REDACCIÓN/LALUPA.MX
Culiacán, Sin., 22 de agosto de 2026.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, dejó de nuevo el cargo en la tarde de este sábado, movimiento que cierra su efímero intento de rebeldía. Rocha había vuelto al Palacio de Gobierno este viernes, después de tres meses de ausencia, motivada por los señalamientos de la justicia de Estados Unidos que los acusa, junto con otros nueve funcionarios, de tener vínculos con el narcotráfico. Rocha dio marcha atrás después de las críticas de sus propios compañeros de partido y de la desaprobación de la presidenta, Claudia Sheinbaum.
En una carta dirigida al presidente de la Comisión Permanente del Congreso local, Rocha pidió “licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días” al cargo de gobernador. El veterano político ha publicado una imagen de la carta en sus cuentas de redes sociales, junto al comentario: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. Esta frase parece una respuesta al mensaje que Sheinbaum, compañera de partido, había mandado en la mañana, criticando veladamente la vuelta de Rocha. “El poder sin principios se vuelve arrogancia”, había escrito la presidenta.
Las aguas parecen volver a su cauce, después de un día y medio bien agitado. La intempestiva vuelta de Rocha provocó la salida en tromba de Morena. Legisladores, gobernadores y demás cuadros se asomaron a sus balcones virtuales, visiblemente sorprendidos por la decisión de Rocha, criticando su vuelta, dada la gravedad de las acusaciones en su contra. El Departamento de Justicia de EU le acusa de vínculos con el Cártel de Sinaloa para exportar grandes cantidades de narcóticos al otro lado de la frontera a cambio de sobornos, señalamiento que comparte con antiguos integrantes de su gobierno y otros funcionarios.



