ENTREVISTA: JOSUÉ MÉNDEZ RUIZ/LALUPA.MX
FOTOS: JUAN BOTELLO/LALUPA.MX
“No podemos cambiar el mundo siendo buenas personas muertas de hambre”, expresa la escritora mexicana Brenda Navarro hacia el final de la entrevista que LaLupa.mx le realizó con motivo de sus dos charlas en el Hay Festival Querétaro 2025.
La potente declaración surge ante la advertencia de nunca soslayar el tema económico al dialogar sobre lo público. Navarro es socióloga y economista de formación, lo cual queda claro en su interés por ver al ser humano crudo, sin condescendencia, así como las repercusiones nefastas del sistema económico que suelen difuminarse por el poder para mantener legitimidad.

“Hay un decir, ‘ya se murió Marx’. Sí, por supuesto, se murió Marx, pero también se está muriendo mucha gente de hambre; pero mucha gente se está muriendo todos los días porque tiene un trabajo autómata. Estamos hablando de muchas cosas, pero no de cómo este sistema económico nos está matando, y yo creo que es importante regresar a esa conversación en todos los aspectos”.
Asimismo, Brenda resalta que su tiempo en la academia le mostró que el arte literario era el canal más adecuado para ella por el cual hablar de sus intereses: “La sociología y la economía me llevaron a entender que lo académico era muy limitante, y la literatura era el espacio donde yo tendría más oportunidad de expresar mis ideas”.

Casas vacías y Ceniza en la boca
Navarro es autora de dos celebradas novelas: Casas vacías, sobre los desgarradores dolores que acompañan la maternidad, y Ceniza en la boca, sobre una mujer intentando darle sentido al suicidio de su hermano.
De este segundo libro, la adaptación cinematográfica se encuentra en sus últimas etapas de producción, la dirección del filme está a cargo de Diego Luna. Al respecto de la posibilidad de que su libro llegara a la pantalla grande, Brenda Navarro responde “ni siquiera me imaginaba que iba a venderse. Yo pensaba que Ceniza iba a ser ‘ah, ya sacó otro libro, gracias’; iba a tener algunas lectoras y me iban a dejar haciendo mi tercera novela”.

Sin embargo, Ceniza en la boca captó la atención de la comunidad lectora en una magnitud que su autora no esperaba. De este trabajo platica: “Yo sé que narrativamente es imperfecta, si la comparas con la precisión que tienen las dos voces de Casas vacías, pero a mí me parece que justo la imperfección es lo que ha permitido que conecte con muchísimos otros temas”.
Continúa explicando: “Para mí, Casas vacías sí tiene que ser muy precisa, porque era un diálogo como de espejo, o sea, tenían que dialogar de lo mismo (los dos personajes principales); y en Ceniza, para mí siempre fue una canción triste lo que nos estaba ofreciendo la protagonista, para mí tenía que ser una narración arrítmica, con altibajos. Fue concebida imperfecta porque era una chica preguntándose cosas, queriendo musicalizar su dolor, porque Diego (hermano de la protagonista) lo que más amaba era la música”.
Siendo el tema del suicidio uno de los tópicos centrales de esa novela, la literata comparte el nivel de trascendencia que tiene el tema para ella: “Para mí el suicidio es uno de los temas filosóficos más importantes del ser humano, y debido a la moral y a las religiones no lo hemos podido discutir de la forma en la que deberíamos discutirlo, porque tiene implicaciones políticas, sociales, económicas, culturales, etcétera”.

En un cambio abrupto de tono, y tras un infructuoso intento del entrevistador por obtener una lista de autoras que podrían ser adaptadas al cine, Navarro deja clara su intención de que se le den espacios a más personas creativas en las distintas formas de expresión y de hacer arte: “Yo quisiera que en el mundo audiovisual también permitieran que la cantidad de guionistas que tienen ideas originales pudieran hacer sus ideas, en vez de hacer una adaptación de algo que ya está escrito”.
Brenda Navarro tendrá dos charlas este domingo de Hay Festival
Brenda Navarro charlará el domingo con la también literata nacional Ateri Miyawatl (en el Jardín Guerrero a las 12:30 p. m.) y con la dramaturga y novelista británica Deborah Levy (en el Teatro de la Ciudad a las 5 p. m.).
Con Ateri, Brenda tiene la intención de abrir una conversación con las lectoras mexicanas para conocer su opinión sobre Ceniza en la boca, ya que radica en España y no ha tenido la oportunidad de escuchar sus apreciaciones sobre la novela: “Me encantaría saber si les gusta, si no les gusta, cómo lo relacionan con la realidad de México, qué les interpela, qué no les interpela”.

Respecto a la plática con Deborah Levy, el foco de la conversación será la nueva novela de la británica, Azul de agosto, que permite hacer “una problematización de para qué hacemos arte, y por qué las mujeres hacemos el arte que hacemos, y el tipo de éxito que buscamos las mujeres”. Brenda agrega que este trabajo de Levy incluye una disertación sobre la pandemia y cómo el mundo ha cambiado a partir de ella.
Sobre Ateri Miyawatl, comenta: “me parece una mujer súper inteligente, tenemos las mismas inquietudes sociales. Estuvimos hablando de racismo, violencia hacia las mujeres, y me parece que tiene unas ideas que concuerdan mucho con las mías”.
La maternidad como forma de opresión
“Lo que trato de hacer siempre es encontrar en el mundo cosas que me indignan o me enternezcan lo suficiente para decir ‘de eso se trata la vida’. (…) Creo que la literatura es el camino para encontrar respuestas que mirándote al ombligo no vas a encontrar”, comenta Navarro acerca de su punto de partida cuando inicia una nueva aventura literaria.

En su obra es muy importante evidenciar las formas de opresión normalizadas, en ese sentido la maternidad fue un interés natural: “Problematizo cómo el Estado sigue oprimiendo a las mujeres y las obliga a ser las cuidadoras de una sociedad mediante la maternidad. (…) Mientras las mujeres sigan siendo las que cuidan y las que sostienen las casas, y las que son culpabilizadas, eso se va a seguir metiendo (el tema de la maternidad en sus obras), porque si no fuera así estaríamos viendo otro sistema político distinto”.
Ahonda sobre eso: “Me interesa problematizar la familia tradicional, estoy en contra de la familia tradicional, que es la que sostiene un Estado económico capitalista que no nos está funcionando”.

Lo monstruoso y Querétaro
Navarro actualmente trabaja en su tercera novela, la cual está escribiendo con calma para disfrutar el proceso literario: “en mi caso, escribir es uno de los gozos más grandes que tengo, y no tengo prisa. Si una está gozando, no quiere terminar de gozar, así que me lo estoy tomando con calma, y no quiero entrar en la lógica del mercado de que tienes que producir todo el tiempo”.
Respecto a las tendencias en la literatura que le interesan, explica: “Me interesa toda esta corriente que ahora mismo le llaman ‘lo monstruoso’, porque lo monstruoso te lleva a conocer la condición humana. Me interesa que sigamos problematizando de lo que es capaz el ser humano. Hay ahora una tendencia narrativa de decir ‘hay que ser buenas personas’, y a mí eso me genera mucho escozor. Ojalá pudiéramos ser buenas personas, la realidad es que no somos buenas personas, tenemos que saber lidiar con esa monstruosidad para tratar de ser buenas personas”.

Sobre Querétaro, menciona que el Centro Histórico es colorido y precioso, pero le gustaría conocer la ciudad fuera de esta área tan cuidada y agradable: “lo bonito oculta cosas que me gustaría conocer”.
Finaliza: “Yo he encontrado aquí grandes conversaciones, lectoras maravillosas, se me acercan siempre grupos de lectura, grupos culturales. Creo que es una ciudad muy viva, eso sí es clarísimo”.




Muy interesante entrevista que invita a conocer la obra de Brenda Navarro, se ve que le interesa tratar temas delicados y controversiales como el papel de la mujer en la familia tradicional y el suicidio, muy interesante