Autoría de 5:06 pm #Opinión, A Ojo de Pájaro - Gerardo Aguilar

Hecho en México: Nuestras hermosas aves endémicas. Región 2, de paseo por Morelos – Gerardo Aguilar Anzures

 

Para mí, es una gran fortuna que el estado de Morelos me quede tan cerca de casa. Viviendo en el sur de la CDMX, llego a Tres Marías más rápido de lo que me toma salir de la megalópolis por la caseta de cobro de Ojo de Agua (Pachuca) o Tepotzotlán (Querétaro).

Como dicen los anuncios turísticos: “Morelos lo tiene todo” en recreación, para gente con intereses  muy diversos. Hay lugares de descanso, parques acuáticos, zonas arqueológicas, bosques de montaña, lugares semiáridos, pueblos coloniales, presas, lagunas, lugares para practicar deportes extremos, pero también lugares para retiros espirituales, medicina tradicional, temazcales y muchas cosas más. La experiencia se complementa con la variada gastronomía y artesanía de todos los rincones del estado.

Pues aparte de todo eso, Morelos tiene una gran variedad de hábitats, con climas, orografía, flora y fauna muy diversa. Por esta razón, el estado es un paraíso para los pajareros, que con recorridos relativamente cortos, pueden encontrar muchas especies valiosas. Es posible salir de CDMX en la madrugada y regresar por la tarde, con una serie de listas de avistamiento de gran cantidad de especies.

Empezaremos nuestro recorrido por las áreas montañosas colindantes con la Ciudad de México, considerando que hay una continuidad con algunos de los sitios mencionados en la  primera entrega de esta serie, la cual puedes leer aquí:

 Chichinautzin

El Corredor Biológico Chichinautzin (CBC) es una región de enorme valor ecológico que se localiza entre la Ciudad de México y Morelos, funcionando como un puente entre la Sierra Nevada y la Sierra de Taxco. Cuenta con ecosistemas que van desde bosques de oyamel y pino-encino en las partes altas, hasta selvas bajas caducifolias y matorrales en las zonas más cálidas. Esta diversidad de ambientes lo convierte en un refugio para una gran cantidad de especies.

Muchas aves lo utilizan como sitio de descanso, alimentación o reproducción durante sus largos viajes migratorios, y es hogar de especies propias del Eje Neovolcánico Transversal,

En la entrega de Ciudad de México, ya incluimos a algunos habitantes de dicho corredor, como el carpintero transvolcánico, el trepatroncos mexicano,  o el zorzal occidental.  A continuación te presento algunos más.

Chara Transvolcánica ( Aphelocoma ultramarina )

La Chara Transvolcánica es un ave impresionante, con  plumaje en tonos azules y grises y  pico robusto. Son aves muy inteligentes y curiosas, como buenos córvidos (parientes de los cuervos).  Se les encuentra principalmente en el Eje Transvolcánico. Habitan en bosques de pino-encino y zonas de matorral.

Su dieta es omnívora: incluye insectos, arañas, pequeños vertebrados, huevos y polluelos de otras aves, así como frutos secos como bellotas y piñones. Son muy oportunistas y se puede decir que “lo que caiga, es bueno”.

 Las Charas Transvolcánicas son capaces de almacenar y recordar la ubicación de cientos de bellotas y semillas que entierran para consumir más tarde, un comportamiento que contribuye a la dispersión de semillas y a la regeneración de los bosques.

Chara Transvolcánica

Comiendo y pajareando

Hay un pequeño restaurante a  la orilla de la Carretera Federal México-Cuernavaca, que está frente al Parque Ecoturístico  Totlan, cerca de Tres Marías. Esto también es parte del Corredor Biológico Chichinautzin. Ahí se puede disfrutar de la comida típica de la zona: quesadillas de varios guisados, tacos de cecina y carne enchilada, sopa de hongos y platillos similares.  Es una parada muy conveniente para  almorzar, después de haber pajareado desde muy temprano. Es un sitio boscoso y frío, por lo que se agradece que siempre tienen listo un café de olla bien caliente, que cae de maravilla. Los propietarios, “Luis” y su familia, ya nos conocen y nos atienden muy bien.

La primera vez que paramos ahí, cometí el error de dejar en el auto los binoculares y la cámara, puesto que es muy común poder ver aves interesantes desde ahí mientras comes, así que ahora siempre bajo el equipo. También me ha sucedido que se me enfríe la sopa o deje mi quesadilla a medio comer, por salir corriendo a tratar de tomar una foto, antes de que se vaya un ave que llega al lugar a perchar en un árbol cercano.

Recuerdo una vez, que no habíamos encontrado a las charas transvolcánicas en los diversos lugares de pajareo que visitamos y, de repente, llegaron como cinco de ellas a la copa de un árbol frente al restaurante, al otro lado de la carretera, haciendo un gran alboroto. Estaban lejos y a contraluz para fotografiarlas, pero pudimos registrarlas y apreciarlas  bien con los binoculares. También es frecuente poder ver otras aves, como el carpintero bellotero o el colibrí orejas blancas en el lugar.

En otra ocasión, salí con un amigo pajarero que es bastante conocido en Jalapa y sus alrededores como “El Chivizcoyo” y cuyo nombre es Alberto Lobato. Habíamos ido de un sitio a otro sin éxito, buscando a la Matraca Barrada y ya estábamos resignados, comiendo en el restaurante para regresar a CDMX, cuando la escuchamos cerca y fuimos a buscarla a unos 100 metros del restaurante. Tuvimos la suerte de encontrar a dos  ejemplares juntos, perchados en un enorme pino. Aprovechando la anécdota, a continuación te platico de esta ave.

Matraca Barrada ( Campylorhynchus megalopterus )

La Matraca Barrada es un ave vivaz y sociable, fácilmente reconocible por sus distintivas barras oscuras en el plumaje y su cola larga. Son aves muy vocales (“matraca” es un nombre atinado) y a menudo se les ve en grupos familiares.

Habita principalmente en las zonas montañosas del Eje Neovolcánico Transversal y la Sierra Madre del Sur, en bosques de pino-encino y áreas con matorrales densos, donde también anida. Se alimenta principalmente de insectos y otros invertebrados que encuentra en la corteza de los árboles o en el suelo.

Mi primer avistamiento (LIFER) fue en 2014, junto a la Presa Valsequillo en Puebla.  En 2017 la vi en Oaxaca y a partir de 2018, sólo tengo avistamientos de esta matraca en Morelos. La salida con Alberto Lobato, fue el 23 de junio de 2018 y la imagen que te comparto a continuación corresponde a ese día, con las dos matracas en el pino. Esto no lo sé por mi brillante memoria, sino porque felizmente, está registrado en la plataforma eBird de la Universidad de Cornell, donde lo pude corroborar.

Matraca barrada

Cuicacoche Moteado ( Toxostoma ocellatum )

El Cuicacoche Moteado es un ave grande, con plumaje café rojizo salpicado de manchas oscuras y un pico más largo y curvo que otros cuicacoches. La mejor oportunidad para verlo es cuando está perchado cantando, ya que normalmente prefiere andar cerca del suelo, entre la tupida vegetación.

Esta especie  se encuentra  principalmente en las zonas áridas y semiáridas del centro y sur del país, en matorrales densos y bosques espinosos.  Su dieta consiste principalmente  de insectos y otros invertebrados que busca activamente en el suelo o entre la vegetación baja.

El Cuicacoche Moteado es famoso por imitar los sonidos de otras aves, como sus parientes, los mímidos y cenzontles.  De hecho, el nombre “cuicacoche” proviene del náhuatl y significa “el que canta”.

Lo ví por primera vez en Morelos en 2017 y desde entonces fue mi Némesis fotográfico (siempre me había eludido) hasta 2024, cuando pude captarlo vocalizando perchado  en un bosque de Milpa Alta, CDMX. No es un avistamiento fácil y aunque he estado en su área de distribución muchas veces, sólo he podido registrarlo  en cuatro ocasiones y  fotografiarlo en dos oportunidades. La realidad es que todavía no logro la fotografía definitiva  de este cuicacoche, que sea verdaderamente satisfactoria para mí. Lo seguiré intentando en cada oportunidad que tenga.

Cuicacoche moteado

 Xochicalco y sus alrededores

La Zona Arqueológica de Xochicalco es un lugar que me encanta, no sólo por la parte cultural e histórica, sino también por la riqueza de especies que se pueden encontrar en este sitio y en los alrededores. Si tienes ocasión de hacerlo, te recomiendo que no seas sólo un obsesionado del pajareo y te des la oportunidad de disfrutar la Zona Arqueológica y el Museo de Sitio, que valen mucho la pena.

Muy cerca  de Xochicalco se encuentran también Tetlamatzin y la bajada al Río Hormiga, que es un sendero un poco empinado, pero que permite ver muchas especies. Ciertamente, regresar desde el río, ascendiendo hasta el borde de la carretera, implica un esfuerzo especial por la pendiente y el calor, pero vale mucho la pena. Además de las especies que te presentaré más abajo, podrás ver más endémicas, (que he  acomodado en posteriores entregas) y MUCHÍSIMAS especies hermosas, que no son endémicas, pero que son un deleite a la vista, como puede ser el cucú ardilla, el correcaminos tropical, el picogordo amarillo, varias rapaces en vuelo  y un “surtido rico” de mosqueros, entre otras.

Colibrí Opaco ( Phaeoptila sordida )

Es una especie con un plumaje generalmente opaco que contrasta con la intensidad y colorido de otros colibríes. Es el “patito feo” de los colibríes. Su pico rojizo con punta oscura es una característica distintiva que ayuda a identificarlo.

 Este colibrí se distribuye en una amplia variedad de hábitats en el sur y suroeste de México, desde bosques secos y matorrales hasta jardines y áreas urbanas.

Yo he podido  verlo en muchos sitios de pajareo, principalmente en Morelos, pero también en otras locaciones, como Nepantla Estado de México y la Laguna de Chapulco, en Puebla. Mi primer avistamiento del colibrí opaco fue precisamente en la Zona Arqueológica de Xochicalco.

Colibrí opaco

Saltapared Feliz ( Pheugopedius felix )

El Saltapared Feliz es un ave pequeña y muy vivaz, con un plumaje predominantemente marrón y un patrón facial distintivo, incluyendo una prominente ceja blanca.

Se distribuye  a lo largo de la vertiente del Pacífico, desde Sonora hasta Oaxaca. Habita en una variedad de ecosistemas secos y semiáridos, incluyendo bosques espinosos, selvas bajas caducifolias, matorrales densos y barrancas con vegetación.

Se alimenta principalmente de insectos y arañas que busca entre la vegetación densa, ramas caídas y la hojarasca. Su tamaño pequeño le permite acceder a rincones donde otros pájaros no pueden.

El Saltapared Feliz es un ave muy activa y acrobática, constantemente saltando y trepando entre las ramas y la vegetación mientras busca alimento… y por eso es endemoniadamente  difícil enfocarlo. Lo había escuchado muchas veces en Morelos y había visto su silueta brincotear entre la tupida maleza, pero la única foto razonable que tengo, la conseguí muy lejos de Morelos, en El Fuerte, Sinaloa, cerca de Los Mochis. La tomé en un día que pude destinar  para pajarear,  durante un viaje de trabajo. No es una foto maravillosa, pero es un tesoro para mí, porque no tengo otra ni siquiera regular, de esta escurridiza ave.

Saltapared feliz

Esmeralda Occidental ( Cynanthus auriceps )

La Esmeralda Occidental es un colibrí deslumbrante, especialmente los machos, que exhiben un plumaje verde iridiscente que brilla como una joya bajo el sol. Son pequeños y rápidos, lo que los hace difíciles de fotografiar.

Se encuentra principalmente en el oeste y suroeste del país. Prefiere hábitats de bosque seco, matorrales y zonas semiáridas, donde abundan las flores de las que se alimenta.

Después de verlo en mis viajes a Morelos, en años recientes ha sido excelente poder verlo a menos de un kilómetro de mi casa, en Canal Nacional. Durante algunas semanas al principio del verano, ha estado llegando un individuo solitario a un manchón específico de flores de lantana, dándome a mí y a otros fotógrafos, algunos  de los cuáles recorren una buena cantidad de kilómetros para captarlo.

 La imagen que te presento a continuación es del ejemplar que te estoy mencionando. 

Esmeralda occidental

Zacatonero Pecho Negro ( Peucaea humeralis )

El Zacatonero Pecho Negro es un ave llamativa y robusta, fácilmente reconocible por su distintivo patrón de plumaje. Su vocalización es muy característica y bastante audible, por lo que normalmente se escucha antes de ser visto.

Su distribución  incluye partes del Eje Neovolcánico Transversal y la Sierra Madre del Sur. Habita principalmente en pastizales  de alta montaña y laderas rocosas con vegetación herbácea densa.

Su dieta se basa en semillas de pastos y otras plantas herbáceas,. También consume insectos y otros invertebrados, especialmente durante la época de cría.

Para mí, el Zacatonero pecho negro es totalmente emblemático de Morelos. Es una de esas especies que me son entrañables, sin que  pueda decir por qué.  Mi LIFER fue en 2013, en Xochicalco y de las 48 veces que lo he registrado, menos de cinco han sido fuera de Morelos, concretamente, en Puebla y Michoacán.

Zacatonero pecho negro

Vireo Amarillo ( Vireo hypochryseus )

El Vireo Amarillo es un ave pequeña y vibrante, inconfundible por su plumaje de un amarillo intenso en casi todo el cuerpo. Son aves bastante activas y a veces difíciles de ver entre el follaje. En este caso, el nombre en inglés “Golden Vireo” me gusta más, y preferiría “Vireo Dorado” para el nombre común en español.

Su distribución abarca la vertiente del Pacífico, desde Sonora y Chihuahua hacia el sur, llegando hasta Oaxaca. Prefiere hábitats de bosque tropical caducifolio seco, matorrales espinosos y zonas arbustivas semiáridas, especialmente donde hay densa vegetación para forrajear y anidar.

 Su dieta se compone principalmente de insectos y arañas, que busca meticulosamente entre las hojas y ramas de árboles y arbustos.

En temporada de migración, hay que poner especial cuidado para no confundirlo con alguno de los chipes de color parecido  que nos visitan en invierno. Es curioso que mi historial de observaciones  de este vireo es bastante paralelo al del zacatonero  pecho negro, que acabamos de comentar. Mi LIFER es de julio de 2015, así que estoy en el  décimo aniversario de haberlo conocido.

Vireo amarillo

El Balsas

La Cuenca del Río Balsas es una de las regiones más importantes de México, no sólo por ser una fuente vital de agua, sino por su extraordinaria biodiversidad. Se extiende por varios estados del centro y sur del país, como Guerrero, Michoacán, Estado de México, Puebla, Oaxaca, Morelos y Tlaxcala. Su clima cálido y seco, junto con una compleja geografía de montañas y valles, ha propiciado la existencia de una diversidad de ecosistemas, desde selvas secas hasta matorrales espinosos.

Pero lo que la hace realmente especial para los pajareros, es su asombrosa abundancia de aves endémicas.  Estas aves han evolucionado en aislamiento relativo, adaptándose a las condiciones específicas de la cuenca, lo que las convierte en un patrimonio natural invaluable, que es imprescindible proteger a toda costa.

A continuación te presento varias de estas especies que  incluso llevan “del Balsas” en su nombre, puesto que no se les encuentra en otra región en todo el planeta: 

Matraca del Balsas ( Campylorhynchus jocosus )

La Matraca del Balsas es un ave vocal, con una amplia gama de cantos y llamadas para comunicarse con otros miembros de su especie. Al igual que otras matracas, es muy territorial y ruidosa, lo que la hace fácil de detectar en su entorno.

 Habita en  matorrales áridos, bosques secos caducifolios y zonas ribereñas, siempre cerca de su fuente de agua.  Encuentra los insectos y otros invertebrados que forman su dieta entre la vegetación baja o en el suelo. También puede complementar su alimentación con frutos y semillas.

Aunque tengo una buena cantidad de avistamientos de esta matraca en Morelos, el lugar donde he podido ver  y fotografiar mejor a esta matraca, es en los alrededores de Nepantla, Estado de México.  Tal vez es por la vegetación menos densa, o porque las aves están más habituadas a la presencia humana, pero definitivamente, ha sido un mejor lugar de fotografía para mí.

La imagen bajo estas líneas forma parte de una colección de 16 fotografias, a las que llamé “Alas y Plumas de Nepantla” y que fueron expuestas en esa ciudad y posteriormente, en San Juan del Río, Querétaro.

Matraca del Balsas

 Tecolote del Balsas ( Megascops seductus )

El Tecolote del Balsas es una pequeña rapaz nocturna, con un plumaje que le permite camuflarse perfectamente en el entorno.Sus grandes ojos y su habilidad para girar la cabeza casi 360 grados lo convierten en un depredador muy eficiente en la oscuridad. Sin embargo, estas características inquietan a gente cuya ignorancia y superstición ponen en peligro a esta y otras rapaces nocturnas, que muchas veces son perseguidas o exterminadas. Tecolote viene de la palabra náhuatl para búho, tecolotl, que significa “pico doblado o encorvado”.

Habita en bosques secos caducifolios y matorrales, a menudo cerca de cuerpos de agua, donde encuentra sus presas: suelen ser insectos grandes como polillas y escarabajos, así como pequeños mamíferos y lagartijas. Caza al acecho desde una rama, utilizando su excelente vista y oído para detectar a sus presas en la oscuridad.

Este es uno de mis LIFERS más recientes, ya que se me había escapado hasta junio de 2024, cuando pude verlo en Zacatecontitla, cerca de Tepoztlán, en Morelos. Ya estaba oscureciendo y aunque lo habíamos escuchado, no lo habíamos localizado. Empezó a lloviznar y se hacía más tarde y más oscuro. Yo empecé a preocuparme un poco, puesto que tenía la responsabilidad de manejar de regreso a la Ciudad de México y no me agradaba la idea de que fuera lloviendo y de noche. Sin embargo,  en un momento dado cesó la llovizna y, de repente, vimos un bulto en la oscuridad que llegó volando a la fronda de un árbol cercano. Todo fue muy rápido: Mi amigo Rafa Calderón, que iba de guía, encendió una lámpara e iluminó al tecolote, yo levanté la cámara e hice unos disparos, mientras la rapaz se acomodaba entre las ramas. Después el ave se movió a otra percha y hubo oportunidad de unos disparos más, a la luz de la linterna. Una vez hecho esto, dejamos en paz al tecolote, apagando la luz. Todo había sucedido en menos de dos minutos. Afortunadamente, la lluvia  aminoró y el camino de regreso no nos presentó ningún inconveniente. A la fecha es el único avistamiento que tengo de esta hermosa ave y la foto que te comparto enseguida es la mejor de las pocas que pude lograr.

Tecolote del Balsas

Carpintero del Balsas ( Melanerpes hypopolius )

Esta especie se encuentra en una variedad de hábitats, incluyendo bosques secos, matorrales y zonas semiáridas con árboles dispersos.

Se alimenta principalmente de insectos que extrae de la corteza de los árboles, así como de frutos y semillas. También puede consumir néctar de cactus y ése es uno de los mejores lugares para poder verlo y fotografiarlo.

La fotografía que te presento a continuación es significativa para mí, pues gracias a ella pude conocer a mi entrañable amigo y extraordinario fotógrafo de naturaleza Daniel Garza Tobón, que al verla publicada, me contactó y así nos pusimos de acuerdo  para la primera de varias excursiones que hemos compartido en busca de nuevas especies, en diversas partes del país. El lugar de la toma es el  Área Natural Protegida Las Estacas, junto al balneario del mismo nombre, en Morelos.

Carpintero del Balsas

Mosquero del Balsas ( Xenotriccus mexicanus )

El Mosquero del Balsas es un ave pequeña y esbelta con un plumaje en tonos oliváceos y amarillentos, un patrón facial sutil y un copete  retráctil, que es un toque distintivo.

Se le encuentra en la vertiente del Pacífico, desde el centro de Jalisco hasta el sur de Oaxaca. Habita en bosques caducifolios secos, bosques de pino-encino y matorrales espinosos. Como buen mosquero, es un  especialista en atrapar su alimento al vuelo.  Es más fácil escucharlo que verlo y su distintivo canto es una serie de silbidos y notas complejas que emite desde perchas elevadas, a menudo fuera de la vista.

La siguiente fotografía la tomé cerca de Nepantla, Estado de México, junto a la antigua vía del tren. Era junio, temporada en la que los machos cantan  más y por ello logré captarlo en una percha descubierta. Para quien no esté familiarizado con Nepantla, esta población se encuentra entre Amecameca y Cuautla. Es el  Estado de México, pero ya muy cerca del límite estatal con Morelos. Algo importante de este lugar, es que fue el hogar de Sor Juana Inés de la Cruz.

Mosquero del Balsas

Bueno, pues hasta aquí llegamos en nuestra crónica,  A riesgo de ser repetitivo, quiero enfatizar que las aves que presenté en esta entrega no son todas las especies endémicas que he encontrado en Morelos. Ya te había adelantado algunas en la crónica de la CDMX y todavía faltan más, que te presentaré en  la Región de Occidente. En cuanto a lugares para pajarear en Morelos, apenas arañamos la superficie, ya que hay muchísimos.

Agradezco mucho que me hayas acompañado en el recorrido. Por mucho que me esfuerce, no te alcanzo a transmitir lo gratificante que  es andar en los hermosos paisajes de Morelos buscando aves increíbles, endémicas o no. Espero que estas vivencias te animen a darte una vuelta (o muchas) para disfrutar de la maravillosa biodiversidad morelense.

CONTACTO:

Correo electrónico: gerasimoagui@gmail.com

Facebook e Instagram: @GerardoAguilarAnzures; X: @gerasimoagui

Página web: www.alasyplumas.com.mx

Si te agradan mis imágenes, las puedes adquirir, de manera electrónica o impresa, poniéndote en contacto conmigo.

Para consulta de información de aves, se puede acceder a: http://avesmx.conabio.gob.mx

AQUÍ PUEDES LEER TODAS LAS ENTREGAS DE “A OJO DE PÁJARO”, LA COLUMNA DE GERARDO AGUILAR PARA LALUPA.MX

https://lalupa.mx/category/las-plumas-de-la-lupa/a-ojo-de-pajaro

(Visited 242 times, 1 visits today)
Last modified: 2 agosto, 2025
Cerrar