Autoría de 3:29 pm Los Especiales de La Lupa

Mujeres impulsaron, por primera vez, actividades del #8M en comunidad de Hidalgo

TEXTO Y FOTOS: EVELIN JAZMÍN CHÁVEZ DÍAZ*

Uxdejhé, Hidalgo.- En la mañana del 8 de marzo de 2026, mientras en ciudades del mundo miles de mujeres marchaban por el Día Internacional de la Mujer, en una pequeña comunidad del Valle del Mezquital ocurrió algo distinto. 

En Uxdejhé, un pueblo de menos de mil habitantes, las campanas de la iglesia comenzaron a sonar desde temprano. Aquella mañana no convocaban a una celebración cualquiera: anunciaban la primera fiesta del carnaval organizada y protagonizada únicamente por mujeres.

El pueblo se encuentra a pocos kilómetros de Tecozautla, en una región caracterizada por su clima semiseco y sus lomeríos que forman parte del Valle del Mezquital. 

De acuerdo con el censo del Inegi de 2020, la comunidad cuenta con 874 habitantes, una cifra que hace que cualquier acontecimiento colectivo se vuelva inmediatamente visible para todos. En lugares como este, las tradiciones no sólo se celebran, también se heredan, se defienden y pocas veces cambian.

Por eso lo ocurrido aquella mañana tenía un peso especial.

La misa de la mañana

Antes de que comenzara el carnaval, las mujeres se reunieron en la iglesia del pueblo para asistir a misa. 

El templo está dedicado a la Virgen de San Juan de los Lagos, una de las figuras religiosas más veneradas, especialmente en comunidades rurales.

La devoción a esta virgen forma parte de la historia del pueblo. Según la tradición local, un pastor encontró una imagen de la virgen en los alrededores y la noticia corrió entre los habitantes, quienes decidieron levantar una iglesia en su honor. 

Desde entonces, el templo se convirtió en el centro espiritual y social de la comunidad, el lugar donde se celebran las misas, las fiestas patronales y las reuniones que organizan la vida colectiva.

La mañana del domingo 8 de marzo, el ambiente dentro de la iglesia era distinto. Las bancas estaban ocupadas principalmente por mujeres: jóvenes, adultas y féminas de la tercera edad que habían decidido participar en un evento que, hasta ese momento, parecía impensable.

Durante la misa rindieron homenaje a la virgen, agradecieron su protección y pidiendo bendiciones para la comunidad. Para muchas de ellas, ese acto religioso era también un gesto simbólico: iniciar la celebración desde el espacio más sagrado del pueblo.

Un carnaval que antes siempre fue de hombres

En Uxdejhé, el carnaval es una de las celebraciones más importantes del calendario comunitario. Durante varios días las calles se llenan de música, bailes y disfraces. 

Participan personajes vinculados a las danzas del carnaval regional, similares a los conocidos xhitas del Valle del Mezquital, figuras que mezclan elementos festivos, rituales y comunitarios.

Sin embargo, durante décadas —según recuerdan los habitantes— la participación principal había sido masculina. Los hombres organizaban los recorridos, encabezaban las comparsas y dominaban el espacio público de la fiesta. 

Las mujeres participaban, sí, pero generalmente desde otros lugares: preparando comida, apoyando la organización o acompañando la celebración.

El 8 de marzo de 2026 cambió esa dinámica.

Primer carnaval comunitario de mujeres

Ese día, por primera vez, las mujeres del pueblo decidieron organizar su propio recorrido festivo dentro de las actividades del carnaval. 

La iniciativa surgió como una manera de participar activamente en una tradición que había sido conducida por hombres.

El hecho coincidió con el Día Internacional de la Mujer, una fecha que en otras partes del mundo se conmemora con marchas y protestas. En Uxdejhé, en cambio, tomó la forma de una celebración comunitaria.

Después de la misa, comenzaron las actividades. Las calles cercanas al centro del pueblo se llenaron de movimiento: música, disfraces y la presencia de mujeres que, por primera vez, encabezaban la fiesta.

Entre las actividades, también se llevó a cabo una obra teatral alrededor del centro de la comunidad, presentada como parte del programa del día. El montaje se integró al ambiente festivo y reforzó el carácter cultural de la jornada.

Un hecho que quedó en la memoria del pueblo

En comunidades pequeñas, los acontecimientos importantes no siempre quedan registrados en documentos oficiales, pero sí en la memoria de la gente. Lo ocurrido aquel día en Uxdejhé fue uno de esos momentos.

El primer carnaval organizado sólo por mujeres marcó un precedente dentro de la tradición local. No se trató de abandonar las costumbres del pueblo, sino de reinterpretarlas. 

Las mujeres tomaron un espacio que durante años había sido dominado por hombres. Lo hicieron con elementos centrales de la celebración: religión, comunidad y fiesta.

Quizá por eso, al caer la tarde, cuando el movimiento comenzó a disminuir y las calles recuperaron su calma habitual, muchos habitantes sabían que habían presenciado algo poco común.

En un pueblo pequeño del Valle del Mezquital, donde las tradiciones suelen repetirse año tras año, el carnaval había cambiado por un día de manos.

Y esa historia comenzó con el sonido de unas campanas en la mañana del 8 de marzo de 2026.

*Evelin Jazmín Chávez Díaz estudia el cuarto semestre de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo de la UAQ. El escrito fue elaborado en el marco de la materia “Periodismo informativo”.

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Last modified: 13 marzo, 2026
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