REPORTAJE: JESÚS ARRIAGA/LALUPA.MX
FOTOS: RICARDO ARELLANO/LALUPA.MX
Los rostros de los jóvenes brillan con entusiasmo ante su próxima estancia en la NASA. Esto será posible gracias al programa Academia Espacial, de la Secretaría de Educación del estado de Querétaro, que permitirá a diez estudiantes viajar a la agencia espacial, consolidando, de esta manera, el talento local en los sectores más avanzados de la ciencia y la tecnología.
Diez mentes brillantes de Querétaro están por conquistar la NASA. Gracias al programa Academia Espacial, impulsado por la Secretaría de Educación estatal, estos jóvenes de bachillerato no sólo rompen fronteras, sino que consolidan al estado como el epicentro del talento científico y tecnológico en México. No es solo un viaje de estudios; es el despegue oficial de una nueva generación de líderes que pondrán el nombre de Querétaro en lo más alto de la innovación global

Entre las estudiantes seleccionadas para viajar a la NASA, —donde participará en actividades del ámbito aeroespacial y fortalecer las vocaciones en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas— se encuentra Evelyn Sofía Ruiz Mendoza, de la carrera de Programación del CETIs 16, quien muestra su traje y su boleto con un orgullo que se ve reflejado en su rostro que muestra una sonrisa permanente.

Narra que se enteró de la convocatoria por medio de la dirección de su escuela. “La enviaron y me encantó. Dije: claro, yo quiero ir, lo voy a dar todo y me inscribí. Estuve esperando resultados, tomando los cursos en preparación y lista para ver cómo se iba a hacer la aplicación”, agrega.

Explica que se preparó alrededor de tres meses. Su propósito: Ir a la NASA, porque quiere demostrar a todos los jóvenes que los sueños se pueden cumplir “que si lo damos todo, claro que se puede, que hay que soñar en grande, más que nada, y darlo todo en lo que hagamos”, dice Evelyn, quien acaba de cumplir la mayoría de edad. Comenta que sus padres están un poco nerviosos, pero que es más su orgullo y la confianza que tienen en ella, por lo que están muy contentos.

Agrega que sus amigos están contentos y, por supuesto, la apoyan. “Les dije que era la representante de mi escuela y del estado, junto con mis otros compañeros”. Mauricio Ruiz y Guadalupe Mendoza, padres de Evelyn, dicen que sienten una emoción muy grande. Comparten que han visto el esfuerzo y dedicación de su hija, quien incluso ha dormido muy poco para lograr su objetivo. Guadalupe agrega que para su hija “el límite es el cielo. Hasta donde Dios se lo permita, ella va a llegar”.
“Regresaré siendo otra persona”
Alejandro Miranda Martínez se va también a la NASA. Estudiante de la Preparatoria Norte de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), cursa actualmente el quinto semestre, y dice que le gustaría estudiar Mecatrónica.

Sobre esta oportunidad de viajar a la NASA dice que se enteró a través del grupo de su salón. “Vi que decía programación, me gustó, y pues es lo mío. Fueron un par de cursos, unos proyectos, ya de ahí pues fueron las eliminatorias, otra aplicación final, y pues sí, nos preparamos un buen tiempo, investigamos, estudiamos, y claro, echándole ganas, siempre perseverando”, explica.

Abunda que en su familia están orgullosos, pero también sorprendidos. Él se siente emocionado, pero también se siente nervioso. Agrega que aún no conoce la fecha del viaje, pero ya está ansioso por hacerlo. “Siento que va a ser una experiencia inspiradora, y siento que regresaré siendo otra persona”, subraya.

María Alejandra Martínez Álvarez, madre de Alejandro, dice estar muy orgullosa de su hijo. “Es un joven con muchas inquietudes, con muchos deseos de experimentar cosas, pero siempre ha buscado que lo sumen y que se sienta orgulloso, mirando siempre a la cara a su futuro y a lo que Dios le tiene preparado”, añade.

“Saber que había quedado entre las diez mejores fue una sorpresa”
Mildred Ángela Muñoz Prado, alumna del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Querétaro (CECyTEQ) Plantel 5, es otra de las jóvenes queretanas que viajarán a la NASA, pero hasta la mañana del día del abanderamiento no lo sabía.

Su profesor los convocó para acudir a la ceremonia en la UNAQ, encabezada por el gobernador Mauricio Kuri y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson. Fue ahí donde vio uno de los boletos simbólicos de avión que cayó en la cuenta de que ella era una de las seleccionadas.

Comenta que se enteró del programa gracias a un profesor que promueve varias convocatorias. Se inscribió y lo primero que hizo fue tomar y aprobar los cursos iniciales. “Después de ahí nos seleccionaron para el programa espacial local. Ya ahí hice mi proyecto final. Y pues ya me escogieron.

“Los cursos eran de Meetup Inventor. Es para crear aplicaciones de inteligencia artificial. Entré en todas las actividades, participé en todas las clases que hubo. Entonces creo que sí me fue bien”, indica. Cuando fue seleccionada, recuerda, se sintió muy emocionada, porque era una meta que quería alcanzar. Saber que había quedado entre las diez mejores fue una sorpresa que no se esperaba.

“Esta es una emoción que se tiene que experimentar”
Renata Alejandra Manzanares Acosta, estudiante del Conalep Querétaro, y otra de las seleccionadas, dice que se siente con ganas de aprender más y seguir adelante en este camino de la industria aeroespacial. Destaca que sus padres están muy orgullosos. “La verdad es que se quedaron sin palabras, es algo que no se puede expresar así con una sola palabra, es una emoción que tienen que experimentar”, asevera.

“Estoy muy feliz, porque hice un gran sacrificio, un gran esfuerzo y valió la pena. Me esforcé mucho, ya que tenía que balancear la escuela y a la vez esta academia, tuve que faltar a clases, reponer todos mis trabajos, entonces esa parte fue un gran esfuerzo y que a veces no dormía, pero valió totalmente la pena”, subraya.

A los chicos de su generación les aconseja que se arriesguen, porque como su madre le dijo una vez, es mejor experimentarlo que arrepentirse por no haberlo experimentado. Puntualiza que en el futuro le gustaría dedicarse a la ingeniería espacial y a la mecatrónica. “Desde chiquita me llamó mucho la atención el espacio, entonces es mi sueño”.

Keila Acosta y René Manzanares, padres de Renata, corroboran la versión. “Es como le dije: Tú estás ahorita avanzando un gran despegue, vas a llegar muy muy alto. Desde que era pequeña eso es lo que a ella le gustaba. Siempre le ha gustado ver las estrellas, la Luna, el espacio. Me preguntaba muchas cosas. Estoy muy orgullosa de ella”, dice Keila.

Julieta es la hermana menor de Renata. Dice que es su inspiración y que quiere ser como ella.

“Ser ganador es increíble”
Santiago Aguilar Simbrón, estudiante del Cobaq, plantel 11 de Ezequiel Montes. Señala que cuando se enteró que iría a la NASA “fue una sorpresa muy grande y muy grata porque no me lo esperaba. En mi casa se emocionaron muchísimo, pues, al principio, no nos la creíamos, pero se logró, y estoy muy agradecido por todo”.

Anaís Simbrón Sánchez, mamá de Santiago, dice que está muy contenta porque es uno de los ganadores entre los casi 600 aspirantes. “Ser ganador es increíble. Estoy muy agradecida con el gobierno del estado y con el gobernador Mauricio Kuri por estas oportunidades. No en todo el país se dan este tipo de opciones”.

Santiago comenta que su futuro cercano lo ve en la UNAQ, estudiando Aeronáutica. “Me gustaría conocer más también sobre esta industria, viajar mucho y volverme un ingeniero o algo relacionado con las ciencias y temas similares”.

Norma del Carmen Muñoz Madrigal, integrante de la Coordinación de Educación Media Superior y Formación para el Trabajo de la Secretaría de Educación del gobierno del estado, señala que esta es la segunda edición de las Academias Espaciales.

“Este año, con el liderazgo de la doctora Marta Elena Soto Obregón, se logró que el gobierno del estado financiara la segunda edicion de las Academias Espaciales, y gracias también al apoyo de Microsoft, se consiguió que diez chicos se vayan a la NASA: cinco financiados por el gobierno del estado de Querétaro y los otros cinco por Microsoft.

La funcionaria explica que durante la primera etapa se hizo una convocatoria a todos los bachilleratos públicos —instituciones de educación media superior del estado—, tanto federales como estatales. Esa etapa es abierta, no hay límite, todos los que se quieran inscribir lo pueden hacer. Este año llegamos a tener más de mil registros”, subraya.

De 600 inscritos, quedaron diez, que fueron quienes presentaron los mejores proyectos, que son los que se hicieron acreedores a la visita a la NASA durante una semana. Llevan todos los gastos pagados, incluido el costo de la visa, el pasaporte, el boleto de avión, transporte, hospedaje, comida, y, por supuesto, el costo que la agencia espacial cobra por estar ahí durante un campamento. “Todas esas iniciativas son con el fin de que los estudiantes se interesen por las carreras de corte tecnológico, lo que tiene que ver con ciencia, con tecnología, con matemáticas”.

“Todas esas iniciativas tienen como propósito que los estudiantes se interesen por las carreras de corte tecnológico, lo que tiene que ver con ciencia, con tecnología, con matemáticas”, puntualiza.





