ENTREVISTA: BRAULIO CABRERA/LALUPA.MX
FOTOS: RICARDO ARELLANO/LALUPA.MX
“Resolver antes que repartir responsabilidades”, así define Gaby Trápala la manera en que enfrenta los retos, tanto en su vida personal como al frente del Patronato del DIF Municipal de Corregidora, cargo que, dice, “representa una oportunidad muy valiosa para aportar, desde mi experiencia y con un granito de arena, al municipio que tanto quiero”.

Al comparecer “En el Confesionario” de LaLupa.mx, Gaby platica sobre su infancia, su formación como contadora pública, su reciente faceta como abuela, de su gusto por la lectura, el crochet, Luis Miguel, Grey’s Anatomy y de la filosofía que guía su vida: tener la certeza de que escuchar con atención y actuar con empatía puede marcar una diferencia en la vida de las personas.

Más allá del cargo que hoy ocupa, ¿quién es Gaby Trápala? Cuéntenos un poco sobre usted: dónde nació, su historia y cómo se describe como persona.
Nací en Jalisco, aunque desde hace muchos años Corregidora se convirtió en mi hogar y aquí he construido una parte importante de mi vida. Soy licenciada en contaduría pública, una profesión que me encanta por el valor del orden, la disciplina y la responsabilidad, pero más allá de mi formación profesional, me considero una mujer profundamente familiar.

De niña fui muy curiosa y observadora. Siempre quería entender por qué sucedían las cosas. Crecí en una familia que me enseñó que el trabajo digno, el respeto, la honestidad y la solidaridad son valores que nunca pasan de moda. Aprendí que ayudar a alguien, por pequeño que parezca el gesto, siempre hace una diferencia.

Con el tiempo aprendí que los grandes cambios casi nunca empiezan con grandes acciones; comienzan con pequeños actos de empatía, con escuchar, acompañar o simplemente hacerle saber a alguien que no está solo. Esa manera de entender la vida es la que hoy guía mi trabajo y también mi forma de ser.

Esta es la segunda ocasión en que está al frente del DIF. ¿Cómo se dio esa conversación para regresar y aceptar nuevamente esta responsabilidad?
Esta es la segunda oportunidad que tengo de formar parte del Patronato del Sistema Municipal DIF Corregidora. La primera ocasión fue durante el periodo en que mi hijo asumió la presidencia municipal de manera interina; sin embargo, por diversas circunstancias personales no me fue posible dedicarle el tiempo que un cargo como éste merece.

Cuando inició esta administración, platicamos sobre los retos que venían para el municipio y, en particular, para el DIF. El alcalde Chepe Guerrero me invitó a sumarme nuevamente a este proyecto, compartiéndome la visión que tenía para fortalecer el trabajo en favor de las familias de Corregidora.

Acepté prácticamente sin pensarlo. Sabía que se trataba de un cargo que implica una enorme responsabilidad, muchas horas de trabajo y un compromiso permanente con las personas, pero también que representaba una oportunidad muy valiosa para aportar, desde mi experiencia y con un granito de arena, al municipio que tanto quiero.

Hoy puedo decir que ha sido una de las decisiones más satisfactorias que he tomado, porque pocas cosas generan tanta alegría como saber que tu trabajo puede mejorar la vida de alguien.

¿Cómo es un día normal en la vida de Gaby Trápala?
Mis días comienzan temprano. Generalmente a las 6:30 de la mañana ya estoy revisando pendientes, organizando la agenda y preparándome para las actividades del día. Me gusta iniciar con orden porque sé que cada jornada trae nuevos retos y muchas personas esperan una respuesta o una gestión.

La agenda institucional normalmente inicia a las nueve de la mañana y concluye alrededor de las cinco y media de la tarde. Es un trabajo muy dinámico porque ningún día se parece al anterior. Podemos estar recorriendo comunidades, visitando grupos de personas adultas mayores, acompañando proyectos para personas con discapacidad, atendiendo reuniones de trabajo o dando seguimiento a casos de niñas, niños y adolescentes.

Al terminar la jornada regreso a casa para dedicar el resto del día a mi familia. Hoy estoy viviendo una etapa que disfruto profundamente: ser abuela. Compartir tiempo con mi nieto se ha convertido en uno de los regalos más bonitos que me ha dado la vida y es también el momento en el que recargo energía para comenzar nuevamente al día siguiente.

Cuando tiene tiempo libre, ¿a qué le gusta dedicarlo?
Sin duda, a mi familia. Creo que no hay éxito profesional que pueda sustituir el tiempo que compartimos con las personas que amamos. Disfruto mucho estar con mis hermanos, con mis seres queridos y, por supuesto, con mi nieto.

Ser abuela ha sido una de las etapas más felices de mi vida. Me encanta verlo descubrir el mundo, aprender cosas nuevas y acompañarlo mientras va creciendo. Son momentos muy sencillos, pero estoy convencida de que son precisamente esos recuerdos cotidianos los que te ayudan a encontrar equilibrio, te dan fortaleza y alegría y permanecen para siempre.

Me gusta leer y tejer a crochet, en este último pasatiempo he encontrado una manera de relajarme y de regalarle a mis hijos o nieto algo elaborado con mucho amor para ellos.


¿Qué tipo de música disfruta escuchar?
Disfruto mucho el pop en español. Luis Miguel es, sin duda, mi cantante favorito. También escucho con gusto a Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Ha Ahs, Flans, Timbiriche y Shakira. De vez en cuando me gusta poner salsa o bachata, sobre todo porque tienen esa energía que inmediatamente cambia el ánimo y te invitan a sonreír o a bailar un rato. Creo que la música tiene algo muy especial: puede transportarnos a un recuerdo, acompañarnos en un momento difícil o simplemente alegrarnos el día.

¿Cuál es su canción favorita de Luis Miguel?
“La Incondicional”. Es una canción que siempre me ha gustado porque habla de la lealtad, del cariño y de esos afectos que permanecen a pesar del paso del tiempo. Además, como muchas canciones, también tiene la capacidad de alegrarme el día.

¿Cuál es su libro favorito y por qué?
Un libro que siempre recomiendo es El conde de montecristo, de Alexandre Dumas. Es una historia sobre resiliencia, justicia, esperanza y la capacidad que tiene el ser humano para levantarse incluso después de las pruebas más difíciles. También disfruto mucho leer a Javier Moro y a Laura Esquivel. Creo que cada libro deja una enseñanza distinta y siempre hay algo nuevo que aprender de quienes han sabido contar historias.

¿Cómo se lleva con las redes sociales?
Procuro utilizarlas con responsabilidad. Más que consumir contenido por entretenimiento, normalmente las utilizo para mantenerme informada o para buscar algún tutorial o información que me interesa aprender en ese momento. También creo que, especialmente para las nuevas generaciones, representan una gran oportunidad, pero al mismo tiempo un gran compromiso. Por eso considero que es importante promover un uso responsable, consciente y respetuoso de estas herramientas.

¿Series o películas?
Ambas. Siempre he pensado que una buena historia también puede enseñarnos algo. En cuanto a las películas, disfruto mucho las comedias y, sobre todo, las películas navideñas. Me transmiten tranquilidad, esperanza y ese sentimiento de unión familiar que tanto valoro. Mi serie favorita es Grey’s Anatomy. Más allá de la medicina, me gusta porque habla del trabajo en equipo, de la resiliencia, de las decisiones difíciles y de las relaciones humanas.

¿Le gustan los deportes?
Sí, disfruto ver jugar a la Selección Mexicana y, por supuesto, soy Chiva de nacimiento y Gallo de corazón. Aunque no practico deporte de manera constante, durante algunos periodos he encontrado en el yoga una actividad que me ayuda a mantener el equilibrio, relajarme y despejar la mente. Creo que el deporte siempre representa una oportunidad para fomentar la disciplina, el trabajo en equipo y los hábitos saludables, especialmente entre niñas, niños y jóvenes.


¿Cuál es ese platillo que nunca se cansaría de comer?
Definitivamente los mariscos. Un buen ceviche siempre será de mis platillos favoritos. También disfruto mucho un risotto o una buena pasta. Pero si soy sincera, más que el platillo, lo que realmente disfruto es con quién lo comparto. Los mejores recuerdos casi siempre se construyen alrededor de una mesa. Comer en casa, reunirme con mi familia, conversar con mis hijos o simplemente disfrutar una sobremesa tranquila son momentos que atesoro profundamente.

¿Disfruta alguna bebida en especial?
De manera ocasional disfruto una copa de vino blanco, especialmente si acompaña un buen risotto. Y, en alguna celebración familiar o con amigos también puedo brindar con un tequila.

¿Admira a algún personaje histórico?
Me inspira mucho Helen Keller. Su historia demuestra que ninguna limitación puede impedir que una persona transforme su vida cuando existe determinación, educación y alguien que cree en ella. Convirtió enormes desafíos en una oportunidad para inspirar a millones de personas y nos enseñó que las verdaderas barreras no siempre están en el cuerpo, sino en la forma en que vemos a los demás.

¿Algún personaje ficticio?
En cuanto a un personaje ficticio, elegiría a Mufasa. Siempre me ha parecido un personaje que representa el liderazgo con responsabilidad, la fortaleza con humildad y el profundo amor por la familia. Sus enseñanzas nos recuerdan que un verdadero líder no está para servirse de los demás, sino para proteger, formar y servir a quienes tiene a su alrededor.

Si pudiera conversar con ese personaje histórico y con ese personaje ficticio, ¿qué les preguntaría?
A Helen Keller le preguntaría cómo logró mantener viva la esperanza aun cuando las circunstancias parecían estar completamente en su contra. Me gustaría conocer qué fue lo que nunca permitió que dejara de creer en sí misma y en los demás, porque su vida demuestra que siempre es posible salir adelante cuando existe voluntad y propósito.

A Mufasa, le preguntaría qué siente al ver que Simba comprendió una de sus enseñanzas más importantes: que el liderazgo no es un privilegio, sino una responsabilidad. Creo que esa es una de las enseñanzas más valiosas que puede dejar cualquier persona: formar a las nuevas generaciones con valores, responsabilidad y amor por quienes los rodean.

¿Cuál considera que es su ideal de felicidad?
Para mí la felicidad está en las cosas sencillas. Está en compartir una comida con mi familia, escuchar la risa de mi nieto, disfrutar una conversación tranquila con amigos o simplemente saber que las personas que amo están bien. Con los años he aprendido que la felicidad se refleja en la tranquilidad de vivir conforme a nuestros valores, agradecer lo que tenemos y disfrutar plenamente cada etapa de la vida.

¿Qué es lo que más la entristece?
Me entristece profundamente la injusticia y, sobre todo, la indiferencia. Creo que pocas cosas duelen tanto como ver a una persona sintiendo que está sola, que nadie la escucha o que ha perdido la esperanza. En el DIF hemos visto que muchas veces las personas no necesitan que alguien les resuelva la vida; necesitan sentirse acompañadas, escuchadas y saber que hay alguien dispuesto a caminar con ellas.

Estoy convencida de que una sociedad más humana comienza cuando dejamos de ser indiferentes al dolor de los demás y decidimos involucrarnos para hacer una diferencia, por pequeña que parezca.

¿Cuál diría que es el principal rasgo de su carácter?
Creo que soy una persona resolutiva. Cuando enfrento un problema procuro concentrarme primero en encontrar soluciones antes que en buscar responsables. Me gusta escuchar distintas opiniones, construir acuerdos y trabajar en equipo, porque estoy convencida de que los mejores resultados siempre son producto del esfuerzo colectivo.

También soy perseverante. Cuando creo en un proyecto o en una causa, hago todo lo que está en mis manos para sacarlo adelante.

¿Qué hábito ajeno no tolera?
La deshonestidad. La confianza es uno de los valores más importantes que podemos construir entre las personas y una mentira puede romperla muy fácilmente. Todos podemos equivocarnos, pero siempre es más sencillo resolver un error cuando existe sinceridad que cuando falta la verdad.


¿Qué hábito propio le gustaría cambiar?
Ser tan exigente conmigo misma. Siempre busco hacer las cosas de la mejor manera posible y, en ocasiones, esa misma exigencia hace que me cueste reconocer los logros antes de pensar en todo lo que todavía falta por hacer.

Si pudiera tener un superpoder, ¿cuál elegiría?
Poder curar. Creo que pocas cosas cambian tanto la vida de una persona como recuperar la salud. Cuando alguien tiene salud puede volver a abrazar a su familia, trabajar, cumplir sus sueños y disfrutar plenamente de la vida. Si pudiera elegir un superpoder, sería precisamente ese: devolver salud, aliviar el sufrimiento y ofrecer una nueva oportunidad a quienes atraviesan momentos difíciles.

Si tuviera que definirse en tres palabras, ¿cuáles serían?
Resolutiva, apasionada y resiliente. Resolutiva porque siempre busco encontrar soluciones; apasionada porque me involucro con todo aquello en lo que creo; y resiliente porque cada reto me ha enseñado que incluso los momentos difíciles pueden convertirse en oportunidades para crecer y aprender.

¿Cómo le gustaría morir?
En paz conmigo misma y con Dios. Me gustaría llegar a ese momento con la tranquilidad de haber vivido conforme a mis principios, de haber amado profundamente a mi familia y de haber procurado hacer el bien siempre que tuve la oportunidad.

¿Cuál ha sido el principal aprendizaje que le ha dejado estar al frente del DIF?
Sin duda, aprender a escuchar. Siempre me ha gustado ser una persona cercana, pero el DIF me enseñó que escuchar de verdad es mucho más que oír. Escuchar implica comprender el contexto de cada persona, reconocer sus emociones y entender que detrás de cada solicitud hay una historia de vida. Muchas veces creemos que las personas buscan respuestas inmediatas, cuando en realidad primero necesitan sentirse comprendidas.

Desde su experiencia, ¿cuáles considera que son hoy los principales retos que enfrentan las familias de Corregidora?
Cada familia vive una realidad distinta, pero considero que uno de los mayores retos es fortalecer la comunicación y recuperar la cercanía entre las personas. Vivimos en una época donde tenemos acceso a mucha información, pero no siempre contamos con la orientación necesaria para tomar decisiones acertadas. En ocasiones encontramos familias que desconocen los apoyos que existen o que enfrentan situaciones muy complejas sin pedir ayuda.

Recuerdo particularmente el caso de una joven que perdió a su bebé. Además del profundo duelo que estaba viviendo, necesitaba atención psicológica y médica especializada; sin embargo, por desinformación, su familia dudaba en aceptar el tratamiento que requería.

Ese tipo de experiencias nos recuerdan que el DIF no solamente debe acercar programas o apoyos. También debe brindar orientación, acompañamiento y la confianza de que ninguna familia tiene que enfrentar sola sus momentos más difíciles.

Al concluir esta etapa al frente del DIF, ¿cómo le gustaría mirar hacia atrás y recordar su gestión?
Me gustaría recordar esta etapa con la satisfacción de haber dado lo mejor de mí y de haber contribuido, junto con un gran equipo de trabajo, a que el DIF siguiera siendo una institución cercana, humana y sensible.

Me sentiría muy feliz de saber que logramos llegar a más comunidades, que más personas conocieron los programas y servicios que estaban a su alcance y que muchas familias encontraron en el DIF un lugar donde fueron escuchadas y acompañadas. Más que recordar proyectos o cifras, me gustaría recordar los rostros de las personas, las historias que compartimos y la esperanza que, entre todos, logramos fortalecer.

27. ¿Cómo visualiza el futuro de Corregidora al terminar la actual administración municipal?
Visualizo un municipio que seguirá creciendo y consolidándose como un gran lugar para vivir. Durante estos años se ha trabajado para fortalecer áreas fundamentales como la seguridad, la obra pública, la generación de empleo y el desarrollo económico. Todo ello representa oportunidades para las familias y contribuye a mejorar su calidad de vida.

Pero también espero que Corregidora siga distinguiéndose por algo que no se puede medir en cifras: la solidaridad de su gente, el sentido de comunidad y la capacidad de seguir construyendo un municipio donde las personas encuentren oportunidades para desarrollarse y vivir con dignidad.

Más allá del cargo que hoy ocupa, como madre y como persona, ¿qué futuro imagina para Chepe Guerrero?
Como madre, mi mayor deseo siempre será verlo feliz, realizado y rodeado de las personas que ama. Y como ciudadana, estoy convencida de que seguirá construyendo un camino basado en el trabajo, la disciplina y la preparación constante. Desde muy joven trabajando a visto que servir implica una enorme responsabilidad y que la confianza de las personas se honra todos los días con trabajo, cercanía y resultados.

Conozco el esfuerzo, la dedicación y el compromiso que pone en cada proyecto que emprende. También sé que nunca ha dejado de prepararse, porque sabe que quien aspira a servir mejor tiene la obligación de seguirse preparando.

Confío en que su futuro será el resultado de esos valores con los que siempre ha conducido su vida: honestidad, responsabilidad, perseverancia y un profundo amor por Querétaro y por su gente.
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