Autoría de 10:44 pm A Ojo de Pájaro - Gerardo Aguilar

Las cuatro estaciones de Chapultepec. II Sección: naturaleza que habita entre cultura, deporte y diversión – Gerardo Aguilar Anzures

Después de haber recorrido Chapultepec Primera Sección en la crónica anterior, nos movemos hacia el poniente y hacia adelante en el tiempo para seguir con la Segunda Sección. Te anticipo que para la tercera y cuarta secciones, seguiremos en la misma dirección y secuencia histórica, ya que el parque se ha ido expandiendo de esa manera en el espacio-tiempo.

*Puedes leer la primera entrega de la serie aquí: 

Si consideras a la Segunda sección como un parque urbano común, tal vez esperas encontrar en él solamente “pajaritos cafés”, como gorriones comunes, pinzones mexicanos, tortolitas cola larga, además de los omnipresentes zanates (que muchas personas confunden con cuervos), como sucede en otras áreas urbanas de la Ciudad de México. La verdad es que las 116 hectáreas de áreas verdes y 9 hectáreas de lagos y humedales de este gran parque, son un espacio natural importante que tiene siempre “el as bajo la manga” y frecuentemente nos regala agradables sorpresas a los observadores de aves. Las 43 hectáreas restantes para completar las 168 totales del parque, están integradas por los espacios para cultura y esparcimiento, de los que te platicaré un poco al final de este relato. Para ponerte en contexto, el área de la Segunda Sección equivale prácticamente a la mitad del icónico Central Park, de Nueva York. Pero si tomamos en cuenta las cuatro secciones de Chapultepec, nuestro “pulmón urbano” tiene  más del doble de la superficie del referente neoyorquino, por lo que los chilangos debemos valorar en  justa medida lo que tenemos.

Con la creación de la línea 3 del Cablebus, se cuenta ahora con una alternativa de movilidad original y sustentable para transportarse entre las cuatro secciones del parque (además de facilitar el acceso a la zona de negocios de Santa Fe en el occidente de CDMX). De hecho, es un gran paseo el llegar a la Segunda Sección, pajarear ahí y después caminar a la estación “Panteón Dolores” para tomar el Cablebus descendiendo en la estación “Parcur/Colegio de Arquitectos”, para entrar en la Tercera Sección y seguir pajareando en un entorno más natural, como te platicaré en la siguiente entrega de esta serie. El trayecto en Cablebus por si mismo es una experiencia interesante, ya que las góndolas dan una visión panorámica, por un lado hacia Reforma y Polanco y por el otro hacia Santa Fe. La velocidad de las góndolas es agradable y permite disfrutar esta vista aérea desde unos 25 metros de altura sobre el terreno, en promedio. Además de disfrutar la vista, “te sientes listo” por haber escogido este medio de transporte, cuando puedes ver a tus pies los autos  circulando  a vuelta de rueda en Avenida Constituyentes.

Cablebus

Centro de Cultura Ambiental

El Centro de Cultura Ambiental (Abreviado CCA) es una adición reciente a los inmuebles del parque. Su creación ha sido un gran acierto, no sólo por las exposiciones que alberga, sino también por su mérito arquitectónico y porque se ha plantado a su alrededor un espectacular jardín de polinizadores, donde se pueden encontrar multitud de colibríes y otras especies que vienen por la atracción de las flores. Como hay  muchos insectos debido a las flores, también es una buena zona para encontrar mosqueros, así que este bello rincón es mi lugar favorito para iniciar el recorrido de la Segunda Sección.

CCA y su jardín de polinizadores

Además del colibrí pico ancho y del berilo, que son los más frecuentes en la zona metropolitana, en el el jardín de polinizadores del CCA es frecuente encontrar en el verano al colibrí cola pinta (Tilmatura dupontii), que es una especie muy valorada y al colibrí orejas violetas mexicano que gusta fundamentalmente de las flores de toronjil que se dan en el  jardín. Éste es un entorno muy bello y en él he encontrado el medio para obtener mis mejores fotografías de esta especie, que en realidad es más frecuente encontrar en las áreas montañosas alrededor de la ciudad. En la imagen siguiente te presento un colibrí orejas violeta mexicano (Colibri thalassinus) dándose un banquete en un macizo de flores de toronjil. Este espectáculo puede verse normalmente en los meses de junio y julio.

Colibrí orejas violeta

Otra de las especies que yo llamo “avistamiento gourmet”, porque son algo fino para disfrutar, es el colibrí cola ancha  (Selasphorus platycercus), ya que esta especie normalmente se encuentra  en un hábitat de montaña, no en un parque urbano. Solo he podido verlo una vez en Chapultepec 2, pero yo creo que las fotos que me permitió tomar son de las mejores que tengo de este colibrí.  En nuestro país, el cola ancha es común  en el Eje Neovolcánico (incluyendo el Valle de México) y hasta las tierras altas de Guatemala. Es nectarívoro, como buen colibrí, pero también incluye insectos y arañas, para agregar proteínas,  sobre todo en la época de reproducción. Es pequeño y su cola, como bien indica su nombre, es notablemente ancha y redondeada cuando la despliega en vuelo o al cortejar.

Colibrí cola ancha

Tengo como asignaturas pendientes, lograr buenas imágenes del colibrí cola pinta y del orejas blancas, que han eludido a mi lente en este sitio en particular.  Espero lograrlas este verano.

A un costado del Centro de Cultura Ambiental, se encuentran unos árboles de coralillo, cuyas frutas son la delicia del capulinero gris (Ptilogonys cinereus), que es una de mis aves favoritas. Me encanta su figura alargada y estilizada, como si fuera un pájaro hecho en Lladró. También me parece elegante su vuelo de aleteo intermitente, donde se suspende momentáneamente. Se localiza principalmente en las zonas montañosas de México, extendiéndose hacia el sur por las tierras altas de Guatemala hasta Nicaragua. Es omnívoro, alimentándose principalmente de insectos, como papamoscas y  de frutas como bayas y capulines. Es curioso que el nombre en español considera esta dieta frutal, mientras que el nombre en inglés se refiere a la conducta insectívora, ya que se llama “Gray Silky Flycatcher” y estoy de acuerdo con que es sedoso (Silky) y ese nombre me remite también a su elegancia.

Capulinero gris

Todavía en el jardín de polinizadores encontramos a otra ave nectarívora, pero no polinizadora, ya que obtiene el néctar “a la mala”, cortando la corola de las flores con su pico parecido a un abrelatas y robando impunemente el néctar. Te presento a continuación a la bella ladrona del néctar: El picochueco vientre canela (Diglossa baritula). En la imagen tenemos a la hembra, mientras que el macho tiene un manto azul muy oscuro y el vientre color canela, lo que da origen al nombre común de la especie.

Picochueco vientre canela

El techo y los acabados de piedra volcánica del CCA, le gustan mucho al Cuicacoche pico curvo (Toxostoma curvirostre), que es un ave de tamaño mediano que tiene plumaje gris pálido con manchas borrosas en el pecho. Llaman la atención sus penetrantes ojos anaranjados y su pico largo, oscuro y curvado hacia abajo. La verdad es que tiene cara de matón, o por lo menos, de gruñón. Es residente en zonas áridas, matorrales y jardines de casi todo México y el suroeste de Estados Unidos. Es omnívoro y usa su pico para buscar larvas e insectos bajo la tierra y hojarasca.

Su canto es complejo y agradable, pero su llamado es muy característico y suena como una alarma de coche, al activar o desactivar el dispositivo. El nombre cuicacoche proviene del náhuatl cuica=cantar y cochi=dormir, literalmente significa el que canta antes de dormir y no tiene nada que ver con el hongo comestible “huitlacoche”.

Cuicacoche pico curvo

En forma análoga a la primera sección de Chapultepec,  la Segunda Sección cuenta con dos lagos: Mayor y Menor donde pueden verse aves acuáticas tanto silvestres como gansos y patos. Domésticos. Pasando la plazoleta de acceso al frente del Centro de Cultura Ambiental, llegamos a la orilla del Lago Menor, a la altura del Restaurante del Bosque, con sus grandes ventanales y una terraza con vista al Lago. Es un lugar agradable y relajante, aunque pocas veces he consumido en él, ya que casi siempre paso de largo frente a su entrada en mis pajareadas.

Lago Menor

Aprovechando la orilla del Lago, te platico acerca de algunas de las aves acuáticas que se pueden encontrar aquí. La garza blanca (Ardea alba) es una de las especies icónicas del parque. A partir de la presencia humana constante, las garzas son bastante confiadas y toleran mucho la cercanía de la gente. Prácticamente tienes que irte encima de ellas, para que se asusten y por lo tanto, es posible verlas con bastante detalle, observarlas pescando desde la orilla y también revolotear buscando presas encima del lago. En la foto de portada intento demostrar esta familiaridad, con la garza volando a unos metros de las lanchas de alquiler con gente abordo. Asimismo, te dejo bajo estas líneas otra imagen, de las muchas que me han dado oportunidad de captar. Incluso con un celular se puede lograr un buen retrato de la garza blanca en este lugar.

Garza blanca

La Garza dedos dorados (Egretta thula) es más pequeña que la garza blanca. Tiene el pico negro y pies amarillos brillantes que contrastan con las patas negras. Aunque una parte de la población de CDMX es migratoria de invierno, también es residente en gran parte de México, siempre asociada a cuerpos de agua. Es muy inquieta y suele correr por la orilla buscando comida de manera muy activa. A veces vuela al ras del agua con las patas rozando la superficie.

Garza dedos dorados

Hay  también una población bastante numerosa de garza nocturna Corona Negra (Nycticorax nycticorax), principalmente en el arbolado cercano al Lago Menor. Durante el día, esta garza parece una estatua encorvada entre los ahuehuetes, esperando a que baje el sol para entrar en acción. Éste es uno de los lugares del área urbana de la Ciudad de México donde he visto más de estas aves juntas. Se pueden encontrar más de 30 individuos, tanto ejemplares adultos como inmaduros inclusive algunos bastante pequeños lo cual nos deja saber que se están criando en esta parte del bosque. Frecuentemente lanza un graznido cuando se desprende de una percha para salir volando. Su graznido es parecido a un ladrido, por lo que también recibe el nombre de “perro de agua”.

Garza nocturna corona negra

Y no sólo las garzas nocturnas anidan aquí, También tenemos a nuestros emblemáticos y endémicos patos mexicanos como el que podemos ver en la foto bajo estas líneas, con sus crías. Son buenas noticias para el equilibrio ecológico del parque que encuentren las condiciones para poder reproducirse aquí. Desde hace algún tiempo, he estado guiando tours de observación de aves con visitantes extranjeros y es muy grato ver cómo se emocionan al ver el pato mexicano y algunas otras especies relativamente comunes, que son endémicas de nuestro país pero  que ellos no encuentran en su lugar de origen. Entonces me doy cuenta de lo de lo afortunados que somos de tenerlas aquí y que debemos valorarlas más, en vez de tratarlas como algo ordinario. El Pato mexicano (Anas diazi) tiene el cuerpo café moteado oscuro con un espéculo azul violeta.  Su pico es amarillo  en el macho y color naranja en la hembra. Es residente del Altiplano Central de México. Y se alimenta de plantas acuáticas, semillas, larvas y pequeños invertebrados.

Pato mexicano y crías

Hablando del alimento, es muy importante mencionar que NO SE DEBE alimentar a la fauna silvestre. Como humanos, tenemos el “instinto proveedor” y creemos  que es  nuestro papel alimentar a las especies silvestres, como lo hacemos con nuestras mascotas, pero esto es  un gran error y en el caso particular de los cuerpos de agua, es más grave todavía, ya que el exceso de nutrientes que se tiran al agua, la ensucian propiciando un efecto llamado eutrofización, que es el enriquecimiento excesivo de nutrientes (principalmente nitrógeno y fósforo) en un ecosistema acuático. Este desequilibrio provoca el crecimiento descontrolado de algas que bloquean la luz solar y consumen el oxígeno del agua, asfixiando a la fauna local y deteriorando gravemente el ecosistema. Para colmo, el pan que lleva la gente o el supuesto alimento que venden en el mismo parque, ni siquiera es nutritivo para los patos. 

Otras especies acuáticas comunes en el parque son la garceta verde (Butorides virescens), la gallineta frente roja (Gallinula galeata) y la gallareta americana (Fulica americana), pero también  se pueden ver  aves menos comunes son el martín pescador norteño (Megaceryle alcyon) y el  águila pescadora (Pandion haliaetus), aunque estas especies  se ven con menos frecuencia, por lo que siempre me siento afortunado cuando las encuentro. Intentar fotografiar al martín en vuelo es un reto  del que no siempre se sale airoso.  En general hace vuelos rápidos y cortos, que dificultan encuadrarlo y enfocarlo. Muchas veces terminas con más de un centenar de imágenes y con suerte, habrá entre una y cinco fotos que valgan la pena guardar.

De repente se encuentran especies aún más raras en el parque. Hace ya más de 10 años, una vez reportaron un pelícano café y un charrán de Forster en el Lago Mayor. Salí inmediatamente de la oficina en un día laboral, pasé por mis binoculares y cámara y me dirigí al parque.  Afortunadamente los pude ver, incluso renté una lancha de pedales para poder acercarme al charrán, que estaba prácticamente en la mitad de lago. El pelícano ya lo había visto en las costas, pero el charrán fue lifer (primer avistamiento) para mi. Fue la primera vez que pude “twichear” un avistamiento reportado. Este término muy pajarero viene del inglés “twitch” e implica ir a buscar, con sentido de urgencia, una especie rara que reporta otro observador. A veces funciona, a veces el avistamiento es demasiado fugaz y cuando llegas a buscarla, el ave ya no está. Afortunadamente para mí, en aquella ocasión funcionó muy bien.

El pelícano café (Pelecanus occidentalis) tiene el cuerpo café grisáceo, cabeza blanca con un toque amarillento y una bolsa gular enorme. Es estrictamente costero, aunque llega a aparecer en lagos del interior durante tormentas o migraciones, como debe haber sido este caso. No tuve problema en encontrarlo y fotografiarlo en la orilla del Lago, muy cerca de lo que entonces era todavía el Restaurante El Lago. Aquí te comparto la imagen de ese recuerdo.

Pelícano café

 El Charrán de Forster (Sterna forsteri) es un ave acuática de color blanco y gris muy pálido. Tiene una cola profundamente ahorquillada y una mancha negra a los lados de la cabeza. Es migratorio y pasa el invierno en las costas mexicanas y en humedales del interior del país.  Se alimenta de pequeños peces e insectos acuáticos que atrapa rozando el agua o dejándose caer en clavados, que son muy espectaculares. Su vuelo es mucho más ligero y ágil que el de una gaviota, con una silueta muy elegante. La imagen que encontrarás bajo estas líneas es de ese primer encuentro con esta especie. Ciertamente, es la foto de mayor acercamiento que tengo del charrán, puesto que conforme me acercaba a él en la lancha de pedales, fui haciendo tomas, con la suerte de que mi lancha no le incomodó y pude acercarme bastante sin que saliera volando.

Charrán de Forster

Ahora nos alejamos de la orilla del lago y regresamos a las aves terrestres, que en realidad  son un número mucho mayor de especies que las acuáticas.

Papamoscas  Tengo frío (Contopus pertinax)

Su plumaje es gris oliva uniforme, con una cresta puntiaguda que le da un perfil muy característico. El pico es oscuro arriba y anaranjado en la base.  En México es un habitante común de los bosques de pino y parques con árboles altos. Es insectívoro, que caza al vuelo moscas y escarabajos, regresando casi siempre a la misma rama seca. Su nombre común es supuestamente onomatopéyico, en  otras palabras “DICEN” que su canto  aparenta decir “tengo, tengo, frío”… bueno, es cuestión de opinión, pero no deja de ser simpático. Ese llamado es inconfundible, pero además muy audible,  por lo que normalmente se escucha primero y si te vas acercando a la fuente del sonido, es muy probable que lo veas, pues como buen mosquero, no se esconde, sino que busca perchas conspicuas.

Papamoscas tengo frío

Pinzón mexicano (Haemorhous mexicanus)

Ésta es una de las especies más comunes en los parques urbanos de CDMX. Los machos tienen la frente, cejas, pecho y rabadilla de un rojo intenso. De manera poco frecuente, en vez de rojo puede tener color naranja o amarillo, dependiendo de la alimentación. El resto del cuerpo es café con rayas oscuras. Las hembras son café grisáceo y rayadas. Es originario del oeste de Norteamérica y México, hoy se extiende por casi todo el continente gracias a su adaptabilidad urbana. Es granívoro; prefiere semillas de malezas, frutos pequeños y ocasionalmente brotes de flores. Es el cantante más constante de los parques. Su canto es una cascada de notas que alegra cualquier sendero arbolado.

Pinzón mexicano

Tordo ojos rojos (Molothrus aeneus)

Se trata de un pájaro mediano, con plumaje negro  intenso, pero que  tiene una iridiscencia en azul aterciopelado que puede verse bajo el sol. Tiene el iris rojo encendido y una capa de plumas en la nuca que eriza al cortejar. Su ritual de cortejo es muy vistoso, ya que el macho esponja su plumaje y hace un vuelo estacionario, como un pequeño helicóptero, alrededor de la hembra.

Se le encuentra desde el sur de Estados Unidos hasta Panamá. Es muy común en parques y  pastizales. Es omnívoro y camina por el suelo buscando semillas e insectos.

Un rasgo desagradable de su conducta, es que parasita los nidos de otras especies, como gorriones y pinzones,  tirando los huevos de la otra especie y plantando los suyos. Por esta razón, es posible ver que un pequeño gorrión está alimentando a un gran polluelo del tordo.

Tordo ojos rojos

Estas especies que he incluido son sólo una muestra de todo lo que se puede llegar a encontrar en el parque. No es difícil terminar tu pajareada con el avistamiento de unas 40 especies diferentes. En lo personal, tengo 73 especies registradas en forma acumulativa en los doce años que llevo visitando este lugar, pero de manera colectiva, el registro histórico  en la plataforma e-bird es la importante  suma de 211 especies, así que se trata de una auténtica mina de oro.

Otra ventaja de La Segunda Sección, es que es uno de los pocos parques importantes en CDMX que está abierto los días lunes, a diferencia de la Primera Sección, Bosque de Tlalpan, Bosque de Aragón  y Parque Ecológico Xochimilco, así que en lunes, es uno de los mejores lugares para pajarear en la Ciudad.

Aunque la crónica está centrada en la experiencia de la observación de aves, no puedo escribir acerca de este extraordinario parque sin mencionar otros espacios icónicos de la Segunda Sección de Chapultepec que en unas pocas líneas te comparto a continuación.

El Museo de Historia Natural es un recinto emblemático dedicado a divulgar el origen de la vida y la evolución de las especies. Ubicado junto al Lago Menor, este espacio destaca  por sus icónicas bóvedas de colores, que albergan colecciones científicas sobre geología, taxonomía y ecosistemas. Tengo que mencionar que durante mucho tiempo dejé de ir al Museo de Historia Natural, puesto que desafortunadamente fue un museo olvidado durante varias décadas y ya resultaba deprimente ver los dioramas de más de 30 años de antigüedad llenos de polvo y descoloridos.  Tras una ambiciosa remodelación integral terminada recientemente, el museo ofrece ahora salas interactivas de vanguardia y exhibiciones renovadas que subrayan la importancia de la conservación ambiental y el estudio de la biodiversidad mexicana. Ha sido un cambio radical logrado por gente  con visión y compromiso. Bajo estas líneas te comparto la vista actual del interior de una de las bóvedas.

Museo de Historia Natural

Bajo el famoso lema “Toco, juego y aprendo”, Papalote Museo del Niño es un pilar de la educación no formal en México. A diferencia de otras estructuras del parque, el museo no fue creado en los sesentas, sino hasta 1993, en el predio que había sido por muchos años la Fábrica Nacional de Vidrio, cuyo letrero y chimenea podían verse desde el Periférico hace varias décadas. Diseñado por el arquitecto Ricardo Legorreta, el Museo destaca por sus muros de azulejo  y sus cúpulas. De hecho, la chimenea de la fábrica fue restaurada e integrada a la arquitectura del inmueble. Cuenta con una Megapantalla y un domo digital, ofreciendo experiencias interactivas que estimulan la curiosidad y el aprendizaje de los niños (y adultos) en temas de ciencia, tecnología y medio ambiente.

El MUNET (Museo Nacional de la Energía y la Tecnología) es el heredero actualizado del   Museo Tecnológico de la CFE (MUTEC), de décadas pasadas. Su objetivo es ser un referente moderno sobre la generación de energía y los avances tecnológicos en México. El complejo destaca por su icónica estructura y áreas verdes, buscando fomentar el interés científico en los visitantes a través de exhibiciones interactivas que explican desde los principios básicos de la electricidad hasta las energías renovables del futuro.

El nuevo Parque Urbano Aztlán ocupa el espacio de la antigua Feria de Chapultepec. Su principal distintivo es la Rueda de la Fortuna Aztlán 360, como las que se han puesto de moda en todo el mundo y que ofrece vistas espectaculares de la ciudad. El concepto del parque de diversiones rinde homenaje a la cosmogonía mexica y la historia de la capital, combinando juegos mecánicos  con espacios culturales y áreas de destreza. Una parte de la estructura de madera de la vieja “Montaña rusa” de La Feria ha sido preservada, como un monumento al recuerdo colectivo de una infinidad de chilangos que alguna vez nos aterrorizamos y nos lastimamos el cóccix con el traqueteo sobre sus empinadas pendientes y abruptas curvas. Actualmente, con la rueda 360, el paisaje que dominaba la mole de la Montaña rusa, ha cambiado y bajo estas líneas podrás apreciar la vista actual desde el Lago Menor.

Lago Menor y Rueda de la Fortuna

El Restaurante “El Lago” abrió sus puertas en 1964, consolidándose rápidamente por su elegancia y exclusividad. Con su distintiva arquitectura de techos parabólicos diseñada por Alfonso Ramírez Ponce, se convirtió en el escenario predilecto para celebraciones especiales y cenas de gala. Sin embargo, a causa de la pandemia, el espacio cerró sus puertas para someterse a una transformación profunda. En febrero de 2022, el lugar renació como LagoAlgo, un proyecto híbrido que dejó atrás el formalismo tradicional para integrar una galería de arte contemporáneo de acceso gratuito (Algo) con un restaurante de enfoque sustentable y relajado (Lago), democratizando el acceso a este icónico inmueble.

Además de LagoAlgo,  en la orilla de los lagos hay dos restaurantes más, el Restaurante del Bosque, que ya mencioné y el Bistro Chapultepec, con su agradable terraza que mira al Lago Mayor. El lugar que hoy ocupa Bistro Chapultepec, fue antes el tradicional Café del Parque, que cerró sus puertas en 2015, en favor del concepto actual.

Lago Algo

La Pista “El Sope” es  la favorita de los corredores, que desde muy temprano se ejercitan  en uno de sus dos circuitos. Es importante mencionar que hay un número considerable de personas que diariamente entrenan en la Segunda sección: Algunas prefieren el Sope, otras la calzada perimetral, (llamada oficialmente Avenida de los Compositores) y también hay gente que elige disfrutar de una vista hermosa y relajante,  trotando  por la orilla de uno de los lagos.

La Fuente de las Ninfas, con sus grandes esculturas de figuras femeninas, tiene un  diseño que evoca la estética de los jardines europeos clásicos, integrándose armoniosamente al paisaje boscoso de Chapultepec. Frente la glorieta de este monumento hay una fuente de sodas que es un punto intermedio entre los puestos de tortas, hamburguesas y antojitos que hay frente al Museo Papalote y los  restaurantes de gama más alta que ya mencioné. El estilo de la fuente de sodas, no es que sea “retro”, sino que fue construida en los años 60 y así se sigue hasta el día de hoy.

La Fuente de Xochipilli y Calzada de los Compositores

Xochipilli es el “Príncipe de las Flores” en la mitología azteca y esta fuente es una obra monumental que celebra la música y la belleza. Se conecta directamente con la Calzada de los Compositores, un andador peatonal que rinde homenaje a los grandes maestros de la música mexicana.  El final de la Calzada entronca en la Calzada Flotante (Que ya te mencioné en la Crónica anterior) y que permite a peatones y ciclistas transitar entre la Primera y Segunda secciones de Chapultepec, pasando por en medio de los dos pisos de la vía rápida más importante de la ciudad, que es el amado y odiado Anillo Periférico.

El Tren Infantil de Chapultepec solía recorrer paisajes boscosos y túneles a lo largo de 3.5 kilómetros. A diferencia de otros “trenes”, que son en realidad vehículos con neumáticos que ruedan sobre asfalto, éste era un auténtico tren y la mayoría de sus vías y durmientes pueden verse hoy en día. Tras su cierre en 2006, quedó en el olvido hasta la reciente recuperación de la Estación Ferrocarril, hoy convertida en el centro cultural Cencalli, dedicado a la cultura alimentaria. Sin embargo, existe un contraste melancólico: la segunda estación, ubicada cerca de la zona de juegos, permanece en ruinas, con sus muros graffiteados y andenes devorados por la vegetación.  Al verla en preparación de esta crónica, vinieron a mi memoria recuerdos felices de mi niñez, hace más de medio siglo,  pero con sentimientos encontrados, por su lamentable estado actual. Espero que como a otras áreas del parque, le llegue pronto una remodelación que permita recuperarla y darle un uso acorde con las necesidades actuales del parque.

Estación del tren en ruinas

Y hablando de recuperar la memoria,  ahora que llegamos al fin de este viaje, te estoy especialmente agradecido, ya que al hacer mi investigación y al hurgar en mis recuerdos para la parte no-pajarera de esta crónica, he encontrado episodios muy entrañables de mi infancia y adolescencia y puedo ver la evolución del parque con una perspectiva de más de medio siglo.

Hasta aquí llegamos en esta entrega de la Segunda Sección de Chapultepec. Aunque intenté no extenderme demasiado, en realidad no lo logré, puesto que la crónica fue extensa y te agradezco que hayas llegado hasta el final de la narración conmigo.

En la siguiente entrega, visitaremos la sección 3, continuando nuestro recorrido por el magnífico pulmón que cubre una vasta área del poniente de la CDMX.

A continuación te dejo mis datos de contacto. Gracias y espero que nos volvamos a encontrar aquí, dentro de unas pocas semanas.

CONTACTO:

Correo electrónico: gerasimoagui@gmail.com

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Para consulta de información de aves, se puede acceder a: http://avesmx.conabio.gob.mx

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Last modified: 6 julio, 2026
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