REDACCIÓN/LALUPA.MX
Querétaro, Qro., 25 de junio de 2025.- Después de cinco décadas de consumir hasta dos paquetes de cigarros por semana, Carlos Pérez Resa dejó el tabaco gracias al programa de acompañamiento de la Clínica para Dejar de Fumar de la Clínica de Medicina Familiar (CMF) perteneciente al ISSSTE en Querétaro.
En promedio, la delegación local del ISSSTE realiza dos clínicas al año con 20 pacientes cada una; el éxito en los tratamientos oscila entre el 70 y 80 por ciento de los derechohabientes, quienes dejan de fumar al cien por ciento.

Al destacar el caso de Carlos Pérez como una historia de éxito, la delegación Querétaro señaló que el personal médico le ofreció la ayuda antitabaco cuando el paciente acudió a una visita de rutina. En ese momento “llevaba 52 años fumando; vine a recibir medicamento y la persona que me tomó los signos vitales me comentó que si no me interesaba unirme a la Clínica del Tabaco y le dije que sí, me mandó a Trabajo Social, me anotaron en una lista y me dieron fecha para iniciar el programa”.
Durante las sesiones, se le realizaron estudios de tórax, que mostraron presencia de cáncer de pulmón en etapa temprana y lo intervinieron quirúrgicamente en febrero de este año. Carlos resaltó que “tenía pocas probabilidades para curarme y el oncólogo, por la posición en la que estaba el tumor, me dijo que se podía eliminar cortando medio pulmón. Me sometí a la cirugía y, gracias a Dios, aquí estoy”.
El encargado de la Clínica de Tabaco para Dejar de Fumar, José Noé Montiel Rosas, señaló que, tras recuperarse de la cirugía y superar su adicción, el paciente ahora forma parte del programa de exfumadores y acude una vez al mes para seguimiento.

Este programa se suma a la lucha para prevenir las enfermedades cardiacas y pulmonares relacionadas con el tabaquismo, que es una de las principales causas de mortalidad prevenible en el país. La nicotina, señaló, es una sustancia muy adictiva y, así como se detectó el cáncer de pulmón a tiempo en el paciente, se hará lo mismo con otros derechohabientes para detectar enfermedades relacionadas con el consumo del cigarro.
El programa que implementa el ISSSTE consta de un plan de tratamiento individual, con 12 sesiones con duración de una hora a la semana por tres meses, que se acompaña de revisión médica, pláticas sobre los daños a la salud, aplicación de técnicas de afrontamiento y manejo del síndrome de abstinencia.
Todo el acompañamiento cuenta con la participación de un equipo multidisciplinario que se conforma por directores de las clínicas familiares, coordinadores de las clínicas del tabaco, de medicina, enseñanza, odontología y profesionales en psicología clínica, trabajo social, nutrición, activación física y enfermería. Los servicios pueden consultarse entrando al siguiente enlace: https://lc.cx/hok-8x.



