ENTREVISTA: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
FOTOS: RICARDO ARELLANO/LALUPA.MX
El IMSS es uno de los espacios que conjunta la investigación con la atención clínica, cuando uno de los grandes problemas actuales es que en muchas instituciones no existe la cultura organizacional de la investigación, afirma Enrique Villarreal Ríos, director de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) delegación Querétaro, donde trabaja desde hace 46 años.

Con una vida dedicada al servicio, Villarreal Ríos agradece al IMSS la oportunidad de trabajar, de profesionalizarse, de brindar sus conocimientos en favor de la población y de tener un espacio público en el que pueda brindar soluciones a cada uno de los casos que requieren investigación apegada a la práctica real, así que defiende la asociación entre el personal clínico, el directivo y el de investigación, porque un investigador que no conoce la clínica “va a vivir en su mundito y de ahí no va a pasar.

Especialista en Medicina Familiar y originario de Piedras Negras, Coahuila, tiene su oficina en una construcción en el fondo del complejo del IMSS de 5 de Febrero y Zaragoza. La entrada, en un segundo piso, da paso a unas oficinas limpias, bien iluminadas y con muchas plantas.

En este entorno, recuerda que desde su graduación, en 1979, ha prestado sus servicios en diferentes áreas del IMSS. En el área en la que actualmente trabajo lo hace desde 1994, y en particular en Querétaro desde 2001. “Empecé siendo médico, médico general, y después estudié la especialidad en médico familiar. Cuando hice la especialidad en Medicina Familiar recuerdo que me gustaba contabilizar frecuencia de eventos. Pero uno no pasaba del porcentaje, del promedio y si acaso de la desviación estándar”

Siguió con esta práctica cuando lo nombraron jefe de Departamento Clínico, “pero en ese momento dije: debe de haber algo más del porcentaje y del promedio. Me fui a hacer una Maestría en Ciencias en Sistemas de Salud, en el Instituto Nacional de Salud Pública. Ahí se abrió el mundo, tuve un panorama diferente. Cuando estaba ahí, la doctora Beatriz Zurita me invitó a participar en el proyecto de Economía y Salud, proyecto que se hizo en 1994”.

Entonces incursionó en la línea de investigación de costos que es la que formó su tesis y desde entonces “sigo trabajando en ello. Con el paso del tiempo uno usa el método científico, pero de repente el método científico puede ser muy mecánico, y otra vez sentía que faltaba algo que lo complementara. Entonces, entré a estudiar la Maestría en Filosofía, no para ser filósofo, sino para entender el contexto en el que se daban los proyectos de investigación”.

Comenta que la investigación en las instituciones de salud es un trabajo de conjunto, donde tienen que ir de la mano con los médicos y los directivos, que son los que tienen el pulso de la clínica, entendida ésta como la disciplina práctica de la medicina encargada del diagnóstico, tratamiento y estudio de las enfermedades.
El método científico, herramienta para resolver problemas
Los investigadores, como Enrique Villarreal, usan el método científico para tratar de dar luz a los datos recabados en la clínica y responder a las preguntas que los médicos se hacen en primera instancia cuando se enfrentan a un problema.

“En una institución de salud el directivo es el que está encargado de resolver los problemas de salud, y el directivo tiene una perspectiva. La investigación es uno más de los elementos que tiene el directivo, pero no es lo que le va a dar la respuesta. La respuesta se la va a dar su experiencia, su marco teórico, e incluso su gestión. Entonces, uno tiene que ser consciente que la investigación no es lo más importante”, sostiene.

Reconoce que lo que interesa, en primera instancia tanto al médico como al paciente, es curar y ser curado. La prioridad es resolver los problemas de salud y él, como investigador, entiende que hay otras cosas más importantes, aunque “hay que reconocer que la investigación no necesariamente va a resolver todo y que tampoco es lo que va a marcar la pauta”.

Las preguntas de investigación, dice, surgen en la clínica, como en el caso de brotes epidemiológicos, donde el médico puede hacer las preguntas y ver el comportamiento epidemiológico, pero no tienen la explicación para ese escenario. Ante ello se investiga, que puede ser en asociación con alguién más para explicar una enfermedad y la prevalencia de la misma.

“En ese momento la investigación sí es importante, pero no por sí misma, sino porque se asoció con la parte clínica y epidemiológica ¿Y qué pasó? El directivo tuvo que generar nueva ingeniería de los servicios y eso solamente lo puede hacer el directivo porque tiene las herramientas. Cada quien tiene su espacio en determinado momento”, sostiene.

“Nosotros creemos que la asociación entre clínico e investigador, directivo e investigador, es básica. Decir que el investigador puede hacer todo eso es una gran mentira. Si no se asocia con el clínico, si no se asocia con el directivo para investigar temas específicos, va a vivir en su mundito y de ahí no va a pasar”, abunda.

Agrega que hay investigación de vanguardia que alguien investiga y la puede proponer, pero que en cierto momento no puede tener relevancia y queda relegada. Sin embargo, en cierto momento y en ciertas circunstancias, alguien la recordará y la usará para resolver un problema. “La van a arrumbar y luego la van sacar”.


Puntualiza que en la Unidad de Investigación están convencidos que si no se trabaja con los directivos y los clínicos hacen “cosas para pasar el tiempo”. Sin embargo, tienen claro que el objetivo es generar conocimiento y también tienen claro que ese conocimiento, en determinado momento, se convierte en información, y esa información es la que el directivo o el clínico van a aplicar, ya sea en la práctica diaria o en la gestión de los servicios de salud.

“El directivo, además del conocimiento generado, el clínico también, pueden consultar, puede tener la experiencia. Hay otras formas de informarse, y la investigación es una de esas formas de informarse, y no es la más importante, y no estoy con esto demeritando la investigación, la considero muy importante”, precisa.



El doctor Villarreal, aparte de ser investigador, ha generado inquietud entre los médicos en formación, para utilizar la investigación como forma de acercarse a los problemas que encuentran en el tratamiento a los pacientes.
El doctor Enrique no sólo ha generado nuevo conocimiento durante estos años de servicio, además tiene el valioso don de transmitirlo, es un admirable y excelente profesor. Se agradece que existan espacios que aún crean en la divulgación de información relevante para la sociedad.
El dr Villarreal es ante todo un enamorado de la medicina y el arte de enseñar a hacer.En su diario quehacer la abre la puerta hasta hace poco inaccesible a la investigación al médico de primer nivel de atención,pilar de la medicina en cualquier lugar que se realiza está noble labor,reforzandole la importancia de su valor e invitándole a plasmar y compartir su experiencia,su curiosidad y su ánimo de buscar soluciones prácticas a su diaria labor a través de la investigación de la manera más amable y sencilla.Gracias dr Enrique
Muy admirable su trayectoria del Dr. Villarreal, además su pasión por el arte de investigar genera una inquietud en las nuevas generaciones de Medicos familiares por hacerlo, siempre que se plática con él siempre se aprende algo nuevo, es un honor conocerlo y poder trabajar con el. Gracias Dr.
Gran profesional comprometido con la enseñanza de la investigación clínica, un excelente maestro gracias a él y a su fenomenal equipo de trabajo hemos logrado publicar artículos, mi admiración y respeto Doc, sabe que se le estima mucho y es un gran honor tenerlo como apoyo. Infinitas gracias!!!
La contribución del Dr. Enrique Villarreal abarca aristas que muchos investigadores no se atreven a tocar, su postulado de hacer sinergia entre los equipos clínicos, administrativos y de investigación se adecua a la vez con el modelo biopsicosocial que defiende la medicina familiar y con las corrientes de mejora continua institucional. Es un visionario con una contribución y legado vasto, en lo personal mi más grande admiración y respeto por su carrera, por su docencia y como ser humano.
Un honor haber aprendido de él, y de la Licenciada Lili, es un profesional que va más allá de los límites de la enseñanza, haciéndonos crear más de lo que imaginamos, gracias a ellos, pude presentar nuestra investigación de manera internacional…..representándolo y llevando muy en alto un poco de lo que nos transmite, del gran investigador que es y será siempre.
Agradecida por marcarme de manera profesional, siempre queriendo aprender más y más .
Gran e inigualable la trayectoria del Dr. Villarreal, para mí, como su alumno, es un honor celebrar este merecido reconocimiento. Su dedicación a la investigacion me ha inspirado y estoy seguro que de igual forma a otros estudiantes. Su pasión por el conocimiento, su guía constante y su calidad humana nos marcan profundamente de generación en generación. Felicitaciones al Doctor Enrique, y reconocimiento también para la Mtra Liliana, quienes juntos facilitan y enriquecen el aprendizaje de nosotros sus alumnos.
El Doctor Villarreal es el ejemplo de que la perceberancia, el profesionalismo, el compromiso y la dedicación pueden reunirse en una sola persona. El es un pilar básico en el basto ámbito médico y de la comunidad científica de investigación, no solo regional y nacional si no tambien a nivel internacional tanto por su contribución en la formación de los nuevos profesionales de la salud desde el primer nivel de atención como por su aporte en la generación de nuevo conocimiento a través de trabajos de investigación. Para mi un gran maestro, que le debo mi admiracion y respeto, un gran médico con calidad y calidez humana y un apoyo invaluable en mi proceso de tesis y junto al equipo de trabajo una publicación en revista internacional.
Tuve el honor de contar con el apoyo y la guía del Dr. Villarreal en la publicación de un artículo, así como en aspectos fundamentales de mi formación académica. Su rigor metodológico, claridad conceptual y compromiso con la excelencia científica crearon un entorno de aprendizaje profundamente enriquecedor. Además de su vasto conocimiento, destaca su calidad humana: siempre mostró disposición para orientar, escuchar y ofrecer retroalimentación constructiva. Le guardo un profundo respeto y gratitud por la confianza y el apoyo brindados durante todo el proceso.
La generación de conocimiento en el área clínica es compleja y en nuestro Querétaro tiene pocos adeptos. El Dr. Villarreal ha dedicado su vida laboral y personal a luchar por promover la investigación desde diferentes ámbitos y actores.
No hay duda de que, durante todos esos años, ha contribuido a disminuir las cargas que los problemas en la práctica médica nos plantean retos a veces muy complicados.
Felicidades Dr. y gracias por su aportación científica continua.