El 4 de octubre pasado, la historiadora y ex catedrática de Oxford, Margaret MacMillan publicó en The New York Times el ensayo A new World Disorder, or the same Old One?
En dicho artículo indica que la policrisis que actualmente vive la humanidad —guerras, plagas, cambio climático, crecientes refugiados económicos y climáticos— se asemeja ¡al de la época previa a la emergencia de la primera guerra mundial![1]
El desastre generado por la administración Trump en el escenario internacional por aplicar la “doctrina Donroe” —esa donde, siguiendo los pasos de James Monroe[2] considera a todo el continente americano bajo el cobijo e influencia de los EE UU (apropiándose además de Canadá y Groenlandia)—, sumado al nacionalismo obtuso de Vladimir Putin, Volodímir Zelenski, Benjamín Netanyahu y el Ayatola Mochtabá Jameneí, nos coloca a todos en el ojo del huracán.
Sólo los EE UU y Rusia, en nuestros días, cuentan con el suficiente arsenal para acabar no sólo con la humanidad sino con la vida en la tierra tal y como la conocemos. Y tenemos líderes suficientemente enloquecidos para prender la mecha: Kim Jong-Un, el dictador de Corea del Norte, según indica su biografía oficial, es un líder que “tiene oído absoluto, a los tres años disparaba armas de fuego y acertaba a una bombilla a cien metros de distancia, montaba caballos salvajes a los 6 años y venció a campeones europeos de lanchas motoras”[3] y, ese prodigio de la naturaleza, cuenta con medio centenar de ojivas nucleares, ¡y lanza misiles trasatlánticos!
Pero la guerra no es el único flagelo de la humanidad. Nada excluye que se vuelva a propagar una pandemia: hace pocas semanas, en un laboratorio que investigaba la peste en Siberia, una de las investigadoras murió por peste neumónica… y el accidente todavía mantiene en cuarentena a doscientos trabajadores más.[4]
Finalmente, debemos sumar las consecuencias del calentamiento global y la crisis hídrica en curso que, sumada a la pérdida de casi una cuarta parte de los fertilizantes que pasaban por el estrecho de Ormuz, ocasionará, así lo indicó la ONU, una hambruna a comienzos del año que viene.[5]
Las consecuencias de la administración Trump no son sólo para el exterior, también al interior de su país se aprecian las consecuencias de sus políticas nefastas. Los EE UU, por primera vez en su historia fueron degradados de “democracia liberal” a una mera “democracia electoral”, según indica el informe 2026 del instituto sueco Varieties of Democracy (V-Dem).[6] Ello es así a causa de la concentración de poder que ha promovido Donald Trump, el deterioro institucional y su limitación a la libertad de expresión.
Y todo ello, por cierto, no es diferente a lo ocurrido en el México de Andrés Manuel López Obrador, cuya política de acumulación de poder y destrucción de los contrapesos —como el de la autonomía del poder judicial, destruido a golpes de “acordeones”[7]—, en nuestros días, no sólo ha sumido al país en la inseguridad y desesperanza: ha generado el enfrentamiento entre los mexicanos.
Digger y la crisis ambiental
Everything is true!
Digger Rockwell.[8]
El 1 de octubre pasado se estrenó en nuestro país la película Digger, de Alejandro González Iñarritu, una estupenda sátira, magistralmente actuada por Tom Cruise, que juega con el dispositivo shakesperiano de la “escena sobre la escena”, es decir, realiza una obra dentro de otra. De tal manera, mientras asistimos a una representación teatral (Fossil Fools) sobre la degradación ambiental causada por el personaje Digger Rockwell (actuado por Tom Cruise) y sus secuaces (con la complicidad de todos, como muestra la escena en el “parlamento europeo”) y donde el público puede descargar su odio y frustración contra tal Digger, el actor principal –Curtis Markson, también actuado por Tom Cruise— sufre porque la degradación ambiental ha puesto en riesgo la vida de su hija… y no sólo a él pues, al terminar la representación teatral, los asistentes son informados del nivel de contaminación exterior y, obedientes, deben colocarse las máscaras protectoras antes de salir a la calle. La película termina, además, presentando una tercera realidad, la del público que en nuestros días asistimos a la sala y, al final, somos alertados del nivel de contaminación atmosférica existente fuera de nuestra propia sala de cine…
Desde nuestro punto de vista, la película Digger es una terrible —y brillantemente planteada— advertencia: en nuestro mundo hay muchos “Digger Rockwell” y con la complicidad de todos, estamos llevando al mundo directamente al colapso. De no detenerlo el futuro que esta película plantea, el colapso socioambiental, no dejará de hacerse realidad.
No sobra repetir lo que en nuestras entregas anteriores venimos diciendo: la crisis climática se agrava día con día, el calentamiento global ocasiona que todos los fenómenos hidrometeorológicos (ondas de calor, sequías, huracanes, inundaciones, incendios forestales, ondas gélidas) incrementen su frecuencia e intensidad y ello lo sufre la humanidad y las demás especies de la tierra.
Las causas las conocemos bien, la creciente emisión de gases de efecto invernadero que genera la industria, los motores de combustión interna y la también creciente producción de ganado vacuno.
Tal y como vienen repitiendo los mass media, siguiendo lo indicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el fenómeno de El Niño / Oscilación del Sur será en este año particularmente intenso y dañino. El Indice Oceánico del Niño Relativo (RONI por sus siglas en inglés) alcanzó los +1.4 °C, un valor 0.1 °C superior al registrado durante el último episodio intenso de El Niño en 2015. La temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical central (región Niño 3.4) superó los 29.4 °C en agosto, el valor más alto registrado para ese mes en toda la historia. Y en septiembre fue peor.
El Niño, tal y como indica el informe de la NOAA del 4 de octubre de este año, afecta a la circulación atmosférica, la nubosidad, la precipitación y los patrones de temperatura en numerosas regiones. En algunas regiones se manifestará como inundaciones, en otras como sequías, sin embargo, en ambos casos serán, particularmente extremas. Sus peores efectos se sentirán entre enero y marzo del 2027.[9]
Afortunadamente, el fenómeno de El Niño, quedará atrás, con suerte, el año que viene, pero la catástrofe climática no dejará de agravarse y sus consecuencias en la pérdida de la biodiversidad, la acidificación de los oceanos, hambrunas y migración climática continuarán incrementándose.
La pregunta que el estupendo film Digger nos plantea es si la humanidad será capaz de detener la catástrofe o nos limitaremos, como el público de Fossil Fools presente en la película Digger, a solamente enfurecernos y “descargar nuestra frustración” una vez que ya fue consumada la degradación de nuestro planeta.
Cuernavaca, Morelos, 22 de octubre de 2026.
Luis Tamayo Pérez es catedrático de la FP, UAEM.
Antonio Sarmiento Galán es investigador de la Unidad Cuernavaca del Instituto de Matemáticas de la UNAM.
[1] ¿Un nuevo desorden mundial o el mismo? https://www.nytimes.com/2026/10/04/opinion/world-disorder.html
[2] La “doctrina Monroe” se refiere a esa declaración de política exterior de los EE UU presentada por el presidente James Monroe, el 2 de diciembre de 1823 y que sostenía el principio de “América para los americanos”, es decir, indicaba que su nación se opondría a cualquier intervención o intento de recolonización de las potencias europeas en el continente americano.
[3] Y su papá Kim Jong-il tenía un cuerpo tan prodigioso que nunca requería ir a defecar. Todo el alimento lo asimilaba. Cfr. “La infancia del amado y respetado líder Kim Jong UM”, cit. Fifield, Anna (2019). The Great Successor, Public Affairs.
[4] https://cnnespanol.cnn.com/2026/10/06/mundo/que-paso-alarma-peste-rusia-trax
[5] https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20260520-la-onu-advierte-que-el-bloqueo-de-ormuz-podría-desencadenar-una-grave-crisis-alimentaria-mundial
[6] https://democracia.udp.cl/segun-estudio-de-v-dem-estados-unidos-ha-dejado-de-ser-una-democracia-liberal-en-2026/
[7] Como todos sabemos, el nuevo poder judicial de México fue establecido gracias a unas elecciones donde unas listas con leales a la “Cuarta Transformación” –los “acordeones”— fueron repartidas entre la ciudadanía “fiel” con el fin de que los designados por el Comité político de Morena fuesen elegidos.
[8] “¡Todo es verdad!”. Respuesta al “parlamento europeo” (aceptando su responsabilidad por el desastre ambiental) del protagonista del Film Digger (México/UK/USA: A. González Iñarritu, 2026).
[9] https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc_Sp.shtml



