REPORTAJE: PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ/LALUPA.MX
FOTOS: JUAN BOTELLO/LALUPA.MX
La música y las risas se escuchan mucho antes de ingresar a la Coordinación de Accesibilidad e Inclusión de Personas con Discapacidad del Municipio de Corregidora, donde un grupo de personas con discapacidad y sus familiares conviven, reciben atención psicológica, activación física y 627 de ellos cuentan con el respaldo del programa “Camino a la Dignidad”, que brinda un apoyo económico semestral para cubrir necesidades básicas.

El espacio cuenta con un arcotecho, un gallinero y oficinas administrativas donde se recibe a todas las personas que saludan con familiaridad al maestro de educación física, a la psicóloga y al titular de la Coordinación, Salvador Delgado Martínez, a quien llaman con aprecio “El Chavo”.

A la hora de descanso las familias comparten la comida a un lado del arcotecho, donde pueden platicar y relajarse. El lugar, dicen, está libre de discriminación y su impacto social se siente, incluso, fuera del edificio, porque hay gente externa que gusta de ir al lugar a relajarse, hacer ejercicio o a almorzar mientras los demás conviven y bailan.
Viajar para obtener apoyo
Regina Navarro Hernández es mamá de Cristian Coyote Navarro, un joven de 24 años con Síndrome de Down. Los dos se mudaron de Celaya a Corregidora hace cuatro años, cuando la hermana de Cristian empezó a trabajar en Querétaro y conoció los apoyos gubernamentales que existen para las personas con discapacidad.

“Mi hija me dijo que en Querétaro había más oportunidades para él, entonces nos cambiamos, porque no teníamos el desarrollo y el apoyo para Cristian. Llegando aquí una persona en la calle me preguntó si no había llevado a mi hijo a la Coordinación, vine y hablé con El Chavo y me dijo que sí, que esta institución existía para eso y nos incorporó”.
Desde el ingreso de Cristian a este espacio se notó un cambio inmediato, sobre todo porque se volvió más sociable, hoy “convive con todos los chicos, interactúa con más personas, hay muchas actividades físicas aquí y mejora su coordinación, también recibimos afecto por parte de El Chavo, llegas y te sientes como en tu casa, como si fuera un hogar, recibimos atención psicológica y todo eso ayuda muchísimo”.

A Cristian le gusta asistir al lugar porque se divierte con muchas personas,como Tere, Lulis, Liz, Hilda, Carlos y muchos más, aunque a veces le gana la nostalgia, porque en el cielo están su abuelos, su tía Rosy y Selena, que es su cantante favorita. Su mamá siempre lo acompaña a las actividades y a él le gusta platicar de su papá, de hermana y su hermano, además de sus dos sobrinos.

En su casa se dedica a hacer las tareas que le deja la psicóloga y disfruta del baile, principalmente cuando suena “Como la flor”. También le gusta correr y el resto de los ejercicios que les pone el maestro Jesús Ernesto para mejorar su condición física.

Cristian es uno de los 627 beneficiarios del programa Camino a la Dignidad que entrega apoyo económico a personas con discapacidad física, motora, sensorial, intelectual o mental. Para Regina esta es una gran ayuda, porque las familias no siempre pueden cubrir lo necesario para las personas y cuando llega esta ayuda “lo utilizamos en medicinas o en la comida o a veces en un gusto para Cristian, como una pizza. Es un gran apoyo para atender a nuestros familiares”.

Un trabajo que motiva
El titular de la Coordinación de Accesibilidad e Inclusión de Personas con Discapacidad del Municipio de Corregidora, Salvador Delgado Martínez, “El Chavo”, detalló que a través del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), se atiende a dos mil 200 Personas con Discapacidad y 627 de ellas reciben el apoyo económico semestral, siempre que tengan menos de 64 años y que vivan en el municipio.
A cada uno de los beneficiarios de “Camino a la Dignidad: apoyando a quienes más lo necesitan” se les entregan 800 pesos, aunque el DIF municipal de Corregidora estudia la posibilidad de aumentar el monto y el número de beneficiarios. La nueva emisión de apoyos se entregará en diciembre, durante la semana de la discapacidad.

“La gente es bien agradecida, a veces quisiéramos que fueran más que los 800 pesos, pero a ellos les motiva mucho, vemos su emoción”, agrega el coordinador. Salvador trabaja con personas con discapacidad desde hace mucho tiempo y sabe que este trabajo es demandante, pero “te da mucho, piensas que vienes a enseñar y dar no es cierto, te motiva, es mi alegría de vivir”.
En el pasado, Salvador trabajó en “El Arca Querétaro”, una institución de asistencia privada que atiende a personas con discapacidad intelectual y “eso me trajo a seguir trabajando, hay quienes dicen que ya me toca jubilarme, pero es una experiencia padre y mi familia se ha involucrado, les gusta el trabajo que estoy realizando, no me canso, me motiva, siento sus dolores, sus angustias y lo recompensa toda su alegría, su felicidad, cuando andas mal emocionalmente ellos llegan y te abrazan y eso te fortalece mucho”.

A pesar de que el apoyo económico semestral de “Camino a la Dignidad” es limitado, el espacio de la Coordinación de Accesibilidad e Inclusión de Personas con Discapacidad del Municipio de Corregidora tiene la capacidad física de recibir a muchas más personas en la activación física y las manualidades.
Actualmente la gente que acude proviene de los Centros de Atención Múltiple (CAM), a los que dejan de asistir una vez que terminan la secundaria y su capacitación laboral, así que esta coordinación les brinda un nuevo espacio de encuentro.

Como parte del compromiso del gobierno municipal de Corregidora con el desarrollo para todo este grupo poblacional, hoy se tienen 14 personas con discapacidad que trabajan en diferentes áreas de la administración, porque de acuerdo con Salvador “el buen juez, por su casa empieza, en cada secretaría hay una persona”.
Ejercicio y atención psicológica, claves en el bienestar
El maestro Jesús Ernesto Ortega Guerrero egresó de la Normal del Estado como licenciado en Educación Física, con perfil de Pedagogía y desde hace un año y tres meses trabaja con la Coordinación de Accesibilidad e Inclusión de Personas con Discapacidad del Municipio de Corregidora.

Presume que a sus alumnos les sobra energía, así que la clase consta de dos módulos, uno de 9 a 10 de la mañana en donde se concentran en la activación física para enfocarse en temas articulares, musculares y la coordinación con baile, para luego iniciar con deportes en beneficio de la motricidad y la cognición, porque impacta en la plasticidad neuronal.
Hacer ejercicio, destaca el maestro, aumenta y mejora la calidad de vida de todas las personas, además que mejora la salud al reducir la obesidad y el sobrepeso, lo que ayuda a quienes ya tienen un problema de motricidad en desplazamiento. “Si hablamos de tener un peso extra, el movimiento se mueve un poco más lento y si se suma a la discapacidad motriz,genera una menor calidad de vida”.

Otro de los beneficios es el cambio en la socialización, porque “hay chicos que vienen muy apagados, porque muchas veces se la pasan en casa, sin embargo, aquí conviven y se integran con otras personas con discapacidad y con padres de familia, así desarrollan herramientas y hacen amistades porque no hay discriminación. En lo emocional también mejoran porque sus cerebros generan dopamina y serotonina, esas sustancias que los ayudan a estar felices”

Para asegurar su bienestar mental y emocional, también se cuenta con el apoyo de la psicóloga Beatriz Torres Hernández. “Hay quienes avanzan rápido, hay personas que tienen un proceso un poco más tardado porque necesitan ayuda en lectoescritura, grafomotricidad, emociones, todo cambia según la discapacidad y el apoyo que tengan”.

Aunque no hay un programa específico para las personas cuidadoras, sí se les atiende y de ser necesario se les canaliza a las áreas donde les pueden brindar más apoyo. “Aquí somos una institución que brinda atención, pero es un trabajo en conjunto, es colaborativo entre las personas cuidadoras y el personal de aquí, aparte otras áreas de salud, así que les pedimos que vengan sin pena, que se acerquen, es gratuito”.
“Se siente un ambiente de hogar”
Salvador Delgado resaltó que la alegría que se percibe en las instalaciones de la Coordinación atrae a mucha gente. “Hay unas vibras tan hermosas que hay quienes en vez de comerse el tamal ahí afuera vienen a comérselo aquí. La gente está muy feliz, muy contenta y muy agradecida porque le dimos un cambio muy positivo a este espacio (un ex panteón) desde hace diez u once años y hoy vienen hasta las personas mayores a hacer ejercicio”.

Igual que otras familias que acuden a la Coordinación, Regina y Cristian se sienten muy agradecidos por toda la ayuda que reciben, porque la atención psicológica y la activación física son caras en el sector privado, sin tomar en cuenta los costos de los traslados. Por eso, a los dos les gustaría que todas las personas conocieran este espacio, porque “no es una institución, se siente un ambiente de hogar”.
“La energía de todas las personas es muy bonita, hay mucha gente mal informada porque creen que venir a una institución para personas con discapacidad es un área distinta, pero aquí llegas a tu casa, las interacciones se hacen jugando, nos contamos nuestras cosas, El Chavo los apapacha, es un lugar muy bonito, te hacen sentir reconfortado, acogido, es llegar a un lugar que te hace bien”, reitera Regina.



