HISTORIAS Y FOTOS: JESÚS ARRIAGA/LALUPA.MX
Son cuatro jóvenes egresados de la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ). Tres mujeres y un hombre. Los cuatro han dejado sus hogares y a sus familias, y han cruzado el Atlántico para vivir los próximos cuatro meses en el País Vasco, como parte del hermanamiento entre el municipio de El Marqués, con el respaldo directo del alcalde Rodrigo Monsalvo Castelán, y la Diputación Foral de Álava, España, donde realizarán sus prácticas profesionales en empresas de esa nación. Los cuatro conversaron con Lalupa.mx antes de partir hacia el aeropuerto.
Se trata de la primera generación beneficiada con Horizontes Académicos 2026, convocatoria dirigida a estudiantes residentes de El Marqués inscritos en universidades públicas, para brindarles experiencia profesional internacional y fortalecer su formación en las áreas de ingeniería automotriz, aeronáutica y tecnologías de la información.

Alejandra Coronel Martínez, de 22 años de edad, de la carrera de Ingeniería en Electrónica y Control de Sistema de Aeronaves, en la UNAQ, se enteró del programa a través de la difusión que hicieron en la universidad, aunque también por medios electrónicos y decidió aprovechar la oportunidad.
Alejandra imagina que los próximos meses serán surreales. “Nunca he viajado a otro país, entonces va a ser una experiencia completamente nueva, además de un choque cultural. Pero además va a ser un desarrollo profesional muy grande”, abunda. Antes de partir hacia el aeropuerto confiesa a LaLupa.mx que está muy ansiosa, pero es más la felicidad que siente por la experiencia que está comenzando.

Héctor Coronel y Alicia Coronel, papá y hermana de Alejandra, acompañan a la joven. Él destaca que están muy orgullosos de Ale, al tiempo de estar agradecidos tanto con las autoridades de El Marqués, como con las de España que han intervenido en este proceso. Comenta que se siente nervioso porque su hija nunca ha estado sola y ahora estará en un país lejano. “Esperamos que le vaya bien a Ale. Es una experiencia nueva para ella y esperamos que tenga éxito”, agrega.

Alicia dice que ve nerviosa a su hermana, pero feliz y emocionada por la experiencia. Confiesa que la va a extrañar, pero está segura de que se va a divertir mucho y va a aprender muchas cosas nuevas. La madre de Ale falleció, por lo que Héctor y Alicia son su familia más cercana, aunque los tres están seguros que ella estaría muy orgullosa, y le estaría dando ánimos”, precisa Héctor.
“Una experiencia muy retadora”
Dulce Berenice Ibarra de Albino, estudiante del último cuatrimestre de Ingeniería Aeronáutica en Manufactura en la UNAQ, es acompañada por Brisa Dolores Ibarra, su hermana. Para Dulce no es el primer viaje el extranjero que hace. “Fui a la NASA a hacer un Rover en una competencia justamente de estos exploradores tripulados. Aunque esa experiencia previa fue de sólo una semana, y ahora serán cuatro meses.
“Nunca he estado tanto tiempo fuera de mi casa. Creo que va a ser una experiencia muy retadora, porque es un campo laboral muy estricto. Empezar en un área así va a ser complicado y más porque la empresa en la que voy a estar (Automatch) se enfoca un poquito más en la robótica”, explica.

Brisa comenta que les sorprendió la noticia, pero están muy orgullosos de ella y de lo que ha logrado. “Es una persona muy exigente con ella misma. Sabemos que va a llegar muy lejos”. Dulce, por su parte, confía que en el futuro quiere ejercer su carrera en Ingeniería. “En Querétaro ese ámbito ha crecido exponencialmente, sin embargo, subraya que le gustaría ver más mujeres en ingenierías y en ciencias duras, pues es complicado para ellas abrirse paso en estas áreas.
Orgullo, felicidad y nervios
Griselda Mora Ramírez, mamá de Brenda Itzel Hernández Mora, dice que sintió mucho orgullo, felicidad y nervios por este viaje. “Nervios, porque a mi niña siempre la andamos cuidando. Incluso hasta las salidas pequeñas que tiene. Y ahora que se vaya a otro país, pues es como un poquito de estrés. Pero no se lo compartimos, no le comento nada. Todo eso es de manera personal entre mi esposo y yo. A ella siempre le decimos que va a desarrollarse en otro país, en otra cultura. Que va a adquirir otros conocimientos y que todo es para que ella se vaya superando”.

A su hija la ve nerviosa y estresada, pero muy feliz, pues era lo quería desde que salió la convocatoria. Estuvo muy al pendiente de todas las etapas que estuvieron pasando y en cada una de ellas que iba avanzando y que le iban llamando se alegraba y ahora lo está disfrutando.
“Desde chiquita, ella decía que quería visitar la NASA algún día. Entonces conforme fue avanzando la secundaria y la preparatoria ella siempre decía que quería estudiar algo relacionado con el espacio o, al menos, con los aviones. Cuando salió de la preparatoria, en la UNAQ les dieron la oportunidad de hacer sus prácticas. Y se fue empapando más de ese ambiente”.

Brenda Itzel estudia actualmente Ingeniería en Electrónica y Control de Sistemas de Aeronaves, y está contenta de irse a España. “Me siento muy emocionada, pero nerviosa, a la vez, por la incertidumbre que tengo sobre como será esta experiencia en la parte profesional, pero también con las personas y con la cultura”.
Todo crecimiento, estar en otro país, en otra cultura
Carlos Zamora y Araceli González, padres de Carlos Manuel Zamora, dicen que cuando su hijo les dijo que se iba a España por cuatro meses sintieron una gran emoción y orgullo de que su hijo emprenda este camino profesional y personal, porque todo es crecimiento al estar en otro país, en otra cultura.

Carlos Zamora agradece al municipio de El Marqués por el apoyo que está dando a su hijo, quien estudia Ingeniería Aeronáutica en Manufactura en la UNAQ. “Él llevó todo el proceso por medio de gestiones ante las instancias correspondientes del municipio y haciendo toda la labor para que también le dieran el documento para ingresar a España a hacer sus prácticas”, dice el padre.
Araceli, la madre de Carlos, agrega que su hijo dice que no está nervioso, pero ella cree que no les dice, para que se preocupen. Sin embargo, dice que no están preocupados por Carlos Manuel, porque es un chico maduro, inteligente e independiente. “Estamos emocionados y orgullosos por lo que ha logrado hasta la fecha”.

Carlos Manuel dice que desde el momento en que, por correo electrónico, recibió la convocatoria de Horizontes Académicos sintió ganas de participar, aunque admite que estaba consciente que sería complicado porque habría muchos estudiantes aplicando para la beca. “Decidí formar parte de esos estudiantes y aplicar, para después hacer todos los exámenes, las entrevistas y creo que eso fue lo que me ayudó a diferenciarme, junto con mis compañeras, para obtener esta beca”, puntualiza.




