NOTA: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
Cumplir sueños y brindar apoyo a las familias con niñas y niños enfermos de cáncer forman parte de los objetivos de la asociación Pingüi, que según sus fundadores nació a partir de una promesa de amor y en poco más de un año pasó de brindar ayuda a cinco niños a darle esperanza a 70 pequeños.

El chef Aaron Ulises Chávez Torres es uno de los voluntarios. Lo mismo colecta tapitas para reunir recursos, que elabora platillos sacados de las películas para hacer sentir felices a los niños porque Pingüi, sostiene, es una red ciudadana que crece con cada persona que desea ayudar.

“La asociación nació como una promesa de amor, Hermes Cristóbal, el niño menor de una familia, se enfermó de cáncer y en la agonía de su enfermedad, en una charla con su mamá, sus padres le prometieron ayudar a más niños que la estaban pasando mal, porque él decía que no le gustaría ver a más niños sufrir como él”.
A la familia no le sobran los recursos, “sobreviven como todas, pero empezaron a salir a las calles a botear, hacer manualidades, a juntar tapitas de plástico para cumplir con esa promesa y en febrero del año pasado los conocimos en la Central de Abastos y nos sumamos a su esfuerzo”.

Aaron Chávez ve su actividad como una red de ciudadanos capaces de brindar afecto y mientras el año pasado ayudaban a cinco niños con transporte, ropa y alimentos, ahora se brindan apoyos a 70 pequeños de Querétaro, Guanajuato, Hidalgo y otros lugares que viven con cáncer.

Hace apenas un par de meses firmaron el acta de la asociación que sigue sin contar con recursos, pero sí con mucha voluntad ciudadana. En poco más de un año se hicieron ya tres días de campo donde se reciben donativos y se hace felices a los niños con ayuda para la persona que vive con cáncer y su familia, además de conseguir medicamentos a bajo precio que permite comprar medicamentos en siete mil pesos que en el mercado cuestan 50 mil.

“Estamos con las familias, vamos a sus casas, yo soy chef y les pregunto sobre su platillo favorito, una niña quería comer ratatouille como la película, le hice su platillo porque es importante que sepan que no están solos en su enfermedad, que podemos cumplir sueños. Otra niña quería conocer un unicornio, conseguimos un caballo blanco y le pusimos un cuerno, la idea es que sepan que no están solos, que si nos juntamos puede ser menos doloroso”.

Pingüi tiene 50 centros de acopio en todo el estado, sobre todo en los municipios de Querétaro, Colón, Pinal de Amoles y Ezequiel Montes, porque es una “red de los ciudadanos, que se forma entre todos y salimos a las calles, buscamos las tapitas en la calle, en la Alameda, en los parques, en las avenidas porque a las familias afectadas no les pedimos nada”.

Los centros de acopio se abren conforme a la voluntad de los ciudadanos porque todos tienen sus trabajos y se reciben tapitas, ropa o cosas en buen estado porque “cuando alguien tiene cáncer, por comprar medicamentos, descuida todo lo demás y las necesidades aumentan”.

Además de acudir y donar en los centros de acopio, también puedes contactarte con Pingüi a través de sus redes sociales:
https://www.facebook.com/Pingüi-106266621218645/
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