ENTREVISTA: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX
FOTOS: RICARDO ARELLANO/LALUPA.MX
Abierto, intenso, empático, paciente… es como se define Adolfo Ríos Méndez, quien destaca que, de tener un superpoder, le gustaría poder regresar el tiempo, para “tener la oportunidad de corregir las cosas, evitar tragedias, incluso alcanzar a despedirte”. Admite que aunque en la adolescencia fue algo “contreras” con Adolfo Ríos, su papá, (“él era del América, yo le iba a Pumas; él era portero, yo, delantero”) hoy considera que ser su hijo es “como una bendición (…) ahora quiero seguir su ejemplo (…), ser alguien que motive e inspire, que genere un cambio en la gente.”

Al comparecer “En el Confesionario” de LaLupa.mx, el comisionado del Consejo Estatal Contra las Adicciones (CECA) de Querétaro subraya que en el tema de las adicciones es muy importante evitar ser prohibicionistas y satanizar las cosas. “Se trata, dice, de concientizar a la gente sobre el estilo de vida saludable, sobre la inmediata atención y también de enfatizar que es un problema complejo que tiene que ver con la falta de valores familiares, de comunicación, con los prejuicios. Detrás de una adicción hay un gran sufrimiento, un trauma, algún problema tan severo que la persona prefiere no vivir en la realidad. Eso es algo que me impresiona y me entristece”

Cuéntanos sobre ti, tu origen, tu familia, tu trayectoria académica y profesional…
Nací en Veracruz, allá vivimos sólo 3 años y, más tarde, nos fuimos a la Ciudad de México, donde nació mi hermana. En 2004 mis papás decidieron mudarse a Querétaro. Fue la mejor decisión que pudieron haber tomado. Agradezco todos los días vivir aquí, porque me siento totalmente queretano. En los últimos años de prepa me decidí por la licenciatura en negocios internacionales, porque me parecía una carrera muy completa, que tenía un poco de varias cosas. Lo chistoso fue que la especialización que te dan en la carrera, fue lo que menos me gustó. Por eso, no ejerzo como tal, a mí me gusta más la parte de mercadotecnia, comunicación, derecho.

Al graduarme, mi papá me dio la oportunidad de irme a estudiar un diplomado de marketing y comunicación en Australia. Allá no sólo estudié, sino que trabajé de muchas cosas para mantenerme: mi primer trabajo era armar una jaula en donde la gente se podía tomar fotos con guacamayas. Después, trabajé como lavaplatos en un restaurante y fue mi primer contacto con el mundo de la gastronomía. En mis ratos libres, me pegaba con los cocineros y con los chefs, para aprender. Toda esa experiencia me ayudó mucho a crecer, porque estaba lejos de mi familia y de mi red de apoyo.

Más adelante, trabajé como asesor en el Senado, y mi tarea era ayudar a los senadores a hacer las investigaciones que necesitaban para subir a pleno. Confirmé que disfruto mucho escribir, hablar, transmitir. En la política se usa un lenguaje muy elevado y la comunicación debería apreciarse en lo bien que se recibe el mensaje. Siempre busco hablar de una manera que todo mundo entienda.

Como es un día para ti, ¿a qué hora te levantas? ¿Cómo es una jornada normal? ¿qué haces por las tardes?
Nació mi hijo, José Pablo, hace 7 meses, así que dormir no es uno de mis fuertes… Normalmente, despierto con él a las 5:00 am y aprovecho para pasar un rato juntos, porque el resto del día es mucho más difícil. Dependiendo del tiempo que me quede, también intento hacer algo de ejercicio.

A la oficina llego temprano, pero la mayor parte del tiempo no estoy aquí, porque nuestra mayor función es “llevar la prevención”, así que nos la pasamos en eventos. Los lunes intentamos estar reunidos, porque es importante organizar el trabajo, pues en el CECA somos un equipo pequeño. Considerando que debemos cubrir todo el estado, debemos estar en todos lados, a la vez.

Por las tardes, llego a casa en horarios muy diferentes, porque depende de las actividades: a veces a las 5:00, o a las 8:00… a pesar de eso, busco que en mis días siempre haya espacio para mi familia, tener un rato con mi hijo y con mi esposa, que tiene un desgaste diferente porque trabaja desde casa y cuida al bebé. Muchas veces se tiene la percepción de que los servidores públicos somos sólo eso, que no tenemos familia, compromisos, amistades, muchas cosas que son importantes. Tener ese balance entre lo profesional y lo personal es lo que nos ayuda a poder andar en friega para la ciudadanía. Si no estamos bien nosotros, ¿cómo podemos ayudar a otros?

¿Además de ser servidor público hay alguna otra actividad que te gustaría hacer?
Me gusta el yoga, me gusta la calistenia. Hace unos años, conocí un proyecto de un centro de bienestar en Bali, donde había muchas actividades. Eso me gustaría: certificarme como instructor de yoga y poner un espacio de bienestar físico, fuera de la ciudad con yoga, box, calistenia, un restaurante. Es cañón el tema de la salud mental, nos la vivimos preocupados de tanta cosa que luego ni tiempo nos podemos dar para desahogarnos. Para mí, el ejercicio es una excelente forma de desestresarme. A veces, de plano, sólo me da tiempo de salir a correr con mi perro un rato. Por eso me gustaría que le gente pudiera tener esa opción, de tener algo distinto para su salud física y mental.

Tú que estás del lado de la prevención, tratando de llevar este mensaje a otras personas, ¿qué relación tienes con las adicciones, las drogas?
Voy a ser honesto… cuando yo tenía 18 años, el panorama era muy diferente respecto a las adicciones. A esa edad me gustaba mucho la fiesta, ir al antro y salir los fines de semana… era mi desestres en la universidad. Naturalmente, llegué a excederme con el trago. Para mis papás fue una etapa que les costó mucho, pero por la que estoy profundamente agradecido porque tuve su apoyo y guía. Ellos me ayudaron a entender que como jóvenes debemos escuchar los consejos que nos dan los adultos. Entendí que no estar en tus cinco sentidos no te deja nada positivo, al contrario, te expone de muchas formas. Hoy, aún disfruto mucho de tomarme un mezcal, una cerveza e, incluso, me interesa aprender sobre vino para maridar la comida, pero mi perspectiva es otra.

Sin embargo, este es un punto importante, porque nos enfrentamos mucho con ello en el CECA: nosotros somos el Consejo Estatal Contra las Adicciones, no el consejo estatal contra el consumo de sustancias. Es decir, las adicciones van mucho más allá de las drogas, puede tratarse de comida, videojuegos, el celular, pornografía… El mundo de las adicciones es muy diverso y, tradicionalmente, siempre lo enfocamos en las drogas. Creo que es importante, para poder prevenir y aconsejar en estos temas, conocer el exceso, las decisiones incorrectas, los problemas y las consecuencias que vienen con esto.

¿Hay algún trabajo que jamás harías?
Creo que he trabajado de muchas cosas: fui lavaplatos, armador de jaula, trabajé con un tío en un vivero… pero algo que jamás haría sería ser dentista o médico. Mi respeto para esa profesión, pero no me gustaría nada. Tampoco, trabajar en un rastro, creo que no tengo ese perfil.

¿Tienes redes sociales además de las profesionales? ¿Con cuál te sientes más cómodo?
Mi Facebook lo tengo privado y, no por otra cosa, pero es mi red social más vieja, ahí tengo fotos de cuando tenía 10 años y estaba todo chistoso… por eso preferí cerrarlo y dejarlo para el recuerdo. Nunca había sido muy activo en redes sociales, hasta ahora con el trabajo. Hoy, me gusta bastante Instagram… ahí veo reels para distraerme, de datos curiosos sobre temas que me interesan o para informarme de noticias. Tiktok me gusta mucho para buscar recetas. Algunos domingos que no sabemos qué comer, busco alguna receta y escogemos la que se nos antoje. Por suerte mi algoritmo ya me entendió.

Tus horarios son muy apretados, pero ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me encanta ir al boliche con mi familia, con mi esposa. También, me gusta mucho ver una película en el cine, aunque no he ido desde antes de que naciera mi hijo. Yo soy aprensivo y, mi esposa, aún más; así que ni ganas hemos tenido. Estamos muy a gusto en esta etapa como papás. Hoy, nuestros planes favoritos son juntarnos con amigos a comer, en una casa, para poder llevar a mi hijo. Me gusta mucho poner el asador, aunque sea nada más para mi esposa y para mí; ella me pregunta si no me da flojera, pero es algo que disfruto, que me relaja.

¿Series o películas? ¿Cuál es tu favorita?
Me encantaba ver películas, pero ahora hemos estado viendo más miniseries; antes nos las acabábamos en un fin de semana, ahora nos duran un mes, porque vemos de poquito en poquito. Aunque, eso es lo de menos, seguimos disfrutando mucho ese tiempo juntos. De mis series favoritas es Game of Thrones, cada que salía una temporada nueva volvía a verla desde el principio. También, Stranger Things, Vikingos… De películas, me gustan las de caricaturas o la animación. Hace tiempo vi la de Unidos de Disney, y me gustó; Star Wars igual, me encanta, de niño las veía diario; Eso el Payaso y El Señor de los Anillos, también. Recuerdo una ocasión que estaba muy enfermo, en cama, y me eché el maratón desde la de El Hobbit.

¿Qué canciones componen tu lista de reproducción?
Tengo de todo tipo de música, pero depende de para qué la quiera. Por ejemplo, cuando hago ejercicio me gusta mucho el rap, sobre todo en español: Charles Ans o Gera Mx… siento que esa música me ayuda a inspirarme… No es que yo me sienta malo, pero me da para echarle más ganas. También me gusta Maná, Maroon 5, Luis Miguel, la regional mexicana… hasta algunas de Peso Pluma. Hace poco me acordé que mis papás me habían mostrado a los Hombre G y ni me acordaba de ellos, pero me salió una rola suya. Una vez fui con mi esposa al concierto de Hombres G y Enanitos Verdes y ella no podía creer que esos viejitos fueran a tocar.

¿Tienes alguna canción, cantante o grupo favoritos?
De Maroon 5 me gusta mucho “Moves Like Jagger”, esa suena y me emociono mucho. Junior H tiene una llamada “1004 Kilómetros”, que habla de extrañar a alguien, esa me gusta. Creo que las canciones de desamor, aunque no estemos dolidos son las que siempre cantamos, son con las que más nos dejamos ir.

¿Tu libro de cabecera?
Tiende tu cama y otros pequeños hábitos que cambiarán tu vida y el mundo, de William McRaven, me gusta mucho. Ese libro me lo regaló mi mamá porque de niño me daba mucha flojera tender mi cama… aún hoy. En mi casa yo soy el lavador de trastes profesional, jamás le perdí el gusto, pero tender la cama es algo que me cuesta. Sin embargo, la reflexión del libro sobre la importancia de empezar el día con tus primeras batallas, me ayuda a ser disciplinado.

Hay otro libro, El monje que vendió su Ferrari, de Robin Sharma, que me gusta mucho, sobre todo ponerlo en audiolibro cuando voy en carretera. Ése me gusta porque habla de una persona que tenía todo el dinero y el prestigio del mundo, pero al vivir una experiencia cercana a la muerte, se dio cuenta de que no tenía nada. La enseñanza del libro es la importancia del bienestar personal, de tener buenos lazos con otras personas, tener salud física y mental, y la forma en que te tomas las cosas que pasan. Yo era muy orgulloso, y cada vez intento serlo menos… pero antes, si alguien me ofendía, jamás se me olvidaba, aunque fuera algo sin importancia. Me ha costado mucho trabajo entender que lo que pasa a mi alrededor me afecta en medida de cómo me lo tome yo. Busco no clavarme en las cosas, y soltar. Con este libro, he podido trabajar eso.


¿Cuál es tu deporte favorito? ¿Le vas a algún equipo?
Me gusta mucho jugar futbol, aunque hace mucho que no lo hago. Incluso, tenía un equipo con unos primos… pero me esguincé el tobillo y me fue dando flojera. Ahora, me gusta jugar padel. Lo que sí me gusta ver en la televisión es el futbol americano. Cuando tenía como 16 años, jugué americano y le iba a los Patriotas, pero era más porque estaban de moda. Ahora, después de jugar un torneo de fantasy que disfruté mucho, no he querido escoger equipo, porque quiero encontrar uno al que le vaya a ir toda la vida.

¿Cuál es tu platillo favorito, algo que podrías comer toda la vida?
Me encantan los mariscos y los tacos, esos sí, de todo, de lo que caiga. Todo lo que sea. El mar me gusta en todo… diría un amigo “yo no voy a bucear porque me da hambre”. Mis tacos favoritos en Querétaro son los de los Güeros en Lomas del Marqués, ahí la especialidad son los de tripa, bien doradita. Esos tacos los conocí desde que llegamos a Querétaro y, en aquel entonces, solía ir dos o tres veces por semana, incluso si nadie me acompañaba.

¿Cuál es tu trago favorito?
Me gusta mucho el vino, porque le estoy aprendiendo y porque va muy bien con el tipo de planes que tengo ahora. Pero disfruto mucho echarme un mezcal, la ginebra preparada o un tequila, porque va con todo.
¿Tienes algún personaje ficticio favorito?
Me apasiona mucho la historia, desde las grandes guerras, lo conflictos políticos, la época de los vikingos… Digamos que mi personaje ficticio favorito es Ragnar Lothbrok, el de la serie Vikingos; me gusta la historia que le dieron en la serie que pasó de ser un granjero con ambición, que lo llevan a ser el rey de su gente pero que, a su vez, el poder y el orgullo lo terminan corrompiendo.

Si tuvieras a Ragnar enfrente, ¿qué te gustaría platicar con él?
Me gustaría pedirle consejo o preguntarle cómo conseguir esa disciplina y constancia. Muchos tenemos metas claras, pero no siempre tomamos decisiones alineadas a eso y nos alejamos; pero creo que él, desde que supo lo que quería, siguió hasta no parar… me gustaría su consejo de cómo no quitar el dedo del renglón.

¿Cuál es tu ideal de felicidad?
Me gustaría tener un lugar de descanso, una casa de campo, a donde pueda ir con mi familia, sin celular, a estar presente. Últimamente me ha tocado trabajar en fin de semana y pronto tendré un fin tranquilo, ansío poder salir de la ciudad con mi esposa, con mi hijo y con mi perro. Mi felicidad es esa, poder estar presente con mis seres queridos, con plenitud.

¿Qué es lo que más te puede entristecer?
Híjole… ahora que he tenido la oportunidad de visitar cientos de centros de rehabilitación, es muy triste ver a las personas más graves. No quiero decir que sea su culpa, es mucho más complejo, tiene que ver con la falta de valores familiares, de comunicación, con los prejuicios. Creo que una adicción es una enfermedad muy fea, pues te hace reflexionar en todo lo que está detrás: un sufrimiento tan grande, un trauma, algún problema no atendido, tan severo, que la persona prefiere no vivir en la realidad. Esto, en muchas ocasiones, hace que pierdan su vida y, aunque se rehabiliten, vivirán con los retos y las consecuencias de su enfermedad. Eso es algo que me impresiona y me entristece mucho… pero, a la vez, me motiva, pues me considero alguien empático, intenso, que me gusta estar involucrado en todo.

¿Hay algún hábito propio que no te guste?
Creo que ser tan orgulloso, me esfuerzo todos los días por no ser así, pero no es algo que simplemente pueda eliminar de mí. En su momento me causó muchos problemas personales y, por eso, lo evito.
¿Hay algún hábito ajeno que no toleres?
Lo que más me puede molestar de alguien es que se porte prepotente, que se crean superiores a otros y lo quieran hacer notar. Me parece muy innecesario y una muestra de alguien que busca llenar algún vacío.

Si pudieras tener algún superpoder, o un don, ¿cuál sería?
Me encantaría poder regresar el tiempo… regresaría varias veces al pasado a darme un zape. Me parece increíble pensar en eso ¡caray! Tener la oportunidad de corregir las cosas… no hablo sólo de los errores personales, evitar tragedias, poderle avisar algo a alguien, incluso alcanzar a despedirte.

Eres hijo de Adolfo Ríos, alguien no sólo muy relevante a nivel político y deportivo, sino también alguien muy reconocido por su trabajo en contra de las adicciones.¿Cómo te ha influenciado esto?
Cuando era adolescente, era un tema que me costaba trabajo entender, porque la gente me comparaba y yo era contreras, mi papá le iba al América y yo a Pumas, él era portero y yo, delantero. Pero, desde entonces, él mismo decía que de nada sirve que te reconozcan en la calle o lo que haces en el trabajo, pues en el primer lugar donde te tienen que admirar, es en tu casa.

Hoy, veo el ser su hijo como una bendición, porque admiro a mi papá en todos los sentidos. Más aún, el hecho de que él siempre promovió el estilo de vida sano… si soy sincero, jamás me imaginé trabajando en algo como esto, aunque frecuentemente acompañé a mi papá a sus pláticas en escuelas o centros de rehabilitación y siempre quedé impresionado con el impacto que tenía un mensaje positivo en el momento adecuado.

Cuando el gobernador Mauricio Kuri me dio el honor y la confianza de dirigir este espacio, estaba muy nervioso; aunque fuera algo con lo que estuve en contacto toda la vida, no es lo mismo cuando te toca hacerlo directamente. Estaba nervioso pero feliz, de tener esta oportunidad. Por eso, ahora, quiero seguir el ejemplo de mi papá, de ser alguien que motive e inspire, que genere un cambio en la gente.

¿Cómo te ves al finalizar esta gestión como comisionado del CECA?
Me veo como alguien capacitado en el tema. Desde que entré al CECA tuve que aprender mucho, tomé varios cursos, incluso estoy por hacer mi consejería en adicciones, para poder entender mejor la experiencia de quienes atendemos.

La bandera de la salud mental, de la lucha contra las adicciones, es algo que ya no me quito: siempre voy a procurar transmitir un mensaje positivo. En este tema, es muy importante evitar ser prohibicionistas, satanizar las cosas… más bien, es de concientizar a la gente del estilo de vida saludable y me veo promoviendo esto, sin importar a donde continue mi camino.

¿Cuál ha sido tu aprendizaje como servidor público?
En el servicio público he aprendido la gran responsabilidad que implica un cargo público. Se pueden cometer errores, claro, pero no pueden ser por deshonestidad, por mentiras. De ese modo, mi principal aprendizaje ha sido el buscar no fallarle a la gente que ha confiado en mí y el entender que los servidores públicos debemos buscar ese valor de “servicio” que, muchas veces, se pierde de vista.

¿Qué retos enfrenta el estado de Querétaro en materia de adicciones?
Hoy, nuestro principal reto es que la gente conozca el CECA, que sepan que existimos. Por ejemplo, muchos no conocen que tenemos centros de salud mental en todo el estado, donde se brinda atención gratuita. Otro reto es el mensaje que damos, porque tenemos que llegar a diferentes sectores de la población, por lo que el lenguaje no puede ser el mismo, para que impacte. Tenemos que buscar la eficiencia en la comunicación, para que el mensaje sí llegue, sin importar a dónde vayamos en Querétaro.

¿Qué perspectiva tienes de Querétaro? ¿Cómo te gustaría que se vea al finalizar la administración del gobernador Kuri?
Veo a Querétaro como un lugar en el que quiero vivir, del que no me iría. Es algo que me gusta transmitir, especialmente cuando estoy fuera, es un estado increíble y un ejemplo a nivel nacional de que sí se pueden hacer las cosas bien. Por lo que me siento orgulloso de ser parte de esta administración, en la que, incluso, se han echado a andar proyectos grandes y complicados, que no todo mundo se atreve, pero que han cambiado enormemente el estado. En estos 4 años, Querétaro ha crecido exponencialmente, al grado de que el gobierno no siempre puede adaptarse a esa velocidad, pero vale la pena entender que ese crecimiento es debido a que la gente reconoce en Querétaro un lugar con seguridad, salud, vivienda y sus necesidades cubiertas. Por eso, espero que al concluir esta administración, Querétaro siga así.


Por otro lado, en el tema de las adicciones, queremos que la gente busque ayuda en cuanto la necesite, que se reduzca el estigma alrededor de la salud mental… y que las consecuencias sean menores. No está mal estar mal, todos hemos necesitado ese apoyo adicional. Ese es el objetivo que me gustaría conseguir en los siguientes 2 años.
CONOCE MÁS:
EN EL SIGUIENTE ENLACE PUEDES LEER LAS MÁS DE 100 ENTREVISTAS DE “EN EL CONFESIONARIO” DE LALUPA:
https://lalupa.mx/category/historias-que-cuentan/la-entrevista/en-el-confesionario




Sobre Adolfo júnior más que corregir. combinar su experiencia en el tema de las adicciones con la experiencia de su padre como alguien persistente y profesional!@