21 años de su creación, su director y fundador, Luis Gabriel Osejo, reconoce que la inteligencia artificial (IA) y las redes sociales le cambiarán todavía más el rostro a la manera en la que se difunde la información, pero los valores del periodismo permanecerán intactos.
Hijo del periodista Pablo Osejo, Luis Gabriel siguió los pasos de su padre en un mundo que migró a lo digital. En noviembre de 2003 inició con su proyecto que, entonces, se llamó Querétaro Semanal para después cambiar el nombre. En 2005 imprimió Actores y Escenarios que duró dos años y medio, pero tras su cierre, el medio por internet se quedó con esta denominación.

Al cumplir 20 años como empresa, decidió volver a intentar imprimir una revista bimestral que ya cumplió tres años y para él “es como volver al pasado, ¿quién iba a decir que una revista iba a volver a tener éxito cuando parecía que lo impreso estaba decayendo? Tal vez la nostalgia haga que la gente quiera recuperar ese pasado”, confía.

La apuesta por los medios digitales
Osejo asegura que el primer gobernador que invirtió en un medio digital fue José Calzada Rovirosa, porque antes de ese periodo las administraciones consideraban casi inexistentes a estos medios de comunicación y no los tenían en cuenta, seriamente, para la información ni los negocios.
Entonces, sostiene, el internet solamente era una herramienta de consulta de libros o consultar alguna hemeroteca digital, pero no servía para la información. “Cuando comenzamos teníamos diez o 12 visitas diarias y lo revisábamos nosotros o mis amigos o mi familia, no era una herramienta para informar, era ridículo pensar que podías tener un periódico por internet”.

Sin embargo, afirma que la decisión de empresas como Telmex para vender computadoras en pagos, sumado con la llegada del wifi, así como el nacimiento de las redes sociales, facilitaron la consolidación de estos medios digitales, que permiten que ahora cada persona cuente con una computadora de bolsillo en cada celular y las empresas, así como los actores políticos, se dieron cuenta de que necesitaban publicitarse en la red.
Frente al auge de los medios digitales, Luis Gabriel Osejo dice no temer a ese escenario, porque “la competencia soy yo, mucha gente que hoy tiene medios de comunicación digital salió de Ciudad y Poder, influencers de temas gastronómicos, y de turismo salen de aquí, la competencia soy yo y eso me hace más proactivo frente a lo que ocurre y no porque yo sea un inventor, sino que veo lo que pasa más allá de Querétaro, más allá de México y más allá del continente americano, veo las tendencias, mezclo y hago productos que sé que luego van a hacer más”.

Asevera que cuenta con la página de Facebook con más seguidores de todo el Bajío y en Reporte Querétaro hay un millón 800 mil seguidores “orgánicos, jamás compré una campaña, pero está detenida, me vencí, no sé qué hacer, es mi propia competencia, porque las redes sociales nos cambiaron la jugada, cuando vieron que hacíamos negocio con las redes sociales, los dueños (de las redes sociales) limitaron a través de los algoritmos y nos estacionaron, nos paralizaron y hay que tener mucha creatividad para romper ese algoritmo día con día”.
El trabajo en equipo
Ciudad y Poder se respalda en los jóvenes. Luis Gabriel señala que desde hace 15 años se tomó muy en serio escuchar sus propuestas y sugerencias, porque “tienen otra visión, hacen mejor las cosas, yo tengo 56 años y mi primer computadora la tuve a los 26 o 27 años de edad, ellos nacen con un teléfono en la mano, lo que veo es que para que viva un medio de comunicación hay que apostarle a dos cosas: dejar de vernos como un medio provinciano e incluir a la juventud, porque son los que van a permitirte celebrar los 50 o 60 años de tu empresa”.

Su apuesta fue no depender del humor de un político, es decir, no depender de los convenios de publicidad de un gobierno, que son los que sostienen a más del 80 por ciento de los ingresos de los medios de comunicación, así que “desde que llegamos hemos distinguido con mucha claridad la relación personal de la relación periodística, nosotros criticamos nos paguen o no nos paguen y aplaudimos cuando se merece, con contrato o sin contrato”.
En su caso, esos aprendizajes se dieron desde niño. Su padre, Pablo Osejo, fue periodista, empresario, funcionario estatal y federal, así como delegado estatal de la Sociedad Nacional de Periodistas y Escritores. En su casa, se reunían directores de otros medios de Querétaro, políticos y escritores, así que a Luis Gabriel le resultó casi natural y empezó a escribir su propio medio informativo familiar.

“Siempre quise ser como mi papá, él era político, era periodista. Por su revista pasaron muchos jóvenes que hoy ya superan la tercera edad y yo hice el periódico de la secundaria, de la prepa y ahora de mi vida. Me acuerdo de fotógrafos como Juanito Botello, de Rogelio Garfías (director fundador del Noticias). Era normal verlos llegar a mi casa con un diputado, con un gobernador, Sergio Arturo Venegas, compadre de mi papá; Pablo Cabrera, poeta de San Juan del Río, Luis Amieva (exdirector del Diario de Querétaro), a Juan Álvaro Zaragoza, se tomaban fotos en el jardín de mi casa”.
Considera que Pablo Osejo fue su gran bendición, pero también una etiqueta, porque por muchos años fue “el hijo de don Pablo, la gente decía ‘sí contrátalo, que escriba, es hijo de Don Pablo’, yo lo oía. 17 años después que murió mi papá sé que es una gran responsabilidad su nombre, respeto sus valores, pero recuerdo que cuando mi papá murió, un periodista me mandó un mensaje, porque lo entrevistó antes de morir. Me mandó él la entrevista y comenzó diciendo: soy Pablo Osejo, padre de Luis Gabriel Osejo, cuando yo antes me presentaba, soy Luis Gabriel, hijo de Pablo Osejo. Mi padre me dio un nuevo título, es un gran orgullo”.

Pasar la estafeta
Luis Gabriel intenta ahora que no se le identifique como la marca de Ciudad y Poder para construir una empresa que permanezca cuando él ya no esté y darle la opción a su familia de continuar con ese medio de comunicación, si así lo deciden. Por eso, reitera, apuesta a las personas más jóvenes y los hace responsables de prepararse para entender la tecnología como una herramienta más.
Con la tecnología hoy Ciudad y Poder puede hacer, con una sola persona, lo que antes hacían 30 trabajadores y con ayuda de la inteligencia artificial “se capta en la nube toda la información, se generan notas, hasta imágenes, que no queremos hacerlas porque todavía presenta muchos defectos en el tema de la imagen, pero lo estamos haciendo, nuestras redes sociales las maneja ya la inteligencia artificial, salvo la edición de los videos que no se lo hemos dado por completo”.

En la empresa también se desarrollan chatbots para nutrir de las noticias diarias a los usuarios de WhatsApp o cualquier otro sistema de mensajería digital, sin necesidad de que busque en una fuente principal. Aunque reconoce que hay una lucha perdida contra los grandes gigantes de la tecnología, están en búsqueda de su nicho, pero el periodismo se mantiene como la principal herramienta.
“El periodismo tiene valores que no cambian, como la ética y la honestidad, todos estos elementos te hacen congruente y eso es lo que te permite durar cien años: la congruencia. Comencé a los 15 años con Juan Álvaro Zaragoza, con Alfredo Botello, que era subdirector de La Voz de Querétaro, con Efraín Mendoza en el Nuevo Amanecer, mi padre que fue un periodista muy generoso con los sectores más vulnerables, yo tuve esa perspectiva”.




