ENTREVISTA: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX
FOTOS: RICADO ARELLANO/LALUPA.MX
Desde niño, el secretario de Innovación y Tecnología del municipio de Querétaro, Gonzalo Álvarez Zerecero, tenía como objetivo casarse y hacer una familia. Igualmente, ayudaba a su abuelo a soldar circuitos para construir radios. Hoy, es un reconocido empresario tecnológico queretano, piloto aviador, domador de caballos y fanático #1 de su esposa.

Al comparecer ante “El Confesionario” de LaLupa.mx, Gonzalo se reconoce como una persona simple, disciplinada y disruptiva; un hombre de familia y un inventor , que por azares del destino acabó siendo funcionario público, pero con una motivación clara: conseguir que la tecnología beneficie a los ciudadanos.
“La Secretaría de Innovación y Tecnología tiene como objetivo brindar al ciudadano una ayuda disruptiva, ese es un término que se escucha poco ¿por qué enunciarlo así? Siempre me he dedicado a la tecnología, y me gusta mucho programar: en esa área, los métodos más novedosos y efectivos, para resolver problemas, son las metodologías disruptivas. Esto quiere decir, romper con los esquemas tradicionales de resolución que pueden ser muy lentos”.

Narra que en su primer día como secretario, lo primero que pedió fue que se reasignaran los lugares de trabajo para refrescar el ambiente, la forma de pensar. “Las metodologías disruptivas buscan resolver el problema de inicio y equivocarse rápido, para sólo tener que hacer ajustes menores. Del mismo modo, trato de rodearme de los mejores elementos en mi equipo, que sean capaces de cumplir tareas sin que yo tenga que estar encima suyo. He podido aplicar en gobierno muchos de los aprendizajes del mundo empresarial”.

¿Cómo es un día para ti?
Me levantó a las 5:00 am, poquito antes. Lo primero que hago es tomarme un café y me pongo a leer un poco. Por ahí de las 6:00 am prendo la computadora y comienzo a trabajar en los pendientes del día. Así, cuando llego a la oficina a las 8:30 am ya llevo ventaja, incluso con mi equipo.
A las 3:00 pm me voy a comer y el resto de la tarde me dedico a hacer trabajo de escritorio y un poco de planeación para los siguientes días. Busco enfocarme en un puñado de cosas, en los dos o tres proyectos críticos para el municipio, y en eso trabajo hasta terminarlos.

Ya por la tarde, le dedico tiempo a mis proyectos personales. Soy medio inventor, en su casa tengo varios laboratorios, uno para programar apps; también estoy diseñando un bastón de golf. Igualmente le ayudo a mis hijos con sus negocios, con sus empresas.
¿En qué red social te sientes más cómodo?
La verdad, en ninguna… cuando comencé a trabajar en gobierno federal dejé de usar redes sociales pues implica exponerte mucho, incluso a tu familia. Hoy, trato de reactivarlas porque en el puesto en el que estoy veo importante comunicarme con los ciudadanos, hacerles llegar los mensajes y lo que se está haciendo en el municipio. Traigo el propósito, pero es un reto.

Si tuvieras que usar tres palabras para describirte, ¿cuáles serían éstas?
Creo que soy muy emocional, sencillo y positivo.
Según yo, soy de carácter más fácil que la tabla del 0… mi señora tendrá algo diferente qué decir.

En tus redes sociales te describes como ingeniero en sistemas electrónicos, empresario tecnológico, piloto aviador, domador de caballos y fan #1 de tu esposa. ¿Puedes ampliar un poco qué significa eso?
Adicional a eso, diría que soy súper queretano. Mi ADN es de emprendedor, por ejemplo, mi bisabuelo construyó el último arco de Querétaro; mi abuelo era ingeniero civil —construyó muchos edificios— pero en su tiempo libre era radio aficionado, construía sus propios radios y hablaba con gente de todo el mundo.
Tengo muchos recuerdos de mi abuelo usando sus radios, incluso ayudando gente con ello. Cuando estuve un poco más grande, él me enseñó a soldar porque ya no le daba el pulso; así fue como me introduje en el mundo de la tecnología.

¿De dónde viene ese gusto por los caballos?
Yo digo que soy miedoso por naturaleza… Desde niño siempre he tenido miedo a las alturas. Además, nosotros nunca fuimos de rancho o de tener caballos. Pero hace unas décadas, mi hermano se casó y la boda fue charra. Entonces, toda la familia fuimos con traje charro y nos pidieron llegar a caballo. Un poco antes de la boda nos invitaron para practicar y me dio tanto miedo, tanto pavor, que de plano no pude: eso me frustró muchísimo, me hizo enojar.
Unos días después, un amigo me ofreció enseñarme… De pronto, ya había comprado un caballo, aprendí la técnica de doma natural y me encantó. Si yo pudiera dejarlo todo, me retiraría a mi rancho a domar caballos. Me fascina.


¿Película o serie?
A mi señora y a mí nos gusta mucho sentarnos a ver una serie… pero tengo un problema, porque soy bien desesperado y veo las series comenzando por el último episodio. Mi señora se pone furiosa.
Intento evitar las series porque me clavo, me picó y luego me quedo toda la noche viéndola. El fin de semana, por ejemplo, vi una serie llamada Indomable, muy buena, la recomiendo.

¿Cómo está integrada tu playlist?
Parece mentira, pero ni mi señora ni yo somos musicales. En nuestra casa jamás ha habido un estéreo o algo así. Sin embargo, me gusta mucho cantar, en una fiesta echarme unas rancheras o algo por el estilo.
Entonces, ¿tienes alguna canción o cantante favorito?
Esa es fácil: José Luis Rodríguez “El Puma” y su canción “Culpable soy yo”

¿Cuál es tu libro favorito?
Me gusta mucho leer libros de superación personal, de manejo y estrategias empresariales. Pero mis libros favoritos son: Los 7 hábitos de la gente altamente productiva, Padre rico, padre pobre y Good to great. Justo se los acabo de regalar a mis hijos, para que también los conozcan.

¿Hay algún deporte que te guste? ¿Le vas a algún equipo?
Hago de todo, me gusta mucho. Yo digo que soy buenísimo para todos los deportes, pero jamás el mejor. Llegué a jugar futbol en la selección de mi universidad, he jugado golf casi a nivel profesional, me gusta el tenis, el paddle, matatena…
Fuera de broma, aunque el golf es el deporte familiar, me encanta el tenis gracias a mi esposa. Me gusta ver el tenis en la tele, pero el golf es de flojera —a menos que jueguen una final— pero el que sí me aburre mucho es el futbol, ni siquiera yendo al estadio.

¿Cuál es el platillo que podrías comer sin cansarte?
Soy bien comelón y mi platillo favorito es el menudo de pancita. En mi opinión, el mejor menudo de Querétaro —y el mundo— es el de “el original”, pasando San Gil. Ese me gusta especialmente porque lo cortan en cuadritos.
¿Cuál es tu trago favorito?
Sí, a veces, en reuniones o celebraciones. Mi trago favorito es un tequilita, pero de repente se me antoja un Bacardí blanco con Coca Cola; pero ha llegado a pasar que una cubita me quita el sueño y ya a mi edad no aguanto bien las desveladas.

¿Hay algún personaje histórico que admires?
La historia me encanta, pienso que hay muy buenos historiadores hoy en día, que son capaces de transmitir sus estudios de forma disfrutable. Pero no puedo pensar en ningún personaje en particular que admire.
¿Qué hay de los personajes ficticios? ¿Qué les dirías si pudieras convivir con ellos?
Máximo Décimo de la película de Gladiador, es un personaje ejemplar que libera a la gente peleando. Otro que admiro —y que sí es histórico— es William Wallace de Corazón valiente… aunque no sé qué platicaría con ellos.

¿Qué es algo a lo que jamás te podrías dedicar?
Buena pregunta… Creo que jamás tendría un negocio con el que no estuviera de acuerdo, algo en donde no quisiera ver a mis hijos involucrados o que pudiera hacerle daño a otras personas. Creo que jamás tendría un table dance, un antro, o ese tipo de negocios.
¿Qué es lo que más te entristece?
Fallarle a mi familia. A mis hijos, a mi esposa, a mis papás. Tener una familia siempre ha sido importante para mí: yo me quería casar a los 10 años, y la gente me echaba carrilla. Pero mi objetivo en la vida era hacer una familia, más que una carrera, los negocios, o el dinero.

¿Cuál es tu ideal de felicidad?
Estar con mis hijos y con mi esposa. En una mesa, comiendo y platicando. Si puedo estar en el campo, más padre. Si puede haber un caballo corriendo por ahí, más feliz.
¿Qué habito ajeno no toleras?
El pensamiento negativo, que la gente de bote pronto descalifique algo… una idea, una teoría.

¿Qué habito propio no soportas?
La desidia, ese me choca. Por ejemplo, sé que tengo que hacer ejercicio y me digo que comenzaré mañana… pero llega el día y me hago güey y acabo no haciéndolo. Ese mal hábito me desespera.
Si pudieras tener un superpoder, un don fuera de lo común, ¿cuál sería?
Dar alegría, poder influenciar las emociones de la gente para que se sientan bien. Si el mundo estuviera lleno de personas contentas, sería mucho más fácil.

¿Cómo te gustaría morir?
Rápido. Por ejemplo, tengo un amigo que su papá —en paz descanse— estaba montando a caballo en su rancho, se sintió muy cansado, bajó de su caballo, se recargó a la sombra de un árbol y murió. Así me gustaría morir.

¿Por qué es tan importante la tecnología en el desarrollo del municipio, del estado y del país?
Siendo muy sincero, la tecnología es lo menos importante. Es una herramienta, su chamba —y la de la secretaría— es hacerle la vida mejor y más fácil al ciudadano. Por eso es padre trabajar en el municipio, porque estamos en el frente de batalla y somos la primera línea de atención al ciudadano.
Yo he trabajado en gobierno federal, en la Comisión Estatal de Aguas y ahora en el municipio de Querétaro. Este puesto me gusta porque nuestro actuar es muy cercano al ciudadano, y la tecnología es sólo un medio para hacerles la vida más fácil.

Eso sí, es un gran reto. Por un lado, debemos buscar hacer más fácil la interacción del ciudadano con el gobierno; por otro lado tenemos que cumplir la ley. A veces hay un choque entre ambas cosas, pues hacen falta reformas regulatorias para poder emplear la tecnología en favor de los ciudadanos. Debemos avanzar en paralelo.

¿Cómo y dónde te visualizas al final de tu gestión como secretario?
Tradicionalmente, la función del área de tecnología dependía de la secretaría de finanzas, porque —en un inicio— uno de los mayores beneficios eran los softwares administrativos. Es admirable la visión del alcalde Felifer Macías en crear una secretaría de esto, pues implica transversalizar esta función para todas las secretarías, pues de un modo u otro, todas las dependencias emplean la tecnología.
Híjole… Espero poder dejar una estructura, un proyecto que pueda tener continuidad con la siguiente administración. Algo que tenga sentido dado su éxito. Si hacemos bien las cosas en esta administración eso seguramente va a influir en que la visión continue, poque funciona. Ese es el reto.

¿Cuál ha sido tu principal aprendizaje como servidor público?
Esta experiencia me ha hecho darme cuenta que es posible hacer cambios eficaces, con pocos recursos y mejorar la vida: cuando hay voluntad para ello. Obviamente, todo eso conlleva muchos retos. Sin embargo, en mis tres puestos he encontrado la satisfacción de hacer muchas cosas teniendo tino, voluntad y determinación.
Otra cosa que he aprendido es que hay que participar, hay que involucrarse para conseguir cambios visibles. Si quieres cambiar algo, involúcrate y ayuda a conseguir el cambio. Invito a todos los ciudadanos a trabajar en gobierno, no se van a arrepentir.

¿Extrañas la iniciativa privada?
La verdad no, porque aún soy muy activo. Aunque estoy buena parte del día concentrado en la labor de la secretaría, también me involucro en los negocios con mis hermanos, con mis hijos. Aún estoy muy activo.
Lo que sí extraño es poder disponer de mi tiempo con flexibilidad… poder jugar golf los miércoles al medio día, irme a montar los viernes por la mañana.

¿Qué retos tiene Querétaro en materia de innovación y tecnología?
Creo son varios, como la simplificación de trámites. Hacer más fácil para el ciudadano el trato con gobierno; necesitamos un nuevo enfoque legal en este sentido, darle mas peso a la verdad, pues los problemas de sobrerregulación vienen de la creación excesiva de leyes para castigar a quienes mienten o abusan… como si todo mundo lo fuera a hacer.
Ese cambio de perspectiva, nos permitiría seguir las leyes más fácilmente y simplificar los trámites. Así cambiaría mucho nuestra sociedad.

¿Cómo te gustaría ver al municipio de Querétaro al final del gobierno de Felifer?
Me encantaría verlo como un aparato de servicios para el ciudadano, ágil, transparente, sencillo. Ojalá el municipio llegue a ser más proactivo en su transparencia con la ciudadanía, que la información de estas plataformas tecnológicas estén abiertas a la gente. Yo pienso que para allá vamos.
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La importancia de la tecnología de la información, aún con rezagos pero bien liderada por Gonzalo.
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