Autoría de 11:49 am Hay Festival

El autotune es herramienta de los vanguardistas actuales: Simon Reynolds en Hay Festival

NOTA: JOSUÉ MÉNDEZ RUIZ/LALUPA.MX

Querétaro, Qro., 8 de septiembre de 2025.- Este domingo por la noche, en el último día del Hay Festival 2025, el periodista musical Sopitas, el músico Javier Ramírez Cha, el crítico británico Simon Reynolds y el escritor Eduardo Rabasa conversaron sobre libros que abordan la música –Sopitas y Reynolds promocionan textos propios–, así como el rumbo que la música popular ha tomado en la actualidad.

Sopitas enfatizó que la responsabilidad del periodista musical no es descalificar la música popular –actitud muy frecuente entre los rockeros hacia el reggaetón, por ejemplo–, si no entender por qué esa música mueve a la gente: “Qué es lo que les está diciendo (la música), qué les permite contar de una manera tan fiel, tan poderosa, que se ven reflejados (los escuchas)”. Sopitas publicó apenas el año pasado La música que nos define, obra que describió como un magazine lúdico para adentrarse a la música desde cero, a diferencia de un libro académico.

Por su parte, el Cha, bajista de Fobia y Moderatto, comentó que en el libro Sonidos de México, en el cual colaboró, se hizo un compendio de la música mexicana durante 500 años, y que incluye un capítulo sobre los corridos, historias con protagonistas buenos y malos, centradas en el sufrimiento, el cual ha evolucionado a formas como los narcocorridos –también llamados corridos belicones–, un tema muy relevante en la actualidad de nuestro país.

También mencionó que el rock mexicano hizo muy suyos sonidos que venían de fuera y los adaptó a los temas que importan en la cultura local; se volvió muy político en los 70 y buscó sus propios espacios, como los hoyos funky, cuando fue proscrito por las autoridades.

El crítico musical Simon Reynolds explicó que escribió Futuromania, su nuevo libro, para hablar de la música contemporánea que le gusta y le parece interesante, de manera que se desprendiera de esa imagen de “señor gruñón de mediana edad” que llevaba consigo. Destacó el uso de autotune en la música de las clases trabajadoras, en la música que se hace en las calles, y que observa como una constante entre los “músicos futuristas” de hoy. Si en décadas anteriores la música de vanguardia utilizó medios electrónicos para alterar los beats, ahora lo hace para alterar la voz, dijo.

De igual forma, mencionó la ironía de que los sonidos futuristas del pasado se convirtieron muchas veces en la música que hoy nos suena retro, eso como una consecuencia de que al intentar ver hacia el futuro lo que hacemos como seres humanos es hablar del presente.

“Cuando empiezas a ser adolescente la música se convierte en tu verdadero vínculo social”, sostuvo Sopitas, y agregó que al elegir el género que nos gusta vamos entretejiendo relaciones de amistad, se definen los lugares que visitamos y el estilo estético que adoptamos. También comentó que no conoce gente a la que no le guste la música, punto que Reynolds matizó al decir que hay algunas personas que, extrañamente, no la aprecian, como el caso de Sigmund Freud, quien la sentía como una “turbulencia”, de manera que definió a la música como “casi universal”.

A su vez, retomó la idea de que la música junta a la gente, pues si bien lo hace y con gran eficacia, la música puede motivar cambios, tiene un poder disruptivo en ciertos casos.

Posteriormente, expresó la dificultad que ha tenido para escribir acerca de la inteligencia artificial (IA) en la música, ya que sus capacidades y empleo cambian demasiado rápido; puso el ejemplo de un ejercicio que hizo algunos años atrás de pedirle a Chat GPT que escribiera un texto con su estilo, y el resultado fue un terrible trabajo que no se parecía en nada a la escritura de Reynolds. Recientemente repitió el procedimiento y sí se leía como algo escrito por él: “estaba incómodamente cerca de reemplazarme”.

En consecuencia, y a pregunta expresa del público, Simon Reynolds sostuvo que el futuro de la música es impredecible, pues los instrumentos, ritmos y temas que abordará se basan en deseos en la sociedad que cambian de manera inesperada. Puso el ejemplo de lo que sucedía a inicios de los 2000, cuando las ventas de guitarras cayeron y se comercializaban principalmente sintetizadores; luego llegaron The Strokes y todo el mundo quería ser guitarrista de nuevo.

El Cha y Eduardo Rabasa dieron la primicia de que están trabajando en un libro multitemático, que abordará tópicos como diseño y locución, aún sin fecha de lanzamiento; y el bajista aprovechó para desmentir un mito del deber ser actual: no todos tienen que ser creativos.

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Last modified: 8 septiembre, 2025
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