Autoría de 4:27 pm Desde la UNAM

Ingeniería con sentido humano: la postura de la UNAM en Querétaro para devolver movilidad y dignidad – Octavio Díaz Hernández

La ingeniería no es sólo cálculo, materiales y máquinas. En su expresión más alta, es una herramienta para restaurar dignidad. En Querétaro, esa visión está tomando forma desde la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), unidad Juriquilla, donde la formación en órtesis y prótesis representa una respuesta concreta a un problema social urgente: la pérdida de movilidad.

Una realidad que no podemos ignorar

En México, las amputaciones son un problema creciente. Aunque no existe un registro nacional unificado, la evidencia epidemiológica señala que la diabetes es la principal causa de amputaciones no traumáticas (Zúñiga et al., 2019; Secretaría de Salud, 2021). La Organización Mundial de la Salud confirma que la diabetes es una de las principales causas de amputación a nivel global (OMS, 2022).

Pero esa no es toda la historia

En Querétaro, como en muchas entidades del país, los accidentes viales representan una causa significativa de lesiones graves y amputaciones, especialmente en población joven. Según el Inegi (2023), en el estado se registraron más de 7,000 accidentes de tránsito en zonas urbanas durante el último año reportado, con una proporción importante de motociclistas y peatones involucrados. A nivel nacional, los traumatismos por accidentes son una causa relevante de amputaciones en adultos jóvenes (Inegi, 2023).

Esto significa que no sólo estamos hablando de enfermedades crónicas, también sobre jóvenes en edad productiva que pierden movilidad de manera súbita.

Y aquí surge una segunda realidad: no todas las personas que requieren una prótesis pueden acceder a ella.

La Organización Mundial de la Salud estima que más de 30 millones de personas en el mundo necesitan dispositivos ortoprotésicos, pero en países de ingresos medios el acceso puede ser inferior al 10 % (WHO & ISPO, 2015). En América Latina, la falta de profesionales especializados agrava esta brecha (Borg et al., 2011).

México no es la excepción, aunque la respuesta puede estar desde la educación pública y ante este panorama, la UNAM, a través de la ENES Juriquilla, ha impulsado una licenciatura pionera en órtesis y prótesis. No se trata de formar simples fabricantes de dispositivos. Se trata de preparar profesionales con conocimientos en biomecánica, anatomía, fisiología, diseño, manufactura y evaluación clínica.

La International Society for Prosthetics and Orthotics ha señalado que la formación moderna en este campo debe ser interdisciplinaria, combinando ciencias de la salud e ingeniería (ISPO, 2018). Esta visión es la que hoy se impulsa en Querétaro.

Porque una prótesis no es un objeto. Es una extensión del cuerpo

La literatura científica muestra que los dispositivos avanzados pueden mejorar estabilidad, eficiencia energética y calidad de vida cuando están bien adaptados y evaluados clínicamente (Resnik et al., 2012; Farina & Aszmann, 2014). Sin embargo, el éxito no depende sólo de la tecnología, sino del acompañamiento profesional. Ahí radica la importancia estratégica de formar talento local.

Innovación con impacto real

La ingeniería biomédica y biomecatrónica ha evolucionado rápidamente. Exoesqueletos, sensores inteligentes y sistemas de control neuromuscular ya no pertenecen sólo a laboratorios futuristas. Son tecnologías reales que están transformando la rehabilitación.

En este contexto, proyectos desarrollados en la ENES Juriquilla han demostrado que Querétaro puede convertirse en un polo emergente de innovación en rehabilitación funcional, por mencionar un ejemplo, el año pasado se obtuvo el Premio Querétaro de Ciencia, Tecnología e Innovación 2025 en el área de dispositivos aplicados a la salud, lo cual indica que la investigación desarrollada en Querétaro también se está encaminando a mejorar la vida de personas reales.

Más que tecnología: autonomía y dignidad

La dependencia de dispositivos importados eleva costos y limita el acceso. Desarrollar conocimiento y tecnología en el propio país fortalece la soberanía tecnológica en salud.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece que la movilidad es un derecho vinculado a la participación social y la dignidad humana (Naciones Unidas, 2006). No se trata sólo de caminar. Se trata de trabajar, estudiar, convivir, decidir.

Invertir en formación especializada no es un lujo académico. Es una política de justicia social.

En Querétaro, donde la población supera los 2.4 millones de habitantes y el crecimiento industrial es acelerado, la demanda de servicios especializados en rehabilitación seguirá aumentando. Formar profesionales capaces de evaluar, diseñar y adaptar dispositivos con criterio clínico y sensibilidad humana no es opcional: es estratégico.

Una ingeniería que amplia horizontes

Cuando una persona vuelve a moverse por sí misma, no sólo mejora su condición física: recupera control sobre su vida y se amplían sus horizontes. Recupera la posibilidad de decidir sin depender de otros. Recupera tiempo, empleo, trayectos, rutina: “recupera futuro”.

La ingeniería presente en la Licenciatura en Órtesis y Prótesis no consiste únicamente en fabricar dispositivos. Consiste en traducir conocimiento científico en autonomía concreta. En entender que cada mejora tecnológica puede significar menos dolor; que cada mejora en el diseño puede evitar lesiones secundarias; que cada evaluación clínica bien hecha puede determinar si una persona abandona una prótesis o la integra a su vida.

Eso es ingeniería con responsabilidad social

La apuesta de la UNAM en Querétaro demuestra que la tecnología no tiene que estar divorciada de la realidad cotidiana. Que la educación pública puede generar soluciones con impacto directo en quienes enfrentan una amputación. Y que formar especialistas en órtesis y prótesis no es una extravagancia académica, sino una inversión estratégica frente a una necesidad creciente.

En nuestro estado de Querétaro, donde aumenta el desarrollo en varias áreas de la sociedad, apostar por la rehabilitación avanzada es también una forma de desarrollo con coherencia. Porque el verdadero progreso no se mide sólo en parques industriales o indicadores económicos, sino en la capacidad de garantizar que nadie quede excluido por falta de acceso a tecnología adecuada.

En una sociedad donde moverse es participar, trabajar y decidir, apostar por la movilidad es apostar por la independencia. Y apostar por la independencia es apostar por la dignidad.

La ingeniería puede construir puentes, fábricas o carreteras. Pero cuando devuelve la posibilidad de caminar sin dolor, de sostenerse sin ayuda, de desplazarse sin miedo, construye algo más profundo.

Referencias 

  • Borg, J., Lindström, A., & Larsson, S. (2011). Assistive technology in developing countries: National and international responsibilities to implement the Convention on the Rights of Persons with Disabilities. The Lancet, 378(9798), 1863–1865.
  • Farina, D., & Aszmann, O. (2014). Bionic limbs: Clinical reality and future perspectives. Science Translational Medicine, 6(257).
  • Herr, H. (2009). Exoskeletons and orthoses: Classification, design challenges and future directions. Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation.
  • INEGI. (2023). Estadísticas de accidentes de tránsito terrestre en zonas urbanas y suburbanas. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
  • International Society for Prosthetics and Orthotics (ISPO). (2018). Education standards for prosthetics and orthotics.
  • Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2022). Global report on diabetes.
  • Resnik, L., et al. (2012). Advanced upper limb prosthetic devices: Implications for upper limb prosthetic rehabilitation. Journal of Rehabilitation Research & Development, 49(6), 777–788.
  • Secretaría de Salud. (2021). Panorama epidemiológico de la diabetes en México.
  • WHO & ISPO. (2015). Global standards for prosthetics and orthotics.
  • Zúñiga, A., et al. (2019). Epidemiología de amputaciones en México. Revista Médica del IMSS, 57(3), 145–152.

El doctor Octavio Díaz Hernández es profesor en la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Juriquilla, de la Universidad Nacional Autónoma de México

AQUÍ PUEDES LEER TODAS LAS ENTREGAS DE “DESDE LA UNAM”, LA COLUMNA DE LA UNAM, CAMPUS JURIQUILLA, PARA LALUPA.MX

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Last modified: 22 febrero, 2026
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