Autoría de 5:23 pm #Opinión, A Ojo de Pájaro - Gerardo Aguilar

Las cuatro estaciones de Chapultepec III sección: auge, decadencia y renacimiento – Gerardo Aguilar Anzures

En esta ocasión, te invito a que me acompañes a la Tercera Sección de Chapultepec.

Puedes leer acerca de mi experiencia  pajarera del Viejo Bosque, con sus lagos y  monumentos en la Primera Sección, y también de la Segunda Sección, con sus juegos mecánicos y museos. Seguiremos ahora la narración donde la dejamos al terminar la segunda crónica.

Desde las inmediaciones del Museo de Historia Natural, en la Segunda sección de Chapultepec, se puede salir a Avenida Constituyentes, a unos metros de la Estación Panteón de Dolores de la Línea 3 del Cablebus. Desde que este transporte está disponible, lo utilizo para llegar a las secciones 3 y 4 de Chapultepec, tranquilamente y disfrutando la vista desde las alturas,  en vez de arrastrar el auto por el casi siempre caótico tráfico del poniente de la Capital, donde unas pocas vías  son totalmente insuficientes para el flujo vehicular hacia los corporativos de Santa Fe y  la salida a Toluca.

Algo interesante de observar en el Cablebus, es la  actitud de la gente que lo usa. Los que viajan diariamente para llegar a Santa Fe desde el inicio de la línea, van inexpresivos y embebidos en su celular, indiferentes a la vista de varios puntos icónicos de la ciudad que se pueden ver desde las transparentes góndolas. Esto contrasta con la emoción casi infantil de los turistas o de las personas que como yo, lo usamos ocasionalmente y que aprovechamos la oportunidad de la maravillosa vista aérea que se puede disfrutar por la módica cantidad de siete pesos, que es lo que cuesta el viaje (o cero pesos, si eres mexicano y tienes más de 60 años, como es mi caso).

El  acceso  a la Tercera sección está a unos metros de la Estación Parcur/Colegio de Arquitectos. Se entra por el Parque dedicado a Cri Crí (Francisco Gabilondo Soler) y es evidente que estás entrando en una barranca, porque bajas unos cincuenta escalones en el parque, para llegar a una vereda que sigue bajando y te lleva al Parcur y al circuito “Serpientes y Escaleras”, que es el punto principal  que utilizo para hacer pajareo. En la vereda de entrada abunda el  zanate, la tórtola, el gorrión inglés y el pinzón mexicano,  pero a medida que avanzas hacia el borde de la barranca, empiezan a aparecer especies cada vez más interesantes.

La Tercera Sección del Bosque de Chapultepec se inauguró en 1974 con un enfoque en la preservación ecológica. Sin embargo, en esta zona, a finales de los años 70 se establecieron concesiones privadas como el balneario El Rollo (antes Aguas Salvajes/La Ola) y el delfinario Atlantis.  Ambos parques fueron muy populares en las décadas de  los 80 y 90.

Lamentablemente, por diversos factores como la baja afluencia, problemas administrativos y la lejanía, ambos parques acuáticos cerraron sus puertas alrededor de 2009. El abandono fue total, dejando las instalaciones en ruinas y en el caso de Atlantis, con controversias por animales que quedaron en malas condiciones hasta su rescate posterior.  A raíz del abandono, la zona se volvió insegura y un foco de vandalismo.

La recuperación llegó con el proyecto “Bosque de Chapultepec, Naturaleza y Cultura”. Las autoridades rescataron el predio, para convertirlo nuevamente en un espacio público. El área de los antiguos parques fue rehabilitada y transformada en el Parque de Cultura Urbana (Parcur), inaugurado en 2022. Parcur aprovecha la infraestructura de las antiguas albercas para crear skateparks, bowls y espacios para parkour, arte urbano y actividades físicas, en un esfuerzo por devolver un sitio abandonado a los jóvenes y a la comunidad.

Bajo estas líneas puedes ver lo que fuera Atlantis, transformado para hacer acrobacias en patinetas y patines. Todo el espacio ha sido profusamente pintado con grafiti. Algunas de las pinturas son buenas, otras,  interesantes  de cierta forma y algunas más, por lo menos tienen alguna intención artística,  pero también hay una gran cantidad de simples garabatos o manchas de pintura en aerosol, que incluso invaden las obras de grafiteros más capaces.  Esto se ha extendido por todo el parque, dejando inservible la mayoría de la señalética en detrimento de los usuarios del parque, ya que los letreros metálicos están tan pintarrajeados y llenos de stickers, que son imposibles de leer.

 Una característica distintiva de esta sección es que gran parte de su superficie (137.71 hectáreas) está conformada por barrancas (como la Barranca de Barrilaco), las cuales son fundamentales para la Ciudad de México. Estas barrancas funcionan como refugio de flora y fauna silvestre, además de ser cruciales para la captación y recarga hídrica del acuífero.

Aunque es la sección menos intervenida y con menor densidad de recintos culturales, su importancia radica en ser la mayor reserva natural dentro del conjunto del Bosque. Sus senderos y vegetación de bosque de pino-encino ofrecen el entorno más parecido al ambiente natural serrano, lo que lo convierte en un lugar ideal para actividades de bajo impacto, observación de aves y disfrutar de la tranquilidad fuera del bullicio urbano.

SERPIENTES Y ESCALERAS

Algo que me parece un acierto, fue la construcción de un circuito llamado “Serpientes y escaleras”  que es buen nombre,  ya que  como en ese juego de mesa,  a veces subes, de repente bajas y luego vuelves a subir.  Está diseñado con un concepto de bajo impacto ambiental que incluye andadores de terracería, pasarelas elevadas, puentes peatonales y miradores.  Aunque el circuito es más amplio, yo normalmente hago solamente el recorrido hasta el primer puente sobre la barranca, lo que representa aproximadamente unos 1300 metros, que la mayoría de las veces son suficientes para encontrar algunas especies interesantes, que ya no se encuentran en los parques urbanos, sino en laderas montañosas más altas en el Valle de México.

Un detalle un poco molesto de las pasarelas, es que aparte de las escaleras, que son bastante evidentes, a veces hay pequeños desniveles a media pasarela, donde hay sólo un escalón, pero si vienes “pajareando” con la vista hacia arriba, no te das cuenta del  desnivel y te das un golpe que duele en las rodillas y la baja espalda además de  un buen susto  por el bajón inesperado. Un par de veces he estado a punto de caerme por esta causa y me da coraje, puesto que confirma que “soy capaz de tropezarme dos veces con la misma piedra”.

Colibrí Garganta Azul (Lampornis clemenciae)

Este gran colibrí habita principalmente en bosques montañosos húmedos de pino-encino, cañadas arboladas y en matorrales en elevaciones medias a altas. Su alimentación se basa  en el néctar de flores tubulares silvestres y en la captura de pequeños insectos en vuelo para obtener proteínas. Su distribución abarca desde el suroeste de los Estados Unidos hasta el sur de México. No es una especie endémica, pero la gran mayoría de sus poblaciones reproductivas se concentran a lo largo de las principales cordilleras mexicanas.  Para mí, siempre es un avistamiento valioso y en mi experiencia personal, el macho ha resultado ser más difícil de encontrar que la hembra. La imagen bajo estas líneas presenta a un macho libando néctar y es una de mis favoritas de la especie.

Colibrí garganta azul

Mulato Azul (Melanotis caerulescens)

Esta fascinante especie es un ave endémica de México que habita en el sotobosque denso de bosques de pino-encino y bosques tropicales caducifolios. Su alimentación es variada,  con  frutos silvestres, bayas e invertebrados que busca entre la hojarasca del suelo. Se le encuentra en las vertientes del Pacífico, el centro del país y la Península de Yucatán. De manera similar a los cenzontles y otros mímidos, tiene una gran capacidad de imitación y sus complejos cantos a veces son lo único que delata su presencia en la vegetación densa, ya que en general no suelen mostrarse mucho. Por ello, es una alegría poder verlo y todavía más, fotografiarlo satisfactoriamente, no como una mancha oscura  entre la vegetación, sino  con sus hermosos detalles, como su plumaje azul apizarrado,  que contrasta con su máscara negra y sus ojos rojos. A veces se logra una buena foto entre 50 o más disparos, a veces, ninguna. Afortunadamente, lo he podido escuchar en la mayoría de mis visitas a este parque y también lo he podido ver con más facilidad que en otros sitios.

Mulato azul

Papamoscas Pecho Canela (Empidonax fulvifrons)

Es el miembro más pequeño de su género (Empidonax) y habita en cañadas boscosas, áreas abiertas con pinos y encinos, y zonas de transición con matorrales. Es estrictamente insectívoro, atrapando mosquitos, moscas y pequeños escarabajos mediante rápidos vuelos acrobáticos directos desde las ramas bajas de los árboles.  De hecho, ese movimiento es lo que normalmente nos permite visualizarlo. Se le encuentra desde el suroeste de los Estados Unidos y cruza las cadenas montañosas de México hasta llegar a Honduras y El Salvador. El género Empidonax frecuentemente pone a prueba las habilidades de identificación del pajarero, puesto que hay varias especies que tienen diferencias muy sutiles. Sin embargo, el pecho canela nos lo pone más fácil, precisamente por el color que le da su nombre y por su pequeño tamaño. Te comparto dos imágenes de él, para ejemplificar lo que puedes experimentar en la fotografía de aves.  En la  imagen de la izquierda, el pájaro se podía identificar muy bien con los binoculares, pero la distancia y el ángulo de la luz sólo me permitieron  una fotografía deficiente. Pero avanzando sobre el sendero y perseverando en buscarlo a partir de su vocalización, pude encontrar otro individuo, en una rama más baja y  con  luz favorable, con un resultado muy diferente, en la imagen de la derecha.

Papamoscas pecho canela

Piranga Roja (Piranga rubra)

Habita en bosques abiertos, selvas bajas, huertos y arbolados urbanos densos, Se alimenta principalmente de avispas y abejas, que captura en vuelo, aunque también consume  frutos  a finales del verano. Se reproduce en el sur de los Estados Unidos y el norte de México, y viaja para invernar a través del resto del territorio mexicano hasta el norte de Sudamérica. En la Tercera Sección, la suelo encontrar en unos grandes fresnos, en el borde del parque dedicado a Cri-Crí. Siempre me ha parecido curioso con esta especie, que siendo rojo intenso el macho y amarillo “chillón” la hembra, a veces puedes escucharlas durante un rato sin lograr verlas, pero siempre vale la pena ser paciente e invertir un poco más de tiempo, porque su avistamiento  se disfruta mucho.

Piranga roja

Mirlo Primavera (Turdus migratorius)

Este conocido pájaro es sumamente adaptable a muy diversos hábitats y se le puede encontrar en las cuatro secciones de Chapultepec. Su alimentación es omnívora y cambia estacionalmente, consumiendo lombrices de tierra e insectos durante la primavera, para volverse muy frugívoro  en el invierno. Las poblaciones del centro de México son residentes permanentes, multiplicándose notablemente en invierno con la llegada de millones de migrantes del norte. Algo que me ha sorprendido de las primaveras, es que varias veces las he visto clavar el pico en la tierra y sacar varias lombrices en el pico. Al parecer pueden escucharlas bajo tierra, para poder localizarlas con bastante precisión y extraerlas como si tuvieran visión de rayos X. “Ver es creer”, así que te presento a continuación la evidencia de esta conducta.

Mirlo primavera

Mosquero Cardenalito (Pyrocephalus rubinus)

Otro habitante de todo Chapultepec  es el mosquero cardenalito. Todavía no conozco a un observador de aves que sea inmune a los encantos de este bello pájaro de color encendido. Una peculiaridad del cardenalito  es que tiene un ritual de cortejo muy llamativo, ya que  el macho se mantiene volando estacionario  a unos quince metros de altura mientras hace su llamado repetidamente  para  atraer a las hembras. Claro que también puede llamar la atención de un gavilán, pero el instinto por reproducirse es más fuerte que la autoprotección.

Mosquero cardenalito

Mosquero del Pacífico (Empidonax difficilis)

En contraste con el Cardenalito, éste es un mosquero discreto, que habita en el interior de bosques densos de pino-encino, de abeto y cañadas con presencia de arroyos. Se alimenta de insectos voladores pequeños que captura mediante hábiles salidas aéreas desde el sotobosque. Su distribución geográfica abarca la vertiente del Pacífico norteamericana, reproduciéndose desde el oeste de Canadá y Estados Unidos hasta el norte de México. En la temporada invernal migra hacia el sur, estableciéndose a lo largo de los bosques del occidente y centro mexicano. Su canto es muy distintivo y es la primera pista para encontrarlo en campo. Después, hay que esperar a que sus incursiones insectívoras nos revelen la posición de su percha. Aunque  tengo más de cien registros de la especie desde hace 12 años que la vi por primera vez, en verdad me ha costado trabajo fotografiarlo (a fin de cuentas lo lleva en el nombre: Empidonax difficilis) y  la imagen bajo estas líneas es una de mis favoritas, captada precisamente en Serpientes y Escaleras.

Mosquero del Pacífico

Picogordo Tigrillo (Pheucticus melanocephalus)

El Picogordo Tigrillo habita en bosques,  matorrales y zonas suburbanas arboladas. Su pico le permite una alimentación a base de semillas duras, frutos y grandes insectos.  Su distribución comprende el oeste de Norteamérica desde Canadá hasta el centro de México. Su  llamado es muy característico y audible por lo que frecuentemente lo escuchas antes de verlo. Aunque el plumaje del macho es inconfundible, al encontrar una hembra o un ejemplar inmaduro, hay que revisarlo con mucho detenimiento, puesto que se parece bastante a “su primo”, el Picogordo Degollado (Pheucticus ludovicianus), que es menos frecuente, pero sí tiene presencia en el Valle de México. En la imagen siguiente, te presento a un macho adulto.

Picogordo trigillo

Saltapared Común Norteño (Troglodytes aedon)

Hiperactivo y carismático saltapared, que lo mismo puedes encontrar en  un bosque de pino-encino , en un matorral o en jardines y parques netamente urbanos. Su alimentación es estrictamente insectívora, como  claramente puedes ver en la foto bajo estas líneas. De hecho, en países como Colombia y Venezuela, su nombre común es “cucarachero”. En México, las poblaciones del centro y sur del país se mantienen como residentes permanentes, mientras que en los meses de invierno el territorio recibe un notable flujo de poblaciones migratorias que bajan desde el norte de Norteamérica. Aunque es el “saltapared común”, me parece que en Ciudad de México es más común el Saltapared Cola Larga (Thryomanes bewickii) que se puede ver y sobre todo escuchar, en toda la ciudad, incluyendo, por supuesto, la Tercera Sección de Chapultepec.

Saltapared común

Carpintero Moteado (Sphyrapicus varius)

Este carpintero migratorio habita en bosques templados de pino-encino, Su alimentación es muy particular, ya que perfora filas de pequeños pozos en la corteza de los árboles para lamer la savia que brota, atrapando también a los insectos que quedan envueltos en ella. Aunque el nombre común  oficial actual es “Carpintero moteado”, en realidad me agrada más el anterior, que es “Chupasavia moteado”, que  me parece más ilustrativo  de su comportamiento  y concuerda con “Sapsucker”, su nombre en inglés. Su presencia es exclusivamente invernal en México y  se reproduce en  Canadá y el noreste de los Estados Unidos. Lo he visto algunas veces en la Tercera sección, pero no en el circuito Serpientes y Escaleras, sino en la zona un poco más perturbada de la entrada del parque, lo cual me extraña, porque yo pensaría que preferiría un entorno más limpio. De hecho, una de las veces ya había guardado mi equipo, preparándome para el viaje en Cablebus, cuando lo vi revoloteando entre troncos de árbol, a unos metros de la salida. Como excepción a la Ley de Murphy, que dice que el pájaro te espera a que te prepares y vuela justo cuando estás listo para fotografiarlo, esta vez tuve tiempo para sacar de nuevo la cámara y captar algunas  imágenes, como la que te comparto a continuación.

Chupasavia moteado

AL OTRO LADO DE LA BARRANCA

Además del acceso desde Avenida Constituyentes en el suroeste, se puede ingresar a la Tercera Sección desde la elegante zona de Lomas de Virreyes, que limita el parque por el noreste, con  vialidades como Avenida Toluca y Calle 10, que siguen el contorno de la  Barranca. A lo largo de varios kilómetros de un entorno boscoso, se puede acceder a partir de las vialidades  a varios parajes y senderos de gran belleza natural. El entorno es muy propicio para las aves silvestres y lo sería todavía más si las autoridades del parque hicieran un trabajo de depuración de vegetación exótica, fomentando la proliferación de más plantas nativas. La mayoría de los senderos van bordeando  la barranca y la franja de bosque entre el sendero y la vialidad tiene un ancho entre 20 y 40 metros aproximadamente, pero lo sorprendente es que en la mayoría de estos senderos te sientes como si estuvieras en medio del bosque, aunque en realidad hay autos circulando a unos cuantos pasos.

Un sendero que se encuentra bien trazado y delimitado, es el Sendero Poniente, paralelo a la Calle 10. Además de estar delimitado con concreto y tapizado de grava, tiene algunos miradores con barandal, que te permiten asomarte un poco hacia la barranca, sin el riesgo de acercarte al borde y resbalar, lo que sería peligroso o fatal, ya que la ladera es bastante empinada y profunda. El mejor medio de llegar, es en automóvil, por Calle 10 ya que hay un estacionamiento, a unos metros del Centro Hípico de la Ciudad de México. Hay algunas bahías sobre las vialidades,  donde se puede estacionar, pero opino que  harían falta más y en general el acceso al parque por  el lado de Virreyes no es muy amigable a los peatones, sino diseñado para recorrerse en automóvil.

En esta  zona, también hay una colindancia con el Panteón de Dolores, e incluso hay un circuito de pasarelas, como el de Serpientes y escaleras, aunque más corto e incluso  hay algunas tumbas, fuera del área del Panteón, ya en terrenos del parque. Se habilitó en la remodelación del parque el Mirador Dolores, que permite la vista del Panteón y es parte de este circuito que menciono, pero actualmente el paso se encuentra clausurado, tal vez por un tema estructural o algún otro factor de riesgo, como inseguridad al ingresar al Panteón, que ha obligado a la autoridad (Secretaría de Medio Ambiente, Sedema, por sus siglas) a cerrarlo. Como una curiosidad, te dejo la imagen de unas lápidas que se encuentran dentro del parque.

Aunque la mayoría de las especies que se encuentran en esta zona pueden verse también en Serpientes y Escaleras, he  encontrado algunas nuevas para mí en el parque, como puede ser el Saltapared Barranqueño (Catherpes mexicanus) y el Mosquerito Chillón (Camptostoma imberbe), inconfundibles por sus vocalizaciones, así como el  hermoso Chipe Gorra Canela (Basileuterus rufifrons), cuya imagen te comparto bajo estas líneas. A este activo y ruidoso chipe  se le encuentra en el sotobosque, matorrales densos,  bosques húmedos y cañadas con vegetación ribereña. Se alimenta de  insectos y arañas que busca  brincando entre las ramas bajas y volteando hojas en el suelo. Su distribución  es muy amplia, extendiéndose desde México hasta Sudamérica.

Chipe gorra canela

¡Pero mi sorpresa más grande, fue encontrar aves acuáticas en la Tercera Sección! En el extremo de la Barranca que está cerca de la intersección de Calle 10 con Avenida Toluca, existe una depresión mayor, que en época de lluvias, forma un cuerpo de agua temporal, al que llaman Laguna de la Barranca y del cuál ya había oído hablar, pero  pensaba que sería un “charco grande” y la verdad es que no lo podía creer  cuando lo vi. Se tiene acceso por Calle 10, a través del Sendero poniente que atraviesa esta depresión, pero que en esta época se inunda. Existe otro acceso, desde donde se puede ver mucho más de la Laguna,entrando por Avenida Toluca. La verdad, es que al ver este paisaje me sentí transportado fuera de la Ciudad de México, a un lago en medio del bosque, como podrás ver en esta imagen.

Cerca de la orilla, encontré al Papamoscas Negro (Sayornis nigricans), ave insectívora muy asociada a cuerpos de agua y humedales. Es inconfundible, por su copete, cuerpo negro y vientre blanco. La imagen que te presento a continuación cuenta varias historias: Por un lado, la de un feliz avistamiento, ya que este papamoscas es una especie interesante, pero también nos encontramos que el ave está perchada sobre una lata de aerosol, es decir, basura que ha llegado donde no debía. Por otro lado, la superficie verde del agua se debe a  la lemna, o lenteja de agua. Esta planta, en proporciones moderadas es buena para los ambientes acuáticos y es un alimento que patos y gallaretas consumen, pero en la medida que crece sin control, cubriendo toda la superficie, puede provocar la disminución de oxígeno y el exceso de nutrientes en el agua, poniendo en riesgo a todo el ecosistema.

Papamoscas negro

Y felizmente, en la laguna  también pude observar a una veintena de nuestros bellos patos mexicanos (Anas diazi), entre ellos, a la familia que puedes ver en la siguiente imagen. El hecho de que el pato mexicano se esté reproduciendo exitosamente en la Laguna de la Barranca de la Tercera Sección nos da un diagnóstico ecológico muy claro: Nos dice que, a pesar de la basura arrastrada y la presencia  de la lenteja de agua, el ecosistema temporal mantiene una calidad biológica estructural muy valiosa. Es un recordatorio de que la naturaleza está respondiendo al rescate del espacio.

Así como con las plantas exóticas, es importante la intervención de la Sedema para el control de la lenteja de agua y de la basura en esta laguna temporal. Es importante mencionar que la basura no es demasiada y que el agua no huele mal, pero todo esto puede empeorar si no se atiende.

De hecho, desafortunadamente hay un patrón en  las obras de mejora y renovación que genera el Gobierno en el tema ambiental, ya sea a nivel local, estatal o federal:  pocas veces se contempla un plan (y presupuesto) de seguimiento y mantenimiento constante, por lo que las obras suelen deteriorarse a lo largo del tiempo. Cuando se lo reportas a los responsables del lugar, la respuesta más frecuente es “ya lo solicitamos, pero no hay presupuesto”. Espero equivocarme en este caso. Lo sabremos en algunos años.

Finalmente, quisiera comentarte algo, respecto a la percepción  de peligro  acerca de este parque. Si bien durante la etapa de abandono el riesgo tanto por la delincuencia oportunista como por las jaurías de perros ferales era una realidad,  la cara de la Tercera Sección cambió radicalmente con la infraestructura nueva, como el circuito Serpientes y Escaleras, el Parcur y la cercanía de proyectos como el Centro Hípico o el Sendero Poniente. Éstas ya son zonas recuperadas, transitadas y vigiladas donde se puede disfrutar del bosque de forma confiable en los horarios oficiales. Sin embargo, el riesgo no ha desaparecido totalmente, sino que se desplazó hacia las zonas profundas e inaccesibles de las barrancas y las fronteras porosas y solitarias del parque, como  es la colindancia con el Panteón de Dolores. En resumen, te recomiendo visitar las zonas que te he comentado en esta crónica y usar tu buen juicio para mantenerte fuera de peligro.

Hasta aquí llegamos en esta entrega de la Tercera Sección de Chapultepec. Cuando pensé hacer una serie dedicada a las cuatro secciones, pensé que tal vez no había tanto que comentar de las secciones 3 y 4, incluso pensé en hacer una sola crónica para las dos, pero a medida que me adentré un poco más al hacer acopio del material, descubrí parajes que me eran desconocidos y averigüé cosas interesantes, con lo que por fin tuve una imagen clara del parque en mi cabeza y me da mucho gusto poder compartirla contigo.  En la siguiente entrega, visitaremos la Sección 4, para concluir nuestro recorrido por Chapultepec, el magnífico pulmón que cubre una vasta área del poniente de la CDMX.

Como una idea final, te comento que las Secciones 2,3 y 4 están abiertas los lunes, cuando otras áreas importantes de pajareo en CDMX están cerradas, así que si no las has visitado y tienes un lunes disponible, te recomiendo aprovechar la oportunidad para hacerlo.

A continuación te dejo mis datos de contacto. Gracias y espero que nos volvamos a encontrar aquí, dentro de unas pocas semanas.

CONTACTO:

Correo electrónico: gerasimoagui@gmail.com

Facebook e Instagram: @GerardoAguilarAnzures

Si te agradan mis imágenes, las puedes adquirir, de manera electrónica o impresa, poniéndote en contacto conmigo.

Para consulta de información de aves, se puede acceder a: http://avesmx.conabio.gob.mx

(Visited 5 times, 5 visits today)
Last modified: 1 agosto, 2026
Cerrar