El 23 de septiembre ocurrió un acontecimiento que será recordado como uno de los más infames de la historia de la humanidad.
El actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, intervino por casi una hora ante la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas —mostrando que es el dueño de la casa y no tenía que respetar los quince minutos estipulados. Ahí presentó un discurso que ha sido calificado como “el más estúpido en toda la historia de la ONU”[1],[2].
Después de acusar “a alguien” de conspirar contra él y su esposa “por detener las escaleras mecánicas” y “dañar el teleprompter” se dedicó a asociar ideas megalomaníacas: que él “había evitado siete guerras” y que por ello “debía recibir el Nobel de la Paz”, que en lugar de cuestionar el uso del carbón tendría que hablarse del “carbón limpio y hermoso”, que el cambio climático era un engaño (“la mayor estafa jamás perpetrada en el planeta”, “provocada por gente estúpida”) y las energías renovables eran “ineficientes y caras”.
En abierta provocación al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres —a quién agradecemos haya sido uno de los principales impulsores de la agenda para mitigar el cambio climático—, Trump añadió “estar listo para proporcionar a cualquier país suministros energéticos abundantes y asequibles […] Exportamos energía con orgullo a todo el mundo. Ahora somos el mayor exportador”.

Y en vez de reconocer los enormes subsidios que tienen los combustibles fósiles en muchas naciones del planeta, indicó que ¡eran las energías renovables quienes los tenían! ¡cuando el Watt de energía solar y eólica son ahora más baratos que el de los combustibles fósiles!
El negacionismo respecto al calentamiento global que presentó Donald Trump no tiene límites y es capaz de enarbolar cualquier mentira. Y todo para que sus amigos de la industria de los combustibles fósiles puedan seguir generando ganancias.
Es verdaderamente muy triste que una gran nación como los Estados Unidos de América haya decidido ser gobernada por un personaje tan patético y que se encuentra haciendo tanto daño a la humanidad. Y lo está haciendo porque estos años son críticos: como bien indicó el Club de Roma, el IPCC, el Copernicus Marine Service y el Postdam Institut für Klimafolgenforschung, entre muchas otras agencias que vienen monitoreando el clima de la tierra desde hace décadas, es necesario reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero en el 2030 pues de otra manera será imposible anularlos en el 2050, requisito sine qua non para evitar un colapso socioambiental hacia final del siglo. Un colapso que amenaza con reducir a la mitad a la población mundial, es decir, con perder aproximadamente 4,500 millones de seres humanos.
En nuestros días los EEUU han perdido el liderazgo en lo referente a la lucha contra el cambio climático y están siendo relevados por China, una nación que apuesta por las energías de fuentes renovables y está mostrando al mundo que la transición energética es posible.
Cuernavaca, Morelos, 7 de octubre de 2025
Antonio Sarmiento Galán es investigador de la Unidad Cuernavaca del Instituto de Matemáticas de la UNAM.
Luis Tamayo Pérez es director de la Universidad CUSMEX y catedrático de la FP UAEM y la ULSAC.
[1] Atkin, E. (2025). Trump delivers dumbest climate speech of all time, Heated, 24.09.2025: https://heated.world/p/trump-delivers-dumbest-climate-speech
[2] Pierce, Ch. (2025). Trump’s UN Speech was Insulting and Stupid, Esquire, 23.09.2025: https://www.esquire.com/news-politics/politics/a68022758/trump-united-nations-speech/



