NOTA: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
Querétaro, Qro., 10 de abril de 2026.- La enfermedad de Parkinson puede presentar síntomas previos a la aparición de temblores en las manos, incluso desde los 40 años, como la pérdida del olfato, alteraciones del sueño, movimientos bruscos, “actuar los sueños”, estreñimiento crónico, depresión y apatía, entre otros cambios en el estado del ánimo, informó la directora de división de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec de Monterrey, Campus Querétaro, Karla Carmina Rojas Saavedra.
Con motivo del Día Mundial del Parkinson, explicó que en México hay entre 300 mil y 500 mil personas que viven con la enfermedad, y es el segundo padecimiento neurodegenerativo más frecuente en el país, después del Alzheimer. Eso significa que el país tiene 50 casos por cada 100 mil habitantes, y en Querétaro hay 4.6 casos por cada 100 mil.
“Este es un problema de salud muy importante”, advirtió. El Parkinson, dijo, es una enfermedad neurodegenerativa en la que las células del cerebro dejan de producir dopamina. En una analogía con un automóvil, Rojas señaló que la dopamina “es como el aceite en el motor de un coche”.
“Si falta aceite, el coche sí sigue encendido, pero digamos que su mecanismo se vuelve rígido, lento, y entonces empieza como a temblar el mismo carro. Eso es lo que le pasa a nuestro cuerpo. La dopamina es un químico que nos ayuda a diferentes cosas, pero entre ellas el movimiento, y es el que va fallando en una parte del cerebro específicamente”, abundó.
Como cualquier enfermedad neurodegenerativa, el Parkinson avanza con el tiempo, pero pueden tomarse acciones para fortalecer la red neuronal y enfrentar el deterioro cognitivo años antes: si bien a partir de los 60 empiezan a verse indicios muy generales, como temblores en las manos, desde los 40 hay síntomas de atención.
“Tenemos algunas variables también de Parkinson, una familiar y una esporádica. La esporádica es el tipo de Parkinson que más se presenta, pero tenemos algunos síntomas previos a esa edad. Por ejemplo, la pérdida del sentido del olfato, los problemas del sueño, como moverse mucho, ‘actuar los sueños’, como esas patadas que se dan durante el sueño”, detalló la especialista.

Reconoció que generalmente las personas piensan que los movimientos involuntarios de las extremidades son el único síntoma motor, pero el temblor en reposo, o bradicinesia, es solamente una de las características de la enfermedad.
Ante el incremento de la esperanza de vida en Querétaro y en el país, advirtió que las enfermedades neurodegenerativas, como las demencias, podrían ir en aumento, por eso es importante conocer espacios de atención, como el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez”, la Asociación Mexicana de Parkinson, el Centro Médico Nacional Siglo XXI, así como hospitales públicos y privados, igual que la red TecSalud del Tec de Monterrey.
Precisó que “en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud se desarrolla una línea de investigación sobre enfermedades neurodegenerativas, en colaboración con el Instituto de Neurobiología de la UNAM”.
Como parte de las medidas para reducir riesgos y fortalecer la salud cerebral, Rojas Saavedra exhortó a la población a ejercitarse, ya que las actividades aeróbicas bombean sangre y oxígeno al cerebro, mientras que los ejercicios de fuerza mantienen los músculos.
Además, invitó a ponerse retos cognitivos para impulsar el nacimiento de nuevas conexiones neuronales, como aprender un nuevo idioma, mejorar la alimentación y dormir bien.



