Autoría de 12:51 pm #Destacada, Feria Internacional Ganadera Querétaro

Un imperdible de la FIGQ, los vendedores de cobijas

CRÓNICA Y FOTOS: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX

José Luis se coloca el micrófono en la cara, abre la boca y exclama a todo pulmón:

Vénganse amigazos, vengan para acá señoras, voy a regalar unas pelotitas, voy a dar unos regalos. Mire, gente bonita, pónganle mucha atención, por favor, voy a dar unos gusanitos, voy a rematar unas almohadas, namás quiero unas cuantas personas que se acerquen de este lado.

La Feria Internacional Ganadera de Querétaro (FIGQ) está repleta de atracciones, como el Teatro del Pueblo, el palenque, los juegos mecánicos, el circo, el show sobre hielo, las exhibiciones de animales… Pero, si eso fuera poco, también cuenta con su vendedor de cobijas, un obligatorio en cualquier feria mexicana.

Justo a la mitad de camino, entre el Teatro del Pueblo y la entrada, un gran puesto se alza, entre la carne asada, los elotes y las micheladas: sus paredes exhiben ―sólo por mencionar algunas― las imágenes de tigres, Bluey, leones, Cristiano Ronaldo, el Malilla, Sonic el erizo, un tractoremolque, Spiderman y Karely Ruiz.

José Luis Cruz, responsable del changarro, comenta en entrevista para LaLupa.mx: “A pesar de parecer mucho, toda la mercancía se mueve en camiones grandes, donde transportamos tanto el equipo como las cobijas; que no es pesada sino voluminosa… por ejemplo, un camión lleno de cobijas pesará unas 10 toneladas, cuando mucho. Este negocio de las cobijas viene de familia, mi papá comenzó con esto y yo le seguí. Entre los dos, creo que llevamos unos 40 años en el bisne de la venta de cobijas en ferias”

Aun con el pasar de dos generaciones, Cruz comenta que el negocio sigue siendo el mismo desde que él era un niño: “Este negocio no ha cambiado mucho, desde el tiempo de mi papá… claro, algunas cosa se han tenido que adaptar, pero el estilo y la forma de vender, siempre han sido los mismos”

José Luis explica que los diseños van cambiando cada año, pero en 2025 lo que está de moda son los artistas… antes eran más infantiles, de caricaturas o de Disney. Pero, hoy, el boom es de artistas: de Karely Ruíz, de Junior H, de Natanael Cano. El año que viene, quién sabe de qué será, porque así de rápido cambian las tendencias.

“Por suerte, la maquila es rápida… Por decir, sale una película y a la semana ya hay cobijas de esos personajes; es más, muchas veces hay cobijas desde que se anuncian las películas o las series o los artistas más famosos. Este es un negocio muy rápido y cambiante”.

“Voy a dar, también, unos cachorritos, unos perritos, pa’que tengan unos sueños bien perrones esta noche. ¡Ira nomás qué bonito, con sus orejitas y sus patitas!”

Cruz ha estado en el mundo de las ferias desde pequeño y, para él es como cualquier negocio: “si te gusta, no se te hace pesado… Como a todo, te acostumbras. Viajas todo el año, le ves el lado bueno a las cosas, a conocer gente, lugares, otras formas de vivir. Cada lugar al que vas es distinto. Eso es lo bonito de este negocio”

“Mi familia ―y gran parte de los vendedores de cobijas― somos de Santa Ana Chiautempan (Tlaxcala), un lugar famoso por su producción textil. Una de las fábricas más importantes, por ejemplo, es Providencia, conocida en todo el país; aunque traemos otras marcas”

“Desde que mi papá comenzó en este negocio, hemos estado asistiendo a ferias: porque todo el año hay alguna… vamos de una para otra ―a tal grado― que estableces una ruta y sabes que en julio toca en San Luis, en noviembre en Querétaro, y así”

“Este es estilo de vida es bueno. Habrá quiénes piensen que se batalla mucho, pero no, es como otros negocios. No dormimos en la calle, ni nada por el estilo: de las cobijas vivimos decentemente”

Sale, vamos, vamos, bums, bums, pagas, sales, vamos, bums, bums: $10 sale, gente bonita, una artesanía mexicana pa’l chamaco

En el negocio de las cobijas se le llama gritar a subirse al escenario a atraer clientes, al mismo tiempo que les armas paquetes, muestras la mercancía y los convences de concretar la compra. Al parecer, es un arte, algo que se aprende poco a poco y que, cada quién, performa a su manera:

“Cada quién tiene un estilo diferente de gritar, con base en sus gustos, al momento de vender. Cada estilo de grito es distinto, con lo que tú le quieras poner o quitar, dependiendo de lo que tu creatividad te dé, porque puedes decir mil cosas”

“A mí me gusta mucho vocear, es algo bonito. Como lo he hecho desde pequeño, es padre y me da gusto subirme a gritar. Una de mis frases favoritas es cuando llegan los matrimonios y la señora no se anima, entonces digo: señor, si su mujer no lo quiere, pues lléveselo a la querida… y sueltan la carcajada, se relajan y consigues la venta. Ese tipo de ingenio, te ayuda a que la gente compre”, confiesa Cruz.

“La muchacha quiere una caguama, ¡mejor una caguama que un cobertor! Pero ahí les va, voy a dar un cobertor grande con la Karely… mira na’más que chuleta. Mire gente bonita, si me paga $2000, échame una acolchada, sale, vamos, pones, tengas, pones, nadie, unos, otros. Señoras y señores, no me pague $2000 y si no le gusta el de la Karely, lo puede escoger de todos los dibujos abajo”

José Luis confiesa, que una de sus ferias preferidas es la FIGQ: “porque la ciudad nos gusta y la feria es muy grande y está muy bien organizada; por ejemplo, el programa del Teatro del Pueblo me parece bueno, con artistas de talla, una muy buena cartelera. Además, la FGIQ tiene la ventaja que se realiza en una época del año muy buena para las ventas”

“Sin embargo, la feria de León, de San Luis, también me gustan mucho… todas tienen lo suyo”

Entre los sonidos que retumban en el EcoCentro Expositor de Querétaro, las cumbias, los voceos de comida, el grito de la gente en los juegos mecánicos y el escenario del Teatro del Pueblo, uno siempre va a resaltar: el de los vendedores de cobijas, convenciendo a la gente de acercarse, de disfrutar; pues la gran mayoría que se cautiva, no comprará… pero eso no detiene a la persona que grita, porque en buena medida lo hace con gusto. “Aquí los seguimos esperando, aún quedan algunos días de la FIGQ. Compren o no cobertores, dense una vuelta al evento porque está muy padre, hay mucho qué comer, mucho qué ver y hacer. Sólo se disfruta la feria una vez al año, así que aquí los esperamos

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Last modified: 29 noviembre, 2025
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