Partido de necios que acusáis
a los otros, no sin cierta razón,
pero aprovecháis toda ocasión
para mentir y robar.
Si con esa ansia sin igual
peleasteis por el poder,
¿por qué lo usías para mal
diciendo al pueblo que es para bien?
Rechazáis toda voz disidente
actuando como oscura secta
y mentís sin pudor y liviandad
ostentando sinigual negligencia.
Queréis con prisa y diligencia
perpetuaros en el poder,
vendiendo una pretendida paz,
pero adolecéis de moral y solvencia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de cordura,
viste a la medida armadura
de metal mohoso y oxidado?
Siempre tan necios actuáis,
que con desigual nivel,
a los otros culpáis con desdén
y a los vuestros premiáis con presteza.
¿Pues cómo ha de estar templada
la verdad que vosotros defiende
si la de afuera os ofende,
pero las lisonjas no os enfadan?
Mas entre lisonjas y gracias
que vuestro gusto refiere,
¡bien haya los que no os quieren
y no os quejéis que solo dais pena!
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en esta pasión desenfrenada,
los que antes cometieron faltas
o las de vosotros por mucho aumentadas?
¿O cuáles son más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
los que antes pecaron por la paga
o a los que vosotros pagáis por pecar?
Decid: ¿por qué os espantáis
de la culpa que de otros conocéis,
negando lo que vosotros hacéis
pero culpando a los otros de más?
Dejad ya de tanto mentir
y de lucrar con la esperanza de todos
curaros de tan insana afición
de transformar lo bueno en mal.
Dejad de seguir necios afanes,
de cabalgar corcel de arrogancia,
os recuerdo que en promesas e instancias
solamente sois carne, cobre y lodo.



