Sinaloa
En mis viajes de trabajo de hace unos años, tuve oportunidad de poder programar días para pajarear, entre las visitas a clientes y prospectos. Normalmente, volaba a Los Mochis, en Sinaloa, y rentaba auto para viajar de ida y vuelta hasta Ciudad Obregón o Hermosillo, Sonora. Cerca de Los Mochis hay lugares impresionantes, como la Playa Maviri, a la cual se llega por una carretera que va sobre una delgadísima cinta de tierra junto al mar. Los paisajes en el camino son espectaculares y llegando al sitio, se abre un estero, en el cual se pueden ver muchas aves acuáticas. Precisamente la foto de portada es de este bello lugar. En ella podrás apreciar el azul profundo del Mar de Cortés, contrastando con el matorral achicharrado de los cerros, en los que lo único verde son los órganos y otras cactáceas. Aun en este espacio muy agreste, pueden encontrarse especies muy valiosas.
Otro lugar muy interesante cerca de los Mochis, es El Fuerte. En estas dos localidades pude encontrar las primeras especies que comentaremos en nuestro recorrido de aves endémicas del Pacífico Norte de México.
Perlita Sinaloense ( Polioptila nigriceps )
La Perlita Sinaloense es un ave pequeña y esbelta con un plumaje de tonos grises en el dorso y más pálidos en el vientre. Los machos tienen una distintiva “gorra” negra que se extiende hasta el ojo, lo que le da su otro nombre común de “Perlita Capirotada”. Su pico es delgado y su cola, larga y delgada, a menudo la mantiene levantada.
Su distribución se concentra en la vertiente del Pacífico, desde el sur de Sonora, pasando por Sinaloa (Mazatlán es la localidad tipo de la especie) y Nayarit, hasta Durango y el oeste de Jalisco. Habita en matorrales áridos y semiáridos, bosques de espinos y bosques tropicales secos, así como en áreas de matorrales riparios.
Se alimenta principalmente de insectos y arañas que busca incesante entre las hojas y ramas de arbustos y árboles bajos. Es un forrajeador incansable que se mueve con gran agilidad.
Fue una gran fortuna poder verla en Playa Maviri. Por supuesto, yo estaba encantado con todas las aves acuáticas que hay en el lugar, como gaviotas, fragatas, playeros, garzas al por mayor. Incluso había un par de águilas pescadoras que estaban dando un buen espectáculo volando juntas. Sin embargo, no se veía fácil encontrar a las aves terrestres. Justo cuando pasaba del estero hacia un cerrito lleno de matorral, vi un pájaro pequeño saltando en un árbol de huizache. Era muy posible que fuera una perlita, pero también podía haber sido la perlita azulgris, muy común en invierno en CDMX. La identificación tuvo que esperar a que yo hiciera todas las tomas posibles, para analizar la cabeza y para mi alegría, vi que tenía una generosa dosis de negro. Fue afortunado que fuera un macho con plumaje reproductivo, ya que para una hembra la identificación sería dudosa, puesto que las dos especies son muy parecidas. Una vez confirmado el LIFER (primer avistamiento), decidí que era excelente momento de dejar de pajarear, para ir a las palapas de la playa, a comer unos mariscos con una cerveza, muy grande y muy fría.

Codorniz Cresta Dorada ( Callipepla douglasii )
La Codorniz Cresta Dorada es un ave terrestre y robusta, con un plumaje en tonos de gris y café, finamente moteado. Su rasgo más distintivo es la cresta de plumas en la cabeza de color dorado brillante en los machos, que se eriza cuando el ave está alerta. Las hembras tienen una cresta más corta y discreta.
Se encuentra en las zonas montañosas de la Sierra Madre Occidental, desde el sureste de Sonora hasta el norte de Oaxaca. Habita en bosques de pino-encino, matorrales y zonas áridas con vegetación dispersa.
Se alimenta de semillas, raíces, brotes y hojas que busca en el suelo. También consume insectos y otros invertebrados, especialmente durante la época de cría.
La Codorniz Cresta Dorada es un ave social que se mueve en pequeñas bandadas. Son muy discretas y prefieren caminar o correr para escapar del peligro, y solo vuelan en distancias cortas cuando se ven amenazadas.
Solo tengo un avistamiento y “vale doble” como LIFER y como especie endémica de México. La visita a El Fuerte, la hice con mi amigo pajarero Isaín Contreras, que en aquel 2018 estaba haciendo un proyecto en Los Mochis. Para ir a El Fuerte desde Los Mochis, hay que viajar hacia el norte, alejándose de la costa. Los lugares adecuados para pajarear en esta zona están en las riberas del río, que lleva también el nombre de El Fuerte. Pero el LIFER fue incluso antes de llegar a destino, ya que a un costado del camino aparecieron dos codornices. Afortunadamente íbamos muy despacio y no se ahuyentaron con el coche, que detuvimos suavemente. Bajamos los cristales y saqué la cámara, casi sin respirar, para no espantarlas. Aunque el ángulo no era el más cómodo para fotografiar desde el asiento del auto, era la única oportunidad que tendríamos, así que hice lo mejor que pude con la cámara y logré captar esta imagen que te comparto. Como muchas de mis fotos de especies endémicas, la cuento entre los tesoros de mi acervo.

Cuervo sinaloense ( Corvus sinaloae )
El Cuervo sinaloense es un córvido de tamaño mediano, con un plumaje completamente negro y brillante, con un lustre azulado o púrpura bajo la luz. Su pico es fuerte y grueso. Es un ave muy inteligente y adaptable, con una vocalización fuerte y variada.
Solamente se distribuye en la vertiente del Pacífico, desde el sur de Sonora, pasando por Sinaloa y Nayarit, hasta el oeste de Jalisco. Habita en una amplia variedad de ecosistemas, incluyendo bosques tropicales secos, zonas costeras, matorrales y áreas urbanas.
Es un omnívoro oportunista. Se alimenta de insectos, pequeños vertebrados, huevos, carroña y una gran variedad de frutos y granos, en otras palabras, “lo que caiga”. A diferencia del cuervo común, el sinaloense es más gregario.
Poco después de haber visto la codorniz cresta dorada, llegamos a la zona que bordea el río El Fuerte. Afortunadamente para mí, muy pronto pudimos escuchar el graznido sonoro del cuervo de Sinaloa, que mi amigo Isaín detectó enseguida. Al tratarse de un ave grande (aunque pequeña, para ser cuervo) y con la vegetación un tanto abierta del lugar, no fue difícil establecer el contacto visual.
Otra vez estaba teniendo el LIFER de una especie endémica de México…¡Y con oportunidad de fotografiarla! Aunque este individuo se dejó ver con facilidad, fue el único de un total de cinco que avistamos que se dejó captar por la cámara. (*cuervo sinaloense*)

Urraca Cara Negra (Cyanocorax colliei)
La Urraca Cara Negra es un ave grande y elegante, nativa del noroeste de México. Su característica más distintiva es su larga cola que puede medir más de la mitad de su cuerpo. El plumaje es de un azul brillante en la espalda, alas y cola, que contrasta con el pecho, la cabeza y la cresta negros. Alrededor de los ojos, tiene un parche de color azul pálido que la diferencia de la Urraca de Cara Blanca (Cyanocorax formosa), con la que puede hibridar en algunas zonas.
Su distribución abarca desde el sur de Sonora, pasando por el oeste de Chihuahua, Sinaloa y Nayarit, hasta el norte de Colima. Se puede encontrar en bosques secos tropicales y subtropicales, matorrales áridos y semiáridos, y bosques de galería.
Es un ave omnívora. Su dieta se compone de insectos grandes como orugas, larvas, escarabajos, así como de lagartijas, ranas y los huevos y polluelos de otras aves. También consume una gran variedad de frutas. Es una especie muy inteligente y gregaria, que a menudo se mueve en parejas o grupos familiares. Sus vocalizaciones son fuertes, ásperas y variadas.
La primera vez que vi esta ave, me dejó con la boca abierta, por espectacular. Sucedió años antes de que me dedicara a la observación de aves, en una visita al Aviario el Nido en Ixtapaluca, cerca de la CDMX. Recuerdo que estaban en un espacio grande, cercado y que ahí mismo había otras especies, llamativas como la tucaneta verde. En ese momento yo estaba maravillado, para mí era como ver especies amazónicas, o algo así…No me imaginaba que años después podría verlas en libertad en la naturaleza, aquí en mi país.
Los observadores de aves no registramos los avistamientos hechos en cautiverio, así que el LIFER de la urraca cara negra tuvo que esperar hasta 2018. Estrictamente no fue “en la naturaleza”, pero sí en libertad, en el Parque Sinaloa /Jardín Botánico, en Los Mochis. Éste es un excelente lugar para observar aves, aunque tiene que ser cerca del amanecer o del anochecer, porque en el resto del día, la mayoría de las aves se pone a resguardo del tremendo calor. Recuerdo un verdadero espectáculo que me dio una aguililla gris en este parque, regalándome imágenes en vuelo y en percha. También hice LIFER del carpintero del desierto (Melanerpes urypigialis) en este parque, aunque ninguna de estas especies es endémica.
Como verás en la fotografía bajo estas líneas, la urraca cara negra es una especie verdaderamente hermosa. Desafortunadamente, su belleza le juega en contra, ya que frecuentemente sufre captura ilegal, como especie de ornato. Por esta razón, se le puede encontrar como especie exótica fuera de su rango de distribución, como me sucedió a mí, que una vez pude verla en el Parque las Estacas, en Morelos, al sur y al oriente de su rango natural.

Nayarit y Jalisco
Además de mis viajes de trabajo a Guadalajara, he podido hacer observación de aves en un par de viajes de pajareo en esta zona. Uno de ellos, fue de paseo a Bahía de Banderas, con Rincón de Guayabitos como destino principal y excursiones a Las Marietas, Mismaloya y Los Ayala. El otro viaje fue una odisea de una semana, en la que visitamos Zacatecas, Durango, Sinaloa, Nayarit y Jalisco.
Chara de San Blas ( Cyanocorax sanblasianus )
La Chara de San Blas es un córvido de tamaño mediano con un plumaje azul intenso y brillante, que contrasta con su cabeza y cuello de un negro aterciopelado. Su pico es fuerte y curvo. Son aves muy sociales y se les encuentra a menudo en grupos, haciendo mucho ruido.
Su distribución se restringe a la costa del Pacífico, desde el sur de Sinaloa, pasando por Nayarit, hasta el oeste de Jalisco. Habita principalmente en bosques tropicales caducifolios, manglares, zonas costeras y áreas con vegetación de transición.
Su dieta es muy variada y oportunista, como buena chara: Lo que sea, es bueno. Se alimenta de insectos, arácnidos, pequeños vertebrados, huevos y polluelos de otras aves, así como de frutos, semillas y néctar de diversas plantas.
La Chara de San Blas vive en grupos familiares donde los individuos más jóvenes a menudo ayudan a sus padres a criar a la siguiente camada, un comportamiento que es raro en muchas especies. Su vocalización es un cacareo fuerte y estridente, característico de los bosques costeros del Pacífico.
Tengo que confesar que el pueblo de San Blas, me lo puso en el mapa la voz melancólica de Fher, cantante de Maná, interpretando “En el muelle de San Blas” y creí que en nuestro intenso viaje de pajareo buscaríamos a la chara cerca de ese lugar legendario. La realidad fue que lo más cerca que estuvimos de San Blas fue Singayta, Nayarit y más aún: visitamos un tiradero de basura en la zona, que haciendo a un lado el feo paisaje y el aroma poco agradable, resulto ser una fuente excelente de avistamientos, entre ellos, el periquito catarino (Forpus cyanopigius). Pero la chara de San Blas la vimos bastante más lejos del Muelle, en Chamela Jalisco, cerca de la Estación de Biología de la UNAM, la que los biólogos llaman simplemente “Chamela”. Esta estación es una visita obligada para los estudiantes de la UNAM a lo largo de su carrera para estancias, prácticas de campo y actividades similares.
Como podrás ver en la mejor foto que tengo, la chara me regaló solamente “la pose del desdén”, desde atrás, de tres cuartos de perfil, apenas dejando ver su ojo amarillo. Para aquellas personas que frecuentemente me dicen que “las aves me posan”… bueno, aquí les dejo la evidencia de que no siempre se logra la fotografía que uno desea.

Coa Citrina ( Trogon citreolus )
La Coa Citrina es un trogón de tamaño mediano con un plumaje espectacular. Los machos tienen una cabeza y espalda de un azul oscuro, casi negro, que contrasta con un vientre de un amarillo brillante. El pico es grueso y de un amarillo intenso. Las hembras son más opacas, con tonos más grises y verdes.
Se distribuye en la vertiente del Pacífico, desde el sur de Sinaloa, pasando por Nayarit, hasta el oeste de Chiapas. Habita en bosques tropicales caducifolios, selvas bajas, manglares y zonas riparias con árboles grandes.
Su dieta es variada, incluyendo frutos y bayas, pero también consume una gran cantidad de insectos, especialmente larvas y orugas, que atrapa en vuelo o recolecta de las ramas.
Su canto es una serie de notas graves y repetitivas que se pueden escuchar en la quietud de la selva.
Sólo he podido verlo una vez, en uno de mis viajes al Pacífico, cerca de Singayta, Nayarit. Fue una oportunidad única, puesto que saliendo desde la vegetación densa hacia un claro, el trogón (Me gusta más este nombre que el de coa) se hallaba perchado justo al fin del claro, donde el sendero continuaba en otro “tunel” de vegetación tupida, como si lo estuviera custodiando. A diferencia de otras tomas de especies endémicas, ésta fue verdaderamente un regalo, por la cercanía, la buena luz y la pose de ave. Fue tan fácil como apuntar y disparar, lo cual agradecí. Este trogón me gusta también por ser diferente, ya que hay otras especies que tienen combinaciones de plumaje verde, blanco y rojo, como bandera mexicana, mientras que la coa citrina combina el azul oscuro con el amarillo de una manera muy estética.

Chachalaca Vientre Castaño ( Ortalis wagleri )
La Chachalaca Vientre Castaño es un ave de tamaño mediano, con un plumaje predominantemente café oscuro, que varía entre el gris pizarra y el café. Su característica más distintiva es el vientre de un color castaño o rojizo intenso que contrasta con el resto de su cuerpo. Tiene una cabeza pequeña con piel desnuda rojiza alrededor del ojo.
Su distribución se concentra en la vertiente del Pacífico, desde el sur de Sonora, pasando por Sinaloa y Nayarit, hasta el norte de Jalisco. Habita en bosques tropicales secos, matorrales espinosos y zonas de bosque de galería cerca de ríos.
Se alimenta de frutas, semillas, hojas y brotes que encuentra en los árboles y arbustos de su hábitat.
Su canto es una cacofonía de notas fuertes y cacareantes, que pueden ser escuchadas a gran distancia, principalmente al amanecer y al anochecer.
El LIFER de esta especie lo tuve un tour en autobús con un grupo a diversos puntos de Bahía de Banderas y otros lugares turísticos de Jalisco, como Tequila y Tlaquepaque. No era una excursión de pajareros, así que nosotros salíamos a observar temprano, antes de las actividades grupales, o en los días libres que “la gente normal” empleaba tirándose al sol, botaneando y bebiendo en la playa.
Uno de los pueblitos a lo largo de la costa de Bahía de Banderas, es Los Ayala, que estaba a unos pasos de Rincón de Guayabitos, donde nos hospedábamos. Las orillas del pueblo se confunden con la vegetación selvática y las aves domésticas y las silvestres transitan indistintamente por esta zona.Sin apreciar la transición, unos metros después de haber visto gallinas y guajolotes, de repente nos encontramos de frente con una “gallinota”. Me tomó unos segundos darme cuenta de que era una chachalaca, que era la especie endémica y LIFER para mí y que además de todo, estaba a corta distancia y a descubierto, en una oportunidad enorme para fotografiarla. Afortunadamente, no salió huyendo inmediatamente, supongo que estaba muy habituada a la presencia humana y me dio tiempo de reponerme, levantar la cámara y hacer una larga serie de tomas.
Aquí te comparto una de las mejores imágenes de la secuencia. Es la mejor fotografía que tengo de una chachalaca.

Matraca Serrana ( Campylorhynchus gularis )
La Matraca Serrana es un ave vivaz y sociable, de tamaño mediano y plumaje predominantemente blanco y negro, con un patrón de barras finas en el dorso. Su cabeza es de un tono café o rojizo, que contrasta con la cara y garganta moteadas.
Su distribución se concentra en las zonas montañosas de la Sierra Madre Occidental, desde el sureste de Sonora hasta el norte de Oaxaca. También se le encuentra en la Sierra Madre Oriental, en Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí. Habita en bosques de pino-encino y bosques de pino, matorrales y cañones rocosos en altitudes medias a altas.
Se alimenta principalmente de insectos y otros invertebrados que busca entre la corteza de los árboles, grietas de rocas y en el suelo. Su pico largo y curvo le permite hurgar en busca de sus presas.
Construye nidos comunitarios grandes y complejos, a menudo en cavidades de árboles o entre las ramas densas, donde varias parejas anidan y se ayudan mutuamente en la cría de los polluelos.
Mi primer avistamiento de la matraca serrana ya va a cumplir 10 años y se dio en la Laguna de Meztitlán, en Hidalgo. Recuerdo que en una ocasión encontramos una parvada de ellas que estaban alimentándose dentro del cuerpo de una oveja muerta, pero no comían de la oveja en sí, sino las larvas y bichos que la descomponían. Como iba con un grupo de biólogos, se dieron a la tarea de tomar muestras de las larvas. Incluso compraron alcohol, para conservarlas. Yo estaba muy divertido viéndolos en acción. Lo hicieron con tal seriedad, que meses después hicieron una publicación científica al respecto, en la que generosamente me incluyeron.
También vi a esta matraca en un viaje de trabajo a Morelia Michoacán en un lugar muy urbano: El Parque Ecológico de la Ciudad Industrial de Morelia, al que fui en una escapada rápida, después de entregar un pedido de equipos a un cliente. Pensaba encontrar solo tórtolas, gorriones y poco más, pero me llevé una agradable sorpresa, ya que pude ver 23 especies, algunas de ellas interesantes, como esta matraca serrana que te presento a continuación.

Con esto concluimos nuestro recorrido por el Pacífico Norte. Durante la elaboración de esta crónica, mis recuerdos me llevaron constantemente a la semana de Navidad en 2018, cuando salimos de madrugada el día 25 de diciembre para emprender un viaje de 2,000 kilómetros en coche pajareando incansablemente durante una semana en Zacatecas, Durango, Sinaloa, Nayarit y Jalisco. Por si gustas leer sobre ese épico viaje, aquí te dejo el enlace a la primera de cinco entregas de la serie, donde encontrarás anécdotas e imágenes de más de un centenar de especies.
Solamente nos resta una entrega más de este viaje imaginario de búsqueda de especies endémicas por nuestro México: Se trata de la vertiente del Pacífico Sur, donde todavía me falta platicarte de varias especies que espero que te gusten y te sorprendan tanto como a mí, cuando tuve la fortuna de disfrutarlas. Así que te agradezco que me hayas acompañado con tu lectura en esta jornada y te invito a la siguiente, en un par de semanas.
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