I
Contracorriente
A contracorriente
destella tu antorcha,
entre la oscuridad de la noche y
mi mirada noctámbula e
indiferente
II
Malabares
Jugar con fuego,
quemar las naves,
los sueños, el ego,
sobrevivir en un mundo
inclemente, insensible,
despiadado y ciego

III
Arte
Como niño, tientas a la suerte
de aprender a jugar y
descubrir, sin proponértelo,
algo que venza a la muerte

IV
Mirada
Oscura e insondable,
serena, hosca y penetrante,
en tu mirada perviven
vestigios de libertad
que brillan como diamantes

V
Sonrisa
En tu lucha ―tenaz y sombría―
sólo la tea es tan clara,
como la indeleble sonrisa
de tu cara




