Autoría de 11:47 pm #Destacada, Hay Festival

​​​​​​​​​​​​​​​​​​“La maldad es algo que me obsesiona”: Liliana Blum en Hay Festival Querétaro

ENTREVISTA: JOSUÉ MÉNDEZ RUIZ/LALUPA.MX

La prolífica autora mexicana Liliana Blum visita tierras queretanas en el marco del Hay Festival; trae bajo el brazo una reedición de su primera novela, Pandora, texto sobre la faceta sórdida de las relaciones íntimas que cumplió 11 años desde que fue publicado por primera vez, y regresa a las librerías más extenso y mejorado.

Durante su participación en el evento, compartió tiempo con LaLupa.mx para hablar acerca de su obra reciente y las conexiones con el contexto actual.

Foto: Josué Méndez Ruiz

Liliana comenta que, al cumplirse una década de la publicación de Pandora, se dio a la tarea de revisarla; encontró algunos errores de edición que pudo limpiar en el nuevo tiraje, pero los cambios más sustantivos son el añadido del capítulo final que originalmente concibió —omitido por indicación de su anterior editora—, además de un capítulo completamente nuevo que conecta personajes con su libro de cuentos Un descuido cósmico. La portada —esta vez elegida tomando en cuenta su opinión— y el prólogo en el que explica el camino para concretar este trabajo son los otros añadidos de esta edición de Seix Barral.

“Es un triángulo amoroso, porque la esposa de Gerardo es más importante que él en la novela, digamos, él es el tercero en discordia. No quiero generalizar, pero quizá hombres y mujeres buscamos distintas cosas en los terrenos del sexo”, comenta la autora sobre las intenciones dentro del embrollo íntimo que narra Pandora, historia que se desarrolla a partir de la aventura de un ginecólogo con una mujer que no cumple con los cánones de belleza a los que se alinea el resto de su aparentemente ideal vida.

“A pesar de que no es tan jovencita (el personaje de Pandora), tiene treinta y algo, su primera experiencia con el amor, el deseo, es con él (Gerardo); entonces, uno vive eso en la adolescencia, y caes redondito. Ella está encontrando el amor y él está usándola para llevar a cabo su fetiche, o su fantasía, que digamos es una parafilia”, profundiza Blum respecto a los lugares emocionales en los que se encuentran sus protagonistas.

Foto: Josué Méndez Ruiz

Enfatiza que “en todo eso lo que yo exploro es la naturaleza humana, que es lo que siempre me interesa explorar en todas mis novelas”.

En respuesta a qué aspectos de la naturaleza humana aborda particularmente en Pandora, explaya dos puntos:

“La maldad es algo que me obsesiona y que está también en mis otras novelas a lo mejor de manera más obvia; en qué momento los humanos deciden hacer algo terrible, como lo que acaba de pasar con este tecladista (Jonathan Meléndez, integrante de Camilo Séptimo, asesinado junto a su familia), dices ‘cómo eso es posible’: pues deshumanizas, sólo puedes hacer eso si deshumanizas al otro. Y también puedes hacer lo que sucede en Pandora, llevar a cabo esta fantasía, que es en detrimento de la salud de ella, ella casi se muere. Es deshumanizar al otro y tratarlo como un objeto, y los objetos los puedes romper, los puedes patear, no pasa nada”.

“El otro (punto) es por qué las mujeres nos quedamos en relaciones o estamos con personas con las que no deberíamos de estar, o nos quedamos más del tiempo que deberíamos. Hay una cosa, no digo que en los hombres no suceda, pero mucho más en las mujeres: el miedo a la soledad. A veces, una mujer por no estar sola es capaz de estar con alguien que no ama, que la trata mal o que le está haciendo daño, y sin embargo ella se queda porque peor es estar sola”.

Liliana Blum invita a quienes no conozcan Pandora, o su trabajo en general, a leer esta novela sobre un triángulo amoroso con personajes que, a pesar de lo distintos que puedan ser respecto a las personas lectoras, comparten características muy universales: “me dicen a mí mis lectoras ‘soy Abril y Pandora (las dos mujeres protagonistas) al mismo tiempo’, porque, independientemente de que una es una mujer súper fit y la otra es muy obesa, todas hemos sentido lo que ellas sienten. Es una novela que puede apelar a esa compleja relación que tenemos las mujeres con el cuerpo”.

De igual forma, Liliana está promoviendo su más reciente novela, lanzada el año pasado: Ráfaga roja es una novela histórica que versa sobre la historia de Hannie Schaft, una joven neerlandesa que durante la ocupación alemana de los Países Bajos se unió a la resistencia comunista contra el fascismo y adquirió el estatus de leyenda por su gran efectividad para matar nazis.

“A mí me gusta los retos, y ya llevaba un rato haciendo cierto tipo de novelas, que no sé si me tuvieran muy encasillada, pero sí cuando decían Liliana Blum piensan sobre todo en mi otra novela, El monstruo pentápodo, que es sobre un pedófilo, en novelas muy fuertes, y muy de la imaginación. Entonces, esto fue un reto porque tuve que investigar un montón, yo me apegué a lo que investigué. Aprendí mucho, y también yo descubrí este personaje que creo que en México no se conoce.

“Es una maravillosa chica, es una heroína que, aún en el 2026, creo que lo que hizo nadie lo haría. Es una chica que mataba nazis andando en bicicleta, ponía bombas, hacía un montón de cosas increíbles. Es una novela para quienes les guste la historia, la Segunda Guerra Mundial. Pero creo que además es una novela muy humana, porque el tema de la guerra está vigente. Es imposible no hacer comparaciones con muchos de los conflictos que están ahorita en el mundo”.

Comentando acerca de cómo el tema de la corporalidad también se cuela en Ráfaga roja, por el aprovechamiento que hacía Hannie Schaft de su imagen corporal “tierna e inofensiva” para acercarse a sus objetivos nazis, Liliana expresa lo siguiente:

“No te imaginas que una mujer te vaya a sacar una pistola o te vaya a apuñalar, entonces, ella pasaba muy desapercibida. Usa esa parte del cuerpo para bien, pero luego, ella era pelirroja, y en uno de los tantos atentados que hicieron, que salió mal, pues alguien le ve el pelo, porque ella traía una mascadita, y se le cae por estar huyendo, y ven que es pelirroja, y ‘¡ah, busquen a la pelirroja!’. Entonces se vuelve muy visible, se tiene que pintar el pelo, pero ya los nazis activamente estaban buscando una pelirroja (…) Ahí su cuerpo se vuelve en su contra”.

Hablamos de los símiles entre el contexto de Hannie Schaft y el que actualmente vivimos en el país, la violencia con la que se convive a diario, aunque venga de lugares o agentes distintos:

“En México no estamos en guerra oficialmente, no nos invadieron los nazis, pero sí creo que nos han invadido un grupo de personas muy malas y violentas, y que han subvertido el orden de las cosas. En tiempos de Hannie los holandeses tomaron una de dos: una era ‘nadar de pechito’, decir ‘haremos lo que los nazis nos digan, no decimos nada, para ver si así la libramos’, esta actitud pasiva; y hubo los de la resistencia que dijeron ‘hay que enfrentarlos’, y pues murieron miles y miles de personas en la resistencia y hubo represión. Ahorita lo veo, por ejemplo, con los periodistas que se atreven a alzar la voz, los están exterminando, sobre todo en estados como Veracruz.

“Hannie fue de las que se lanzó a luchar y murió muy joven, murió de 23 años. Al final fueron los Aliados los que liberaron Holanda, pero al menos no le hicieron fáciles las cosas a los nazis mientras”.

Finalmente, Liliana Blum manifiesta su cariño por el cuento, género narrativo en el cual inició y que se niega abandonar, aunque sea más complicada su publicación.

“Antes de mi primera novela tenía creo que ocho libros de cuentos, pero claro, el cuento no vende demasiado, a las editoriales grandes no les interesa mucho, el cuento se mueve en editoriales de los estados o independientes, pero a mí el cuento me da mucha libertad de imaginación. Yo por ejemplo juego con ‘casi siempre son los jóvenes los que juegan a la ouija, qué pasaría si una viejita jugara a la ouija’. Empiezo a escribir y mi imaginación en automático hace el cuento.

“En cambio la novela es (un proceso) más intelectualizado, porque con una novela si te vas por un lado que no era puedes haber gastado meses y meses y páginas que no te van a servir. Entonces, la novela es más planeada, más racional, a las editoriales les encanta la novela, a los lectores creo que también. Pero yo no quiero dejar de escribir cuento; ahorita escribo una novela, estoy trabajando en unos cuentos, o al mismo tiempo, pero no quiero dejar el cuento de lado”.

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Last modified: 6 septiembre, 2026
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