La humanidad tiene una grave incapacidad para comprender los complejos fenómenos climáticos. Como su mirada es cortoplacista y regionalmente limitada es, en general, incapaz de apreciar los fenómenos a escala global y diacrónica.
En nuestros días, una inusualmente intensa temporada de lluvias ocasiona inundaciones en muchas ciudades y regiones del mundo, generando la impresión de que “hay mucha agua en el sistema”, en consecuencia, “se han llenado las presas y está garantizado el suministro del líquido vital”.
Sin embargo, grandes ciudades, como la capital de Querétaro, donde la sobre-explotación de los acuíferos derivada de la urbanización desmedida[1] ha provocado una crisis del agua, están teniendo que tomar medidas nunca antes vistas —como el reciclaje del agua— para completar la creciente demanda de agua de la población. Un reciclaje que no garantiza que el agua reutilizada cumpla con los requerimientos de un agua plenamente potable[2]. Ante estos hechos es evidente que algo no cuadra… si ha llovido tanto… ¿porqué se está pensando en reciclar el agua en tal región?
Para entender lo que ocurre, necesitamos ampliar la mirada y estudiar el fenómeno a escala global. Es entonces cuando nos damos cuenta de que la realidad en nuestros días es que, a escala global, se está gestando una gran sequía.
Los datos satelitales
El 25 de julio pasado, los investigadores de la Universidad de Arizona Hrishikesh A. Chandanpurkar, James S. Famiglietti et al. presentaron, en la revista Science Advances, el estudio “Sequedad continental sin precedentes, disminución de la disponibilidad de agua dulce y creciente contribución de la tierra al aumento del nivel del mar”[3].
En tal artículo revisan los datos de los satélites gemelos GRACE de la NASA[4], los cuales muestran que los continentes de la Tierra se están secando a un ritmo nunca antes visto. Según el estudio, desde el año 2002, la superficie de tierra pierde agua año con año, tanto de las reservas de los cuerpos de agua superficiales (lagos, lagunas y ríos), como de las subterráneas, las cuales, como todos sabemos, constituyen una importante fuente de agua potable en las urbes.
En el hemisferio norte, han aparecido nuevas regiones secas en la costa occidental de América del Norte, al suroeste de América del Norte y América Central, así como en Oriente Medio y en el Sudeste Asiático.
El estudio muestra que, en nuestros días, tres cuartas partes de la población mundial vive ya en zonas afectadas por la pérdida de agua dulce, lo cual no sólo afecta a la producción agrícola a cielo abierto, sino al saneamiento, disminuyendo la resiliencia al calentamiento global antropogénico. La tierra toda se encuentra ante un proceso de desertificación acelerado.
Finalmente, los investigadores indican que la pérdida de agua continental está contribuyendo más al aumento del nivel del mar de la tierra ¡que el derretimiento mismo de los polos!

Los datos satelitales, indican los investigadores, mostraron que la sequía se aceleró en 2014, cuando un fenómeno de El Niño más intenso rompió el equilibrio del clima mundial. Este fenómeno, que se prolongó hasta 2016, provocó una incrementada temporada de huracanes en la región del Pacífico y contribuyó a sequías devastadoras en África y a la ocurrencia de ondas de calor y temperaturas superficiales récord en todo el mundo. En los años siguientes, el consecutivo fenómeno de La Niña, que suele provocar un enfriamiento temporal, y a causa del calentamiento global antropogénico, no logró revertir la progresiva pérdida de agua.
Evitar la sobreexplotación de las aguas subterráneas
Para mitigar este proceso de desertificación, los autores del estudio proponen establecer mejores prácticas de gestión del agua y, en particular, evitar la extracción excesiva del agua subterránea, pues tal es el factor principal de la disminución de las reservas de agua en las regiones secas. La sobreexplotación continua de las aguas subterráneas no sólo daña la seguridad hídrica sino la alimentaria a escalas regional y mundial.
Chandanpurkar, Famiglietti et al. agregaron que las aguas subterráneas agotadas ya no podrán reponerse en los siglos siguientes, lo cual constituye una amenaza contra la especie humana y, sobre todo, para las generaciones venideras, las cuales recibirán un mundo no sólo depredado sino seco.
Proteger el suministro del agua subterránea es primordial en un mundo en proceso de calentamiento y con continentes que, ahora lo sabemos bien, se están secando. Ciudades, como la de Querétaro antes referida —y muchas otras de la nación y el mundo—, pagarán en las décadas venideras por la excesiva urbanización, es decir, por los permisos de construcción otorgados sin revisar antes las condiciones del acuífero que, supuestamente, satisfarían las necesidades de la población. Las medidas que ahora están tomando los gobernantes de Querétaro no solamente pondrán en riesgo a sus habitantes —pues no hay garantías de que los procesos de filtrado y ósmosis inversa que proponen para el reciclado de las aguas de Querétaro logren deshacerse de todas las sustancias que pueden llegar a contener (y particularmente las sustancias de síntesis como los cancerígenos disruptores endócrinos)—, constituyen una medida extrema que habría podido evitarse si se hubiera contado con autoridades que poseyeran una mirada de largo plazo, que no hubiesen aceptado la corrupción de los fraccionadores y “desarrolladores”. Desgraciadamente no encontramos otra manera como puedan las autoridades de Querétaro resolver el grave problema del agua que sufre. Quizás esa región sea una de las primeras que comenzará a despoblarse como consecuencia del calentamiento global. Es una enorme tristeza pues se trata de una de las más hermosas ciudades de México.
Antonio Sarmiento Galán es investigador de la Unidad Cuernavaca del Instituto de Matemáticas de la UNAM.
Luis Tamayo es catedrático de la licenciatura y el posgrado en Psicología, UAEM.
[1] La crisis del agua en Querétaro: un desafío urgente y multifacético, en Visión empresarial (2025): https://www.visionempresarialqueretaro.mx/single-post/la-crisis-del-agua-en-querétaro-un-desafío-urgente-y-multifacético
[2] Campos, Itzaxaya (2025). Querétaro va por proyecto para reciclar aguas residuales en los hogares; ¿son aptas para el consumo humano?, en Animal político (11.07.2025):https://animalpolitico.com/verificacion-de-hechos/te-explico/queretaro-aguas-residuales-consumo-el-batan
[3] Hrishikesh A. Chandanpurkar et al. (2025). Unprecedented continental drying, shrinking freshwater availability, and increasing land contributions to sea level rise. Sci. Adv. 11, eadx0298 (2025). DOI:10.1126/sciadv.adx0298
[4] Los satélites GRACE de la NASA miden las variaciones en la fuerza de la gravedad terrestre, la cual depende de la distribución de la masa en el interior del planeta, así como de las características del paisaje superficial. Ambas misiones constan de un par de satélites que responden a la gravedad de las cambiantes masas de agua subterráneas.
AQUÍ PUEDES LEER TODAS LAS ENTREGAS DE “ECOSOFÍA”, LA COLUMNA DE ANTONIO SARMIENTO GALÁN Y LUIS TAMAYO PARA LALUPA.MX
https://lalupa.mx/category/las-plumas-de-la-lupa/luis-tamayo-perez-ecosofia



I las autoridades bien gracias, Mexico cuenta con secretarias del medio ambiente, que parece que sus funcionarios saben a medias su labor, o están ahí porque pertenecen al partido en el poder pero no por sus méritos en el tema.
Lamentable, muy lamentable porque se seguirá sin hacer nada al respecto
Gracias a los autores de este artículo por alertar a los políticos y a los habitantes de la Ciudad de Querétaro , así como a otras poblaciones de nuestro país y del mundo, sobre las serias consecuencias que tendremos que enfrentar en el futuro por la falta de planeación ecológica sobre el uso del agua.
1tbeno