Autoría de 11:52 am Historias de la Metrópoli

La Casa de Rubén: Espacio cultural que abraza a la comunidad LGBT+ en Querétaro

REPORTAJE Y FOTOS: JOSUÉ MÉNDEZ RUIZ/LALUPA.MX

Asentada en el Centro Histórico de Querétaro, a unos pasos de la calle de Corregidora, se encuentra La Casa de Rubén, un espacio abierto a la comunidad LGBT+, en el cual se ofrecen talleres, cursos, acompañamiento psicológico, entre otros servicios para cobijar a las personas que forman parte de la diversidad. Desde la entrada, la cafetería Como la flor invita a pasar por una bebida relajante y disfrutar de un sitio que se siente pacífico y armonioso.

LaLupa.mx platicó con Selene Flores, directora de La Casa de Rubén, y Humberto Vega, coordinador de actividades, sobre el origen y la misión de este sitio, que cumplirá en abril su primer año de existencia.

“Somos un centro cultural comunitario, enfocado en potenciar el desarrollo humano de la comunidad LGBTIQ+”: Selene Flores.

La Casa de Rubén nació por iniciativa del empresario Fulgencio Pérez, quien decidió honrar la memoria de su amigo Rubén Salazar, replicando aquello en lo que se convirtió el hogar que compartió en vida con sus seres queridos: un lugar de reunión, seguro, cálido y solidario desde el cual hacer planes, proyectos o sólo encontrarse.

“Rubén fue una persona de la comunidad, amigo de Fulgencio, y su casa era este espacio de encuentro en el que varies amigues, que eran también de la comunidad, se reunían, y era la casa en la que nadie se sentía juzgada, juzgade. Y en esa casa pasaron la pandemia, ahí se reunían y de ahí se iban a la fiesta o de ahí se iban a viajar”, detalla la directora de la Casa.

Tras la muerte de Rubén en un accidente, Fulgencio tuvo la iniciativa de erigir este lugar para transitar su duelo y que el recuerdo de alguien tan querido perdure.

Ahora, en la bella casa remodelada de Morelos no. 2A, la memoria de Rubén y su espíritu fraternal subsisten. La casa que lleva su nombre brinda talleres de oficios, de sexualidad, de finanzas; clases de inglés, clubes de lectura, clases de baile y corporalidad, exposiciones artísticas, eventos musicales y más actividades, por cuotas de recuperación que requiere el centro para operar. De abril a diciembre de 2025 atendieron a 1,500 personas.

“Lo que intentamos en la Casa es abrazar la diversidad; es decir, si bien como donataria tenemos una línea directa con la comunidad LGBTIQ+, nosotras, nosotros, que estamos creando el proyecto cultural, a las personas a las que nos toca sensibilizar es a la comunidad heterosexual aliada, para que entre todas, todos, todes, podamos tener un mejor soporte en tejido social”, explica Humberto.

También destaca que la curaduría, realizada entre Selene y Humberto, se hace con perspectiva de género: “Un ejemplo muy concreto es en el yoga, que se habla de energías masculinas y femeninas, que el lado izquierdo le pertenece a lo femenino; entonces, cuidar mucho esos detalles, porque si una persona no binaria está tomando esa clase de yoga, pues no le va a venir bien, no se va a sentir abrazade”.

El espacio busca fortalecer alianzas con el municipio de Querétaro, colectivas, universidades y la Marcha del Orgullo LGBTQ+ de Querétaro, en la cual participaron con sólo un par de meses de haber arrancado actividades. Hasta ahora, la respuesta que han recibido es buena, con acercamiento de personas de la diversidad y respeto hacia la Casa.

“Sentimos que este año mucha gente se ha acercado más. Esos primeros meses, nosotros fuimos los que ‘por favor, ven; por favor, ven”, y ahora ya la Casa está teniendo eso que queremos, que la comunidad sea la que habite la Casa”, celebra Humberto.

Selene menciona la necesidad de romper el estereotipo de Querétaro como una ciudad puramente conservadora; aquí hay espacio no sólo para que existan personas radicalmente diferentes, sino también para que expresen sus diferencia a través del arte y la cultura.

Foto: Instagram de La Casa de Rubén.

“Vale la pena romper con esa profecía autocumplida del pensarnos como conservadores, también hemos avanzado, y está bueno reconocer el trabajo que se ha hecho desde diferentes esferas. Les activistas también llevan una larga trayectoria buscando mejorar esto y está bueno saber que Querétaro no es sólo súper mocho”, comenta la directora.

Por otra parte, Humberto destaca que la app de La Casa de Rubén es una herramienta en proceso de consolidación que tiene el objetivo de convertirse en la forma en la cual la comunidad usuaria del centro cultural pueda organizar su mes de actividades. Siguen trabajando en que su diseño se adapte a todas las necesidades y tipos de relación con el espacio.

“Queremos, sobre todo, que sea un medio de la inmediatez que funcione para la inscripción de actividades culturales. (…) Tenemos sistema de becas, entonces también en la aplicación se comunica eso, en todas las actividades hay leyendas, como ‘si necesitas una cuota de recuperación más baja o una beca para asistir a la actividad escríbenos’”, acota Humberto.

Foto: Instagram de La Casa de Rubén.

Selene explica que la cafetería Como la flor es independiente a la asociación de La Casa de Rubén, pero es uno de los ingresos que aprovecha el espacio, y se integra a las dinámicas, pues las personas usuarias pueden pedir en cualquier momento algo de la cafetería.

Aunque La Casa de Rubén tiene por principal objetivo darle un lugar cultural seguro a las personas de la comunidad LGBTQ+, también ha funcionado para canalizar a jóvenes que requieren orientación y apoyo, como el caso de un chico ruso que llegó a Querétaro huyendo de la discriminación institucional en su país y fue dirigido hacia instancias como la asesoría jurídica de la UAQ y el Albergue Arcoíris.

Foto: Instagram de La Casa de Rubén.

Las personas que deseen contribuir a la causa del lugar pueden aportar económicamente desde la página oficial, https://lacasaderuben.org/, revisar las convocatorias que están en sus redes sociales (https://www.instagram.com/lacasaderubensalazar, https://www.facebook.com/LaCasadeRubenSalazar, https://x.com/lacasade_ruben) o ir físicamente al espacio.

Con las aportaciones, continúan y se expanden las labores que pueden significar un faro luminoso para personas en momentos de soledad o desesperanza, así como el sitio en el que encuentren una familia.

LaLupa.mx también conoció la opinión de un artista que ha habitado la Casa desde los últimos meses del año pasado. Esto nos comentó:

Mapo es un actor, creador escénico y músico de la comunidad trans que ocupa un salón de La Casa de Rubén para ensayar su proyecto transdisciplinario, y también capacita a una persona para cantar en escenarios. A finales del año pasado presentó en el centro cultural un concierto con su propuesta musical, que combina sonidos latinoamericanos con folklóricos mexicanos y electrónica.

Conoció La Casa de Rubén cuando caminaba hacia a la universidad y se percató que restauraban el espacio; posteriormente, vio que Selene y Humberto (a quienes ya conocía) formaban parte del proyecto, así que se acercó a ellos con la intención de proponer una presentación musical y luego continuar usando las instalaciones para sus ensayos.

Aunque aún no se ha integrado a las actividades de la Casa, debido a sus ocupaciones académicas y profesionales, Mapo manifiesta interés por unirse a varias de ellas, pues es un espacio en el cual siempre se ha sentido bienvenido.

“Principalmente este espacio genera seguridad en la comunidad LGBTIQ+, pero creo que también artistas pertenecientes a la comunidad podrían acercarse. También es un espacio de encuentro, hasta de esparcimiento. Entonces, a la comunidad LGBT yo les invito a que se acerquen, y sobre todo porque los espacios en los que nos podemos sentir libres, seguros, seguras, segures, son pocos en una ciudad como esta”.

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Last modified: 13 febrero, 2026
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