NOTA: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
Querétaro, Qro., 5 de febrero de 2024.- El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, convocó a la unidad y a la concordia, al respeto y a la tolerancia en México, frente al proceso electoral que vivirá el país, en el que es importante llamar a la mesura, convocar a la unidad, evitar la confrontación entre hermanos y reconocer que la permanencia de instituciones autónomas no es excluyente, sino complemento de un modelo mejor de país con libertad, democracia, progreso y concordia.

Durante la conmemoración por el 107º aniversario de la Constitución Política de 1917 en el Teatro de la República y ante representantes de los tres poderes del estado, Kuri González señaló que no hay mejor momento que este para “hacer un llamado a la mesura, convocar a la unidad y a la reflexión” porque se renovarán los poderes públicos para que “prosigan los procesos históricos de nuestra nación y una elección no es una confrontación entre hermanos”.

El gobernador declaró: “Desde aquí convocamos a la unidad y a la concordia, al respeto y a la tolerancia, respetemos con nuestra actitud que seguimos celebrando la Constitución de la mejor forma: guardarla y hacerla guardar”.
Agregó que la Constitución define la convivencia como nación y surgió de la necesidad de renovar la vida pública y de pacificar al país, porque todo eso era una urgencia, ya que el Porfiriato había centralizado al poder y clausurado la movilidad social, y México desfallecía de hambre de pan y de libertad.

“La Constitución llega para pacificar, el texto se erige sobre un millón de muertos, un saldo terrible de la confrontación entre hermano”, por lo que era indispensable renovar la vida pública, hacer de la revolución, la ley y pacificar a México, para no tener un país sin concordia sin democracia, sin libertad y sin justicia social”.
Mauricio Kuri agregó que la confrontación en México “siempre ha sido brutal, y por el desacuerdo se pierde el impulso inicial de la independencia, así que la Constitución de 1917 surge como un esfuerzo de la necesidad y del talento, de la urgencia y la ponderación”.

“En este recinto se dieron los grandes debates que concluyeron en la Constitución que hoy los poderes públicos juramos guardar y hacer guardar”, añadió, al reconocer que el derecho no es una ciencia inmóvil y el mundo de hace una década es diferente al mundo de hoy, así que el marco jurídico debe adaptarse a la realidad siempre cambiante, pero con un llamado para que la sustancia de la carta magna se mantenga vigente, con el espíritu de la nación, que persiste en el núcleo de la Constitución de 1917.

Esto no implica, dijo, cejar en la búsqueda de la justicia social, “porque somos un país de contrastes, a menudo muy vergonzosos, siempre inaceptables, porque el país se parte en quienes tienen mucho y quienes no tienen nada”. Por eso, reconoció que la ayuda social es imprescindible, un acto de justicia y acaso de bondad, pero la ayuda ni puede ser definitiva, ni tampoco eterna, ya que su validez sólo se justifica si va a acompañada de educación para el conocimiento, de salud para el bienestar y de empleo para la dignidad.

“Ayer como hoy, las familias anhelan la pacificación de la república. Parafraseando a Edmundo Valadés, la muerte debe dejar de tener permiso de recorrer la geografía nacional, ya no más. La libertad y la democracia siguen siendo la única vía para México”. Asimismo, resaltó que el hecho de que la gente se organice, vote y critique y que su voto cuente y se respete es importante, porque la libertad no puede sustituirse bajo la promesa de igualdad, “la democracia no es canjeable por justicia social, los contrapesos no entorpecen, iluminan, dan voz a otros”.
“La permanencia de instituciones autónomas no son excluyentes, sino complemento imprescindible de un modelo mejor de país, uno que nos dé libertad con igualdad, democracia con progreso y concordia, para que juntos construyamos el bien común que le urge a nuestra nación”.

A nombre del Poder Judicial de la federación, el ministro Alberto Pérez Dayán puntualizó que es necesario coincidir que los tres poderes de la unión y sus integrantes son democráticos, al surgir del propio estamento constitucional. “Aquí ninguno es más democrático que otro”.

Dijo que cada sentencia del poder judicial representa un acto democrático que honra la confianza popular, porque “hacer cumplir la ley es uno de los actos democráticos más genuinos del servicio público y defender a la Constitución es defender al pueblo mismo, aunque no siempre se quiera atender así”, para agregar que se espera que cada representante del Estado rinda cuentas de su compromiso con la Constitución.




