CRÓNICA Y FOTOS: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX
Desde que inauguró la Feria Internacional Ganadera de Querétaro 2025 (FIGQ) diariamente hay motivos para asistir: alguna exposición con los animales más bellos del estado, un concierto con artistas nacionales y mundiales, los juegos mecánicos, el circo, el espectáculo sobre hielo, y muchas cosas más.

Ni siquiera a las 12 horas de una media semana la Feria se ha quedado vacía; desde grupos de jóvenes con uniformes escolares, parejas y familias completas… Todos aprovechan que los martes y miércoles, 30 de los 40 juegos mecánicos son gratuitos; el resto tiene un costo que oscila entre los 50 pesos y 120 pesos por persona.

LaLupa.mx tampoco dejó pasar la oportunidad de sentir algo de adrenalina y decidimos probar algunos de los juegos más atractivos de la Feria. Especialmente, con la confianza de que la operación de las atracciones mecánicas está bajo el Grupo García, una empresa mexicana con casi 100 años de experiencia.

El primero fue la rueda de la fortuna, con 32 metros de altura. Esta atracción te da la bienvenida a la feria, pues se encuentra justo en la entrada. Durante el recorrido, es posible ver toda la FIGQ y, en un día despejado, toda la ciudad. Aquí, la recomendación es abordar por el atardecer, que no hace tanto calor y la vista te roba el aliento.

Justo en frente, se encuentra el “TITAN”, un boster de 60 metros de altura que centrifuga, al mismo tiempo que la cabina también gira sobre su propio eje. En el “TITAN” —si bien se cuenta con todas las medidas de seguridad— vas mucho más expuesto que en otras atracciones, lo que intensifica tu sensación de vértigo; más aún, es imposible prever hacia donde virará tu asiento y, por ello, te encontrarás cayendo de espaldas o subiendo de frente al suelo, viendo a las personas abajo, hacerse chiquitas. En este juego, la recomendación es no subir con gorra, lentes, o miedo a las alturas.

Dentro del infield de la pista de carreras del EcoCentro, se hallan los otros 38 juegos mecánicos: es un paisaje de acero de colores y luces que resplandecen. Entre el repertorio se encuentran varias montañas rusas, chicas y grandes; ruletas como la de la famosa monja; ríos salvajes, de los que sales empapado; carritos chocones, carruseles, simuladores de realidad virtual, y mucho más.

Aquí, comenzamos con un clásico, los carritos chocones de la “Pista Bumper”. Con capacidad para 24 parejas, es un festival de empujones y risas. No obstante, comprometidos con la labor, el equipo de LaLupa.mx decidió dividirse las labores ejecutivas del vehículo: el camarógrafo presionó el acelerador a tope y se concentró en las fotografías, mientras que la asistente de cámara tomó el volante y maniobró en el caos vial. Por eso, en ese juego, el único consejo es subirte con alguien sea malicioso… y hábil al volante.

El siguiente juego por probar fue el “Rock & Roll”, un juego musical de 20 metros de diámetro que gira a más de 80 km/h. Las náuseas, el vértigo y las manos entumidas por sujetarte con todas tus fuerzas, son parte de la experiencia; por si fuera poco, a la mitad de la canción, el recorrido se invierte, por lo que experimentas la misma velocidad, pero en reversa. En el “Rock & Roll”, la única recomendación es subir con el estómago tan vacío como sea posible.

Exactamente a un lado, se encuentra el “Imperator” … un péndulo de 30 metros de altura, capaz de rotar 360°, con una cabina móvil, que gira en círculos sobe su propio eje. A estas alturas, el camarógrafo de LaLupa.mx ya se encontraba mareado, por lo que el resto del equipo subió y él se quedó con los pies firmes sobre la tierra; probablemente fue la decisión correcta, pues todo mundo bajó a punto de devolver los alimentos e, incluso, una colega de otro medio cayó en llanto… En el Imperator, los únicos que se divierten son el operador del juego y las personas con estómago de acero. Es así, que la recomendación es que este sea el primer juego que pruebes en la feria, o renuncies a lo que sea que traigas en el estómago.

Después de un imperativo descanso cerca de los botes de basura —por si acaso— continuamos el recorrido a la casa de espantos “Frightmare”. Un recorrido en una cabina móvil, que juega con tu sentido de la vista y la capacidad de tus ojos para adaptarse rápidamente a los cambios de iluminación.

Por último, probamos la montaña rusa “Spinning Coaster”, un recorrido en una cabina giratoria, que cambia su dirección en cada curva. Si bien, alcanzas una altura de 20 metros, es una vuelta breve; pero, tiene varias caídas emocionantes y curvas cerradas, que te hacen gritar más de una ocasión. En esta atracción, el único consejo que podemos dar es: disfruta el momento, que se acaba.



Al bajar de la montaña rusa, nos dieron casi las 6:00 de la tarde, así que era hora de correr a la primera función del Nova Circus, una de las atracciones incluidas con tu boleto de entrada de la FIGQ. Este espectáculo tiene dos funciones entre semana (18:00, 20:00) y tres los fines de semana (17:00, 19:00, 21:00).

Desde que entras a la carpa, la atmósfera del circo te envuelve… las luces de colores, el olor de las palomitas y, en el pasillo principal, un espiral blanco y rojo que te hipnotiza.

Entre acrobacias, números de payaso, equilibrismo, malabares, baile con aros, pirofagia, y mucho más, el Nova Circus es una de las atracciones más interesantes que ofrece la FIGQ. En este caso, cualquier palabra se queda corta para describir las emociones que se viven dentro de esa carpa… Entonces, sólo les dejamos unas tomas de los mejores momentos, para que se les antoje ir.






Al concluir el espectáculo circense, entre aplausos y vitoreos, apenas son las 7:30 de la tarde. Aún hay mucho más qué hacer en la FIGQ: el espectáculo sobre hielo, las licuachelas, la comida, los juegos de feria o escuchar la lírica del vendedor de cobijas, o, de jueves a domingo, los grandes espectáculos musicales en el Teatro del Pueblo y en el Palenque. Sin duda, habremos de volver.


