HISTORIA Y FOTOS: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX
A sus 17 años, María Fernanda Coronel Vega —originaria de Saldarriaga, El Marqués— cuidaba a los hijos de una vecina y, a cambio, la vecina le prestaba algunos materiales y herramientas para que aprendiera a hacer uñas. Ahora, seis años más tarde, con una hija y mucho esfuerzo, es dueña de “Beauty by Grooming”, un estudio de belleza donde puede aplicar uñas, pestañas y tratamientos para las cejas.

“Cuando empecé estaba en la prepa y mi mamá me apoyaba, pero no tenía los recursos para pagarme los materiales para las uñas… así que dejé de comer en la escuela, junté el dinero que me daba de varias semanas y compré mi kit para poder continuar practicando.
“Después, lo dejé durante un tiempo porque mi mamá necesitaba ayuda: somos cuatro hermanos y ella es quien se hace cargo de todos; mis hermanos estaban estudiando y necesitábamos más ingresos, así que entré a trabajar y, tiempo después, me embaracé. Apenas hace dos años pude retomar mis prácticas”.

Cuando la mamá de Fernanda se enteraba que utilizaba su dinero extra del aguinaldo, las utilidades o algún bono para comprar material para uñas, la regañaba. Eso a Fer nunca le importó, pues ella había estudiado administración en la preparatoria y sabía que eso era una inversión.
“Tras el parto, en mi trabajo me dieron chance de descansar los sábados para no tener que lactar en la planta. Aproveché esos días para retomar mis prácticas y ponerme a estudiar, fueron 3 meses que me dieron que justo era lo que necesitaba para poder hacer mi curso. Ahora, estoy con mi propio local.

“Mi niña tiene 3 años y luego la traigo conmigo al local, porque estaba en la guardería con un apoyo que me daba el gobierno, pero ya no lo tengo. Ahora, estoy viendo la forma para enviarla al kínder, porque ya está en edad. Pero, cuando viene conmigo, se la pasa jugando a que se va a poner uñas o me va a hacer uñas a mí”.
En un principio, “Beauty by Grooming” comenzó en casa de la mamá de Fernanda, específicamente en un cuarto que se tenía pensado convertir en cocina, eventualmente. Por eso, después, la emprendedora tuvo que buscar otro espacio y encontró este local, que es perfecto para ella. Además, a los dos días de haberse mudado, recibió la buena noticia de que había sido elegida para recibir el apoyo del municipio de El Marqués, a través del Profoem.

El Programa de Fortalecimiento Económico Municipal (Profoem) de El Marqués consiste en un apoyo económico a fondo perdido que se entrega a microempresarios y emprendedores de la demarcación, con el objetivo de fortalecer su producción y coadyuvar su consolidación en el panorama económico local.
En 2025, por ejemplo, la bolsa de apoyo fue de 6.3 millones de pesos repartido en más de 400 beneficiarios. A cada uno, se les da entre 10 mil y 20 mil pesos que, en el caso de Fernanda, fueron directamente a la compra de equipo y herramientas, al igual que para realizar el trámite de regularización de sus licencias.

Con el apoyo, Fernanda compró un juego de manicure, una mesa auxiliar, una lámpara UV y, otra, LED. Quizás suene a pocas cosas, pero ella sólo utiliza equipo profesional: “La marca con la que yo comencé es Wapizima, con su línea Posion studio que es de una chica de Chihuahua que se llama Yari Roman. Ella me ha inspirado mucho a continuar aprendiendo y mejorando, con ella es quien le he aprendido mucho de lo que sé.
“En mis tiempos libres, me meto a clases en línea, en lives de TikTok con otras chicas que te muestran cómo hacer esta clase de relieves. Así es como he seguido aprendiendo”.

Curiosamente, la presencia de Fernanda en redes sociales fue la misma que hizo que se enterara de la existencia del Profoem: un día buscando algún live que ver en Facebook, vio el anuncio del municipio de El Marqués.
“La verdad, no estaba segura de si era verdad. Así que le pedí a mi mamá que le preguntara a una amiga suya que vive en Los Héroes si ella sabía algo, porque en Saldarriaga no nos avisaron nada. De ahí, ya me enteré todo lo que tenía que hacer y comencé el trámite; fue muy sencillo porque la mayoría de los papeles ya los tenía.

“También, tuve que cumplir con una serie de pláticas, que son para aprender a administrar negocios, te dan estrategias para que tu negocio fluya. Por suerte, sigo siendo buena para los números, así que esto me sirvió como repaso… Sin embargo, una cosa es la escuela y, otra, la vida real; aquí te toca poner todo en práctica”.
“La inseguridad me hizo dejar Tlanepantla”
Marisol Bautista Hernández, otra beneficiaria del Profoem, es propietaria de la estética “Sol y Luna” en Los Héroes. Marisol es originaria de Tlanepantla, Estado de México, un sitio que describe retrata como violento y donde no existe este tipo de programas, al contrario.

“Lo que me hizo dejar Tlanepantla fue la inseguridad, que está muy cañona. Yo era madre soltera, y mi hijo estaba muy pequeño; tenía que tenerlo todo el tiempo encerrado, no podía salir a la calle a jugar. Me tocó varias veces que me asaltaran, incluso, que se metieran a mi estética a robarme todo. Fue muy duro.
“Yo crecí allá y con el tiempo fui viendo cómo mis vecinos y compañeros de la escuela, fallecían por meterse en peleas o andaban en algo malo. Una vez, el papá de mi hijo nos trajo de paseo a Querétaro y desde ese momento me gustó mucho, lo veía como un lugar tranquilo y a gusto. Me decía a mí misma que quería mudarme a Querétaro, porque quería vivir esa tranquilidad y vivir en paz”.

Marisol abrió su estética hace cinco años, en el recibidor de su casa. Con mucho esfuerzo la ha vuelto a equipar como la que ya tenía en Tlanepantla, pero aún se presentan retos como las frecuentes fallas eléctricas de la zona.
“El apoyo del Profoem lo invertí en máquinas rasuradoras inalámbricas, algo que necesitaba muchísimo porque en esta zona se va mucho la luz… varias veces me pasó que se iba la luz a medio corte y ahí tenía que ver cómo lo solucionaba o, de plano, pedirle al cliente que volviera más tarde, cuando regresara la luz.

“Me enteré del apoyo porque vino personal del municipio a encuestarme y, en una de esas, mencionó que existía un apoyo para emprendedores. Luego, le pregunté a la familia de mi esposo y me dijeron que sí, El Marqués solía dar ese tipo de apoyos. Yo no me lo podía creer, de verdad dudaba que me fueran a dar algo así. Para mí, era increíble que el gobierno municipal diera apoyos constantemente, porque en el Estado de México no es así, allá nadie da nada.”
Además de las rasuradoras, Marisol pudo renovar sus tenazas y cepillos térmicos, que la han acompañado por 13 años, ella explica que quiere hacer más peinado y el equipo que tenía ya estaba muy viejo; pero estas herramientas son caras, así que hay que tratarlas bien y sacarles jugo.

“Comencé muy pequeña en el mundo del estilismo, como a los 17 años. Todo empezó porque yo sufro de epilepsia y, en algún momento, esa condición me impidió continuar mis estudios; pero no me di por vencida, así que entré a estudiar estilismo, y el resto es historia.
“Me encanta este oficio, me gusta hacer de todo. Sin embargo, por cuestiones de la vida, me he enfocado en el corte de cabello. Igualmente he trabajado en la parte de uñas, de masajes, etc. En este ámbito una no deja de aprender, hay que mantenerse actualizada”

Marisol comenta que en Los Héroes “Sol y Luna” ha prosperado pues, en promedio tiene 10 citas al día. Las personas aprecian su habilidad y experiencia, pero ella sueña con crecer y mejorar la estética para que sea como la que tenía en el Estado de México antes de que la robaran.
“Mi sueño es poner bien la estética, mejorar el área donde la gente espera para que la atienda, colgar un letrero. Este lugar me gusta mucho porque puedo estar al pendiente de mis niños mientras atiendo”.

Tanto Fernanda como Marisol no sólo son ejemplos perfectos de las personas que busca beneficiar el Peofoem, sino retratos de mujeres emprendedoras. Con inteligencia y perseverancia han logrado construir negocios con futuro, que proveen a sus familias y, ahora, con el apoyo de el municipio de El Marqués, el límite se difumina.
“Pienso que está muy bien que el municipio de El Marqués esté dando este apoyo para emprendedores. Con estos apoyos nos dan un empujón, algo que nos permite sobresalir y continuar con un proyecto que nos ha costado” comenta Fernanda.

Aunque queda mucho camino por recorrer para alcanzar sus objetivos, ambas están inspiradas a continuar e impulsan a otras a animarse a hacer lo mismo, sin importar las circunstancias.
“A otras mujeres emprendedoras, les diría que le echen ganas, porque no es nada sencillo. A veces no se tiene el apoyo de la familia, pero hay otros apoyos y así se puede salir adelante, luchando y con esfuerzo” dice Fernanda.

“Yo animo a cualquiera que ande emprendiendo un negocio en El Marqués para que busquen los apoyos que entrega el municipio, porque no pierden nada, al contrario. Emprender siendo mujer es muy difícil, pero echándole ganas, teniendo una meta clara y apoyos como el Profoem, sí se puede ¡Hagan su luchita!” concluye Marisol.



