En todo el mundo, muchos negocios siguen tomando decisiones con una filosofía muy conocida: “así hemos hecho las cosas siempre”. Y no es que esto esté necesariamente mal. La intuición nace de la experiencia, de conocer al cliente y de haber sobrevivido a más de una crisis, y esto sin duda es una ventaja para muchos negocios. El problema es que el contexto ya no es el mismo.
Hoy los clientes están más informados y se han vuelto más exigentes: comparan precios en segundos, cambian de marca con facilidad y esperan respuestas y atención inmediatas. En una ciudad que cambia tan rápido como Querétaro, con crecimiento constante, nuevas zonas comerciales y consumidores cada vez más digitales, confiar sólo en la intuición empieza a ser riesgoso.
Ejemplos muy comunes de estos cambios y su impacto en los negocios:
- Un restaurante que “siempre se llenaba” ahora tiene mesas vacías entre semana.
- Una tienda que no sabe por qué un producto dejó de venderse.
- Un negocio que sube precios “porque todo subió”, sin medir el impacto de este ajuste en sus clientes.
- Una empresa que pierde clientes por la dificultad de atender la logística de su tienda en línea.
No es que confiar en la intuición esté mal. Es que ya no es suficiente.
El reto no está en dejar de confiar en el instinto, sino en acompañarlo con datos. Información tan simple como saber qué día se vende más, qué producto deja mayor utilidad o en qué horario llega más gente, puede hacer la diferencia en la toma de decisiones estratégicas. Y la ventaja es que la mayoría de los negocios ya cuentan con esos datos: sistemas de venta y de manejo de inventarios, redes sociales, pedidos por WhatsApp. El reto no es generar datos, sino usarlos para una toma de decisiones efectiva.
La oportunidad entonces es tomar decisiones basadas en evidencia. Y esto no implica necesariamente invertir en grandes sistemas de información o en inteligencia artificial, sino entender mejor lo que está pasando y reaccionar a tiempo. Los datos no reemplazan la experiencia, la hacen más clara.
Este cambio está transformando los perfiles profesionales que hoy se necesitan. Cada vez hacen más falta personas capaces de entender el negocio, leer información y traducirla en decisiones; perfiles con curiosidad, pensamiento crítico y ganas de resolver problemas reales.
Para los negocios queretanos, el mensaje es sencillo: los datos ya están ahí. Usarlos no es una moda ni un lujo, es una forma inteligente de competir mejor en una ciudad que no deja de transformarse.
Ulises Cruz Miranda es director del programa de Licenciatura en Inteligencia de Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro, especializado en marketing digital, analítica de datos, BI y eCommerce.
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