Autoría de 10:45 pm #Destacada, Los Especiales de La Lupa

“Mi padre nadaba entre la cólera y la melancolía”; premia SJR nueva poesía nacional y local

CRÓNICA Y EDICIÓN FOTOGRÁFICA: AMÍLCAR SALAZAR ANAYA/LA LUPA.MX

“Mi padre era bello y obscuro / como el caballo de la muerte: / sus largos belfos, su crin brillosa / su color a alcohol, el olor a diazepam /al vómito más ácido de Dios.”

El párrafo anterior es un fragmento del libro de poemas titulado: Bilis Negra, Bilis Paterna de la escritora chihuahuense Esther M. García, que obtuvo el Premio Nacional de Poesía San Juan del Río 2026, otorgado este 25 de junio en el marco de los LIV Juegos Florales organizados por dicho municipio queretano. Se trata de un certamen que la ciudad de San Juan del Río ha realizado casi sin interrupción desde el año 1965.

El ayuntamiento otorgó también el Premio Local Elogio a SJR a la poeta y antropóloga sanjuanense María del Pilar Ruiz Reyes, así como al poeta duranguense César Ademir Ramos Espinoza, quien recibió el Premio Nacional Elogio a SJR. Los tres galardones fueron entregados en una ceremonia que estuvo presidida por el alcalde del municipio, Roberto Cabrera Valencia.

Los jóvenes poetas Esther M. García, César Ademir Ramos y María del Pilar Ruiz (izq-der) fueron premiados durante los LIV Juegos Florales de San Juan del Río.

El jurado calificador estuvo integrado por Francisco de Paula Nieto, escritor, psicoterapeuta y maestro de artes escénicas guanajuatense radicado en Querétaro, así como por la escritora, abogada y filósofa Dalia Larisa Juárez Otero, colaboradora de LaLupa.mx, y por Leonor Pataki, escritora y artista plástica.

ALCOHOL, DIAZEPAM Y VIOLENCIA PATERNA LLEVADOS A LA LÍRICA

En el caso de la poeta Esther M. García, nacida en 1987 en Ciudad Juárez, Chihuahua, la distinción le fue otorgada “por su riesgo formal, su hondura psicoanalítica y su innegable originalidad en el panorama poético contemporáneo”, según dijo a LaLupa.mx el cronista municipal y también mantenedor de este certamen, Ubaldo Neftalí Sáenz Bárcenas, quien coordinó el envío al jurado calificador de un total de 150 trabajos provenientes de muchas entidades del país.

Sáenz Bárcenas explicó que la poeta Esther M. García obtuvo el consenso del jurado “debido a su audaz capacidad de convertir el dolor heredado y la violencia paterna en una arquitectura lírica de rara potencia intelectual y visceral.

La obra de García “no sólo explora la figura del padre alcohólico y melancólico desde la teoría de los humores, la psiquiatría, la historia del arte y la filosofía del lenguaje, sino que logra fundir el ensayo, el fragmento clínico, el sueño, la carta y el verso negro en una sola respiración desgarrada y erudita”, añadió el también jefe de Patrimonio Cultural de SJR.

En opinión del presidente del jurado calificador, Francisco de Paula Nieto, el poemario ganador destacó “por su lirismo, su profundidad poética y su cientificidad, lo mismo que por su retórica: ahonda en lo más profundo del alma humana; en la criticidad de las relaciones entre un padre tectónico de nuestra tradición machista mexicana y una hija profundamente sensible; esto, a la luz de los cuatro humores de la medicina hipocrática.”

Ante el podio, Esther M. García recita parte de su obra. La acompañan sus colegas María del Pilar Ruiz y César Ademir Ramos, así como el cronista de SJR, Ubaldo Neftalí Sáenz Bárcenas.

“LA SOMBRA NEGRA QUE CUBRE A UNA FAMILIA”

El libro de Esther M. García “versa sobre las relaciones familiares y la relación padre-hija; también sobre qué es ser un padre, el alcoholismo, la violencia intrafamiliar y las enfermedades mentales”, comentó la propia autora.

El poemario inicia con una amplia narración en prosa (“Teoría para un Hígado Negro”), la cual traslada al lenguaje literario la tristemente común figura de un padre alcohólico, depresivo, golpeador y/o abusador sexual, entre otras características.

“Mi padre nadaba entre la cólera y la melancolía. Y cuando se avivaba ese humor nadaba en el líquido de sus bilis. Su negro hígado relleno de alcohol, de ira, de una saudade negra que amenazaba con destruir el pequeño espacio que formaba nuestra familia”, escribe García en la introducción del libro.

Esther M. García, autora de 12 obras poéticas editadas entre 2010 y 2023, ganadora de diez premios literarios en el país y desde 2022 miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte en México (SNCA), reside en la ciudad de Saltillo, Coahuila.

El escritor Francisco de Paula Nieto, presidente del jurado calificador de los LIV Juegos Florales de SJR 2026, acompañado por los tres poetas ganadores.

El poemario Bilis Negra, Bilis Paterna (impreso en junio de 2026 bajo edición conmemorativa de los LIV Juegos Florales de SJR) se divide en tres secciones: “Apuntes primeros: nigredo de la bilis paterna”, “Apuntes etílicos: sobre la sombra negra que cubre a una familia” y “Apuntes sobre los estados alterados de la consciencia: esmegma y lo ultranegro”. La obra contiene alrededor de 40 párrafos poéticos; entre estos el siguiente:

“¿Quién eras, papá, sino ese niño / de enormes orejas, apodado / ´cabezón´ por sus hermanos mayores / del que se burlaban en la escuela?

“¿Qué ansiabas, qué divina luz negra / se apoderó de tu mente / para partirla en dos, / para abrir un corte / una tajada, el mar negro / por donde la locura se filtraba / de agusanados peces, de llorar escondido / para que no te vieran y, a la vez / tocar a tus hijas en medio de la noche / besarlas entre desconocidos aludiendo / al amor paterno, amor.

“Entraña animal / en el matadero de tu sangre, padre / el castrado buey de tu nombre / brama una bruma de negra ruina.”

Leonor Pataky y Dalia Larisa, integrantes del jurado, posan con Esther M. García (centro)

ELOGIO A SAN JUAN DEL RÍO: “NO EN CUALQUIER GEOGRAFÍA”

“Una obra que trasciende el elogio folclórico para erigirse en elegía, fundación y río subterráneo de la nación misma”. Así presentó el cronista municipal Sáenz Bárcenas el libro del poeta César Ademir Ramos Espinoza, que resultó ganador del Premio Nacional Elogio a SJR 2026.

Originario de la capital de Durango, Ramos Espinoza mostró en su trabajo “una excepcional capacidad para fundir la geografía física con la geografía íntima del sujeto lírico, logrando que el río y la piedra no sean solo escenarios, sino verdaderas presencias simbólicas que respiran, duelen y custodian la memoria”, según explicó Sáenz Bárcenas.

Autor de varios libros de poesía y cuento editados en su ciudad natal Victoria de Durango, finalista de premios estatales y universitarios, Ramos Espinoza se planteó en meses recientes el reto profesional de visitar San Juan del Río armado de libreta y pluma, donde se abocó a recabar sobre calles empedradas y laderas verdes la vivencia que posteriormente le permitiría llevar ante el jurado de este concurso un poemario escrito “con ojos de extranjero”:

“Si no venzo la herida / ardiendo la carne, / si este vino que se derrama en mi boca / no encuentra cauce / en el río que se nombra; / si me desplomo / en esta ciudad de puentes / donde el pulso se abre / como cantera húmeda, / entonces elijo morir, / no en cualquier geografía, / sino aquí, / donde el agua insiste, / no como destino, / sino como descanso.”

Nutrida asistencia al salón del hotel Hacienda La Venta de San Juan del Río, durante la entrega de reconocimientos por los LIV Juegos Florales 2026.

CON POESÍA, “CONTRUYE UN ATLAS EMOCIONAL DE LA CIUDAD”

“Yo nací a los cuatro años, / en el sexto mes del tiempo. / El útero que me alumbró / entibió con esta geografía / cada una de mis estaciones: / cielos que en su vastedad azul / acunaron éxodos y plegarias, / migraciones obcecadas y / ternuras de ocasión” / En el solsticio de este orbe / he escrito mi nombre / incontables veces con la tinta del río (…).”

Así inicia el poemario Evocación Sanjuanense elaborado por la poeta y antropóloga María del Pilar Ruiz Reyes, quien obtuvo el Premio Local Elogio a SJR 2026. Un trabajo que, de acuerdo con el dictamen del jurado, “se distinguió por su excepcional capacidad para fundir la memoria íntima con la geografía sentimental de la ciudad, logrando una celebración que nunca cae en el folclor fácil ni en la nostalgia ingenua”.

En voz de Sáenz Bárcenas, el trabajo presentado por Ruiz Reyes “destaca por su lenguaje preciso y a la vez límpido, donde cada imagen –el río como tinta, los ojos que brotan en los puntos cardinales, el puente vetusto que guarda la canción de la torcaza, el tianguis sabatino con su bullicio y sus frutas apiladas—construye un atlas emocional de la ciudad.”

X: @amilcarsalazara

(Visited 21 times, 2 visits today)
Last modified: 2 julio, 2026
Cerrar