Autoría de 1:41 am #Destacada, A Ojo de Pájaro - Gerardo Aguilar

Las cuatro estaciones de Chapultepec. IV Sección: entre cineastas y militares – Gerardo Aguilar Anzures

En esta ocasión, nuestra búsqueda de lugares para observar aves nos lleva  a la Cuarta Sección de Chapultepec.

Puedes leer acerca de mi experiencia pajarera del Viejo Bosque, con sus lagos y monumentos en la Primera Sección: (https://lalupa.mx/2026/06/13/las-cuatro-estaciones-de-chapultepec-primera-seccion-el-corazon-historico-y-cultural-gerardo-aguilar-anzures/), en la Segunda Sección, con sus juegos mecánicos y museos (https://lalupa.mx/2026/07/06/las-cuatro-estaciones-de-chapultepec-ii-seccion-la-naturaleza-que-habita-entre-la-cultura-el-deporte-y-la-diversion-gerardo-aguilar-anzures/) y también en la Tercera Sección, con sus Serpientes y Escaleras (https://lalupa.mx/2026/08/01/las-cuatro-estaciones-de-chapultepec-iii-seccion-auge-decadencia-y-renacimiento-gerardo-aguilar-anzures/). Seguiremos ahora la narración acerca de la Cuarta Sección.

Si  continuamos el viaje en Cablebus que nos llevó de la segunda a la tercera sección, la estación siguiente a  PARCUR/Colegio de Arquitectos, se llama Cineteca Nacional/Bodega de Arte. Este trayecto  pasa por encima de un buen tramo de barrancas con tupidos bosques.  Aunque la altura promedio del Cablebus sobre el suelo es de alrededor de 25 metros, precisamente en la zona de barrancas, algunos de los pilares que sostienen el cable se ven muy largos y el fondo de la barranca  se aprecia muchos metros por debajo de las góndolas. A pesar de la sensación de un viaje seguro, la inmensidad del paisaje llega a ser sobrecogedora…  Me ha tocado ver a pasajeros que bajan con risas nerviosas o de plano manifiestan que sintieron miedo en el trayecto. Yo siempre disfruto el viaje, pero francamente, no me gustaría hacer este recorrido durante una tormenta eléctrica o un temblor de tierra.

Hablemos entonces de la Cuarta Sección. La historia de este terreno de 180 hectáreas se divide en tres grandes eras antes de convertirse en parque público:

Originalmente, esta zona alta y de topografía accidentada al poniente del Valle era el corazón del Pueblo de Santa Fe de los Altos, fundado en 1532 por el oidor Don Vasco de Quiroga. El “Tata” Vasco concibió este lugar para proteger, educar y dar salud a la población indígena. El motor del pueblo era el Manantial de Santa Fe, un ojo de agua cristalina fundamental que abastecía el Acueducto de Santa Fe para llevar agua potable a la Ciudad de México.

Ermita de Vasco de Quiroga

Hacia finales del siglo XVIII, la Corona Española confiscó parte de los terrenos debido a su aislamiento y abundancia de agua, para construir la Real Fábrica de Pólvora de Santa Fe. Se necesitaba un sitio muy apartado de la ciudad por el riesgo de explosiones, pero con agua constante para mover los molinos que procesaban el salitre y el carbón.

Tras la Independencia, el gobierno mexicano heredó el complejo y lo mantuvo bajo el control del Ministerio de Guerra (después Sedena). El espacio se consolidó como el Campo Militar No. 1-F (Fábrica de Pólvora y de Cartuchos). Durante más de un siglo, el acceso estuvo estrictamente prohibido para los civiles; era una zona de adiestramiento, fundición, ensamblaje de municiones y almacenamiento custodiada por el ejército.

 Hace unos años, la Sedena comenzó a mudar la industria militar (fábricas y fundiciones de armas) hacia el complejo de “La Célula” en Oriental, Puebla. Al quedar desalojado el Campo Militar 1-F de Santa Fe, el predio fue donado a la Ciudad de México en 2019 e incorporado formalmente en julio de 2021 como la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec, unificado bajo el proyecto “Chapultepec: Naturaleza y Cultura” para evitar su urbanización.

Aunque el parque ya es público, la presencia de la Sedena es todavía bastante palpable. Los terrenos del parque colindan de forma directa con lo que queda de la infraestructura operativa militar del poniente de la ciudad (como el Campo Militar No. 1-A y las viviendas del personal del ejército). De hecho, la seguridad perimetral y los accesos principales todavía mantienen una estrecha vigilancia institucional. Por esta razón prefiero llegar  en Cablebus, ya que si vas en auto, pasas un retén militar en la entrada, que se encuentra sobre Vasco de Quiroga, pero sólo puedes ingresar con auto si vas en el horario que abre la Cineteca Nacional  Chapultepec o la Ex-Fábrica de Pólvora, a partir de 11:00 am, horario que es muy tardío para hacer observación de aves.

Hay actividades culturales para el público dentro de la Ex-Fábrica, pero no puedes  caminar por la zona boscosa circundante, ya que tarde o temprano se te acerca un grupo de militares y te dicen amablemente que no puedes estar ahí e incluso te acompañan a salir hacia el área pública. En la imagen de portada y en la foto que aparece a continuación puedes ver el inmueble histórico de la Ex-Fábrica de Pólvora.

La única zona por la que puedes pasear y pajarear libremente son las inmediaciones de la Cineteca Nacional (hasta donde topes con la primera reja perimetral) y el Parque Polvorines, que es el punto de llegada del Cablebus en la estación Cineteca Nacional/Bodega de Arte. La última estación del Cablebus es Vasco de Quiroga y hay una entrada peatonal junto a la de autos, pero para las áreas de interés pajarero, es mucho más conveniente quedarte en la de Cineteca Nacional.

Otro detalle que es interesante saber, es que si bien la Ermita de Don Vasco de Quiroga  y el Manantial  de Santa Fe se mencionan como partes de la Cuarta Sección en la página web oficial: http://data.sedema.cdmx.gob.mx:9000/bosquedechapultepec/cuarta-seccion/,  no hay paso libre a estos puntos  desde el interior del parque. Aunque puedes verlos a unos metros, te separa de ellos la barranca y no hay puentes sobre ella.  Para visitar esos sitios históricos, tienes que salir hasta Vasco de Quiroga y entrar por las calles del pueblo. Francamente, después de dar vueltas tratando de encontrar lugares para pajarear y de interactuar con los militares, mi ánimo explorador se agotó y decidí regresar a la zona “birder-friendly” de Polvorines y Cineteca. Así que empezaremos el recorrido, bajándonos de la góndola del Cablebus en la estación Cineteca Nacional/Bodega de Arte. Reiterándote la recomendación de usar este trasporte para pajarear aquí.

PARQUE POLVORINES   

Este parque ocupa parte de lo que anteriormente fue utilizado como sitio para almacenar pólvora y cartuchos, de ahí su nombre. Es una explanada abierta, con algunos jardines y un camino que lleva a la Cineteca, a unos quinientos metros de distancia. Hay algunos árboles, aquí y allá, pero no se puede considerar un área arbolada. Tu instinto pajarero, te jalará hacia los confines del parque, al lado de la cerca perimetral, que está a lo largo del borde de la barranca. Ahí empiezas a ver actividad, en los árboles y vegetación que está justo al otro lado de la cerca.

Parque Polvorines

En el parque mismo encontrarás especies comunes como por ejemplo el gorrión inglés, el pinzón mexicano, rascador viejita.  También se ve el tordo ojos rojos y otras especies, como el gorrión cejas blancas,  que te presento a continuación.

Gorrión cejas blancas (Spizella passerina)

Habita en bosques abiertos de pino y encino, claros de bosque, pastizales  y áreas suburbanas arboladas. Se distribuye a través de Norte  y Centroamérica, por lo que en los meses fríos las poblaciones migratorias del norte llegan a México para coexistir con las poblaciones residentes de nuestras cadenas montañosas. El nombre común en español  es bastante descriptivo, ya que  sus  cejas blancas son muy notorias y lo distinguen de otros gorriones. Su canto monótono, sonoro y prolongado es inconfundible. Normalmente encuentro varios de ellos en el trayecto entre la estación del Cablebus y la Cineteca.

Gorrión cejas blancas

Mirlo Primavera (Turdus migratorius)

Otra especie común en toda esa área de pasto y algunos árboles, es el mirlo primavera. De hecho lo iba a obviar, ya que lo presenté en entregas previas, porque se encuentra en todo Chapultepec, pero este individuo de la foto  se ganó su inclusión, por acercarse a mí con una confianza y desparpajo que no había visto en otra ave que no fuera un zanate. Lo vi  inicialmente a unos veinte metros, en el piso. Cuando hicimos contacto visual, creí que saldría volando, pero fue todo lo contrario. Yo venía sobre la vereda y  no le dediqué mucha atención, hasta que vi que se seguía acercando, mirándome con curiosidad. Finalmente se detuvo a menos de cinco metros y yo dije en voz baja “Muy bien: Si quieres retrato,  pues lo tendrás” y entonces levanté la cámara y me puse sobre una rodilla para hacer una toma a nivel, consciente de que este movimiento podría ahuyentarlo, pero no fue así y pude tomarle varias fotos sin problema. Te comparto aquí la imagen de este confiado y curioso mirlo, que literalmente, se puso para la foto.

Jilguero dominico (Spinus psaltria)

Este pequeño y muy amarillo pajarito frecuenta áreas abiertas, orillas de bosque, campos agrícolas, matorrales y jardines urbanos. Se  alimenta de semillas de  girasoles silvestres y cardos y de otros brotes tiernos. Su amplia distribución va desde el oeste de Estados Unidos hasta el norte de Sudamérica, siendo residente en gran parte del territorio mexicano.   Los machos adultos presentan un plumaje dorsal negro azabache  con detalles en blanco, que contrasta con un vientre amarillo brillante. El patrón negro con blanco  en las alas hace un efecto visual muy característico al verlo en vuelo. Como buen jilguero, puede presumir un canto melodioso. En muchas de las fotografías que tengo de él, aparece con algo de alimento en el pico, como es el caso de la siguiente imagen, en la que aparece una hembra.

jilguero dominico

Mosquero Cardenalito (Pyrocephalus rubinus)

Otra especie presente en el área abierta de Parque Polvorines,  es el mosquero cardenalito. De hecho, se encuentra en todo el parque y es una de las aves “que te reciben”, apenas te bajas del Cablebus. Encuentras machos, hembras y ejemplares inmaduros en las ramas bajas de los árboles, perchados y alertas para  cazar cualquier insecto que pase cerca. Por supuesto, los que más saltan a la vista son los machos, con su rojo encendido, haciendo honor a su nombre científico: Pyrocephalus = “Cabeza de fuego”.

Mosquero cardenalito

Si te acercas al borde de la barranca, detrás de la cerca perimetral hay más vegetación nativa, propicia para especies más interesantes, como las que te presento a continuación.

Piranga capucha roja (Piranga ludoviciana)

Esta especie se reproduce en el oeste de Norteamérica e inverna a lo largo de México, incluyendo el Valle, hasta llegar a Centroamérica. Durante su temporada de reproducción  habita en bosques templados, de pino-encino y mixtos, mientras que en sus periodos de migración utiliza una gran variedad de entornos como parques urbanos, huertos y selvas bajas. Su alimentación es principalmente insectívora, mostrando una gran habilidad para atrapar abejas y avispas en pleno vuelo, conducta que complementa con una alta proporción de bayas e insectos durante el invierno. Su gran atractivo es el plumaje nupcial del macho, el cual exhibe una cabeza rojo brillante que se degrada hacia un cuerpo amarillo con alas negras y barras alares blancas. Sólo la he visto una vez en la Cuarta Sección, cuando me llamó la atención su canto, a partir del cuál pude localizarla visualmente.

Piranga capucha roja

Picogordo azul (Passerina caerulea)

Vive en los bordes de bosque, campos de cultivo, matorrales densos y vegetación arbustiva. Gracias a su fuerte estructura mandibular  su dieta está basada en semillas duras de gramíneas, granos agrícolas e insectos de gran tamaño como los chapulines. Su distribución geográfica abarca desde Estados Unidos hasta Costa Rica, con poblaciones tanto residentes como migratorias presentes en todo México. La belleza del increíble plumaje azul y el porte del macho juegan en contra de esta especie, puesto que es una de las más capturadas para su comercio ilegal como mascotas. Es terrible, porque estas aves silvestres, acostumbradas a la libertad, sufren mucho estando enjauladas.

Picogordo azul

Aunque lograba algunos avistamientos, me resultaba un tanto frustrante que las aves más interesantes estuvieran fuera de mi alcance, al otro lado de la cerca. Sin embargo, entiendo la preocupación de la autoridad del parque, al colocar esa protección por lo accidentado de la barranca. Eventualmente acabé resolviendo el problema, como verás más adelante. Aquí te muestro el obstáculo que encontrarás en toda la orilla del parque.

ALREDEDOR DE LA CINETECA

Bien vale la pena visitar la Cineteca Nacional Chapultepec, sea que veas una película o no. Es un inmueble impresionante en estilo minimalista, que además de sus salas de proyección tiene una amplia variedad de locales de alimentos y bebidas, con menos chatarra y más “comida de verdad” a precios razonables, que lo que normalmente encuentras en los complejos de las cadenas de cines comerciales. Una cosa que puede ser placentera, es ir a pajarear temprano  en los alrededores y si terminas como a las 10:30-11:00 am, ya te puedes sentar a disfrutar un café capuchino o un paquete de desayuno bien hecho en los locales que abren temprano. Hay grandes ventanales e incluso terrazas exteriores que miran al parque. La actividad cinematográfica como tal, empieza alrededor de las 11:00 am también.

A final de cuentas, la Cineteca es bastante más que un conjunto de salas, es un resguardo de un patrimonio histórico y como tal tiene unas fotografías de época muy valiosas y en gran formato, tomadas durante el rodaje de películas históricas de nuestra cinematografía y podrás reconocer en ellas a “La Doña”, Joaquín Pardavé, Elsa Aguirre,  Pedro Infante, Arturo de Córdova, Pedro Armendáriz y Silvia Pinal, entre otros. Asimismo, hay expuesto equipo de filmación, iluminación y proyección, que te llevan al pasado, a la época de oro del cine mexicano.

La cara posterior del gran rectángulo que es la Cineteca mira hacia un trecho de bosque denso, que metros más adelante se hunde en la barranca. Hay un barandal que separa al pasillo perimetral del edificio de la zona arbolada. Es un paisaje muy bello, pero además alberga a algunas sorpresas agradables, como las que te presento a continuación.

Carpintero mexicano (Dryobates scalaris)

Se trata de un ave muy adaptable que se encuentra en bosques abiertos, zonas áridas con cactáceas, matorrales, parques urbanos y áreas perturbadas con abundancia de árboles secos. Obtiene su alimentación extrayendo larvas, escarabajos y hormigas  al taladrar la corteza de los troncos. Se distribuye desde el suroeste de Estados Unidos hasta Nicaragua. El  distintivo de la especie es su intrincado patrón dorsal de rayas blancas y negras horizontales, motivo de su nombre común en inglés: ladderback (Espalda de escalera). Los machos lucen una corona roja muy llamativa. Fue una agradable sorpresa escuchar su tamborileo, que me ayudó a localizarlo visualmente para fotografiarlo.

Carpintero mexicano

Mosquerito chillón (Camptostoma imberbe)

Este diminuto mosquero vive en selvas bajas caducifolias, matorrales áridos, bosques de galería y zonas arboladas perturbadas, habitualmente cerca de cuerpos de agua. Busca pequeños pulgones, orugas y arañas brincando  entre las copas de los árboles. Se distribuye desde el sur de Estados Unidos hasta Costa Rica. Su vocalización es un silbido descendente, penetrante y melancólico que delata su presencia e inspira su nombre común. De hecho, gracias a que lo escuché, lo pude localizar y fotografiar en un árbol frente a la Cineteca. Te comparto la imagen resultante, que me gusta mucho.

Mosquerito chillón

Gavilán de Cooper (Astur cooperii)

Esta bella rapaz habita en bosques  de pino-encino y de manera cada vez más frecuente, en áreas boscosas urbanas y parques grandes de la Ciudad de México. Caza al vuelo aves de tamaño mediano, como palomas y mirlos, mediante emboscadas rápidas y sorpresivas entre el follaje. Me ha tocado el emocionante espectáculo de verlo salir de la vegetación  al claro como un dardo silencioso y presenciar la escandalosa y caótica huida de  toda una parvada al verlo venir… todo el evento  dura unos pocos segundos, pero te provoca una buena descarga de adrenalina. En Chapultepec cuarta sección ya  lo había visto en vuelo, pero una vez  me tocó escucharlo insistentemente  en el área boscosa que se encuentra atrás de la Cineteca. Lo escuché acercarse y afortunadamente hizo una pausa, perchando unos momentos en una rama cercana. Me dio oportunidad de un par de tomas antes de emprender el vuelo nuevamente. Bajo estas líneas puedes ver la belleza de éste, que es un ejemplar inmaduro.

Gavilán de Cooper

Mosquero del Pacífico (Empidonax difficilis)

A este pequeño mosquero se le escucha por todos los sitios que te he descrito, desde la zona de la cerca en Parque Polvorines, pasando por la parte posterior de la Cineteca y finalmente en la Vereda de la vía, que te describiré un poco más adelante. Esta imagen que te comparto es de la Cineteca. Tuve la suerte de que el mosquerito estuviera a unos pocos metros en una rama de árbol y que se quedara unos segundos en una posición inmejorable para fotografiarlo.

Mosquero del Pacífico

¡EUREKA! ¡UN  HUECO EN LA CERCA!

Después de dos visitas al Parque Polvorines, en las que tenía la ansiedad de no poder acceder a la barranca,  finalmente encontré “un hueco en la cerca” y me apena decirlo, porque realmente era muy evidente. Justo enfrente del Centro de Capacitación Cinematográfica Chapultepec, que colinda con la Cineteca, hay un portón blanco, que da acceso a una vereda que desciende con una serie de curvas y se interna en la barranca.  Para que lo encuentres fácilmente, te comparto una foto del CCC Chapultepec, que es una  filial del original Centro de Capacitación Cinematográfica, que se encuentra en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), en Calzada de Tlalpan, esquina con Río Churubusco, junto a los legendarios Estudios Churubusco.

Arbitrariamente, he llamado este camino “La Vereda de la Vía” ya que va bajando por la Barranca y termina en la estructura de concreto de la vía elevada del recientemente inaugurado Tren Interurbano “El Insurgente” que da servicio de pasajeros entre las Ciudades de México y Toluca. El recorrido descendente de la vereda estimo que sea más o menos medio kilómetro. A veces es difícil estimar distancias cuando vas a “paso pajarero”,  despacio y buscando en cada árbol o arbusto  alguna ave que observar. Lo que sí  te puedo decir, es que al  regreso la subida parece ser el doble de larga… no es muy empinada, pero finalmente ya traes encima el cansancio de la pajareada y vas pagando la deuda contra la gravedad que adquiriste al bajar.  Llegando hasta abajo, es altamente probable que te toque el paso de un convoy del tren, ya que tiene salidas frecuentes. Al ser eléctrico y contar con pocos vagones, en realidad hace poco ruido, nada que ver con los escandalosos y kilométricos trenes de diésel. que traquetean pesadamente y se escuchan a gran distancia.  A continuación te presento una imagen del tren desde la perspectiva de la vereda.

Estando en este rincón de la Barranca y con un poco de silencio, se puede escuchar rumor de agua, que es un cauce que proviene del histórico Manantial de Santa Fe, que fue el recurso natural que permitió todo el desarrollo desde el Siglo XVI y la principal causa de que se haya construido aquí la Fábrica de Pólvora. Aunque la vegetación no permite ver el cauce, me llegó un olor a caño y  pude comprobar el dicho del sargento que más temprano nos sacó de la zona aledaña al manantial, donde sin saberlo, no debíamos estar. Cuando vimos un cauce de agua  y le preguntamos al sargento, nos dijo “esa agua viene del Manantial. Aquí va limpia, pero en menos de un kilómetro, ya está bien contaminada”. Desafortunadamente, ésta es una situación demasiado frecuente en muchos ríos, canales y cuerpos de agua en todo el país, donde encuentras mucha basura inorgánica y puedes percibir que el agua, aunque se vea limpia, tiene un olor que delata que de alguna manera recibe descargas de aguas negras. Aún en lugares apartados, con  un entorno natural más o menos limpio, basta una pequeña comunidad, para que el agua esté contaminada y las riberas tengan basura acumulada. Nos falta mucha cultura ambiental, desafortunadamente. A continuación te comparto el paraje donde la vereda termina junto a la estructura  de concreto de la vía del tren.

Via del tren

Pasando a cosas más agradables, permíteme platicarte de algunas de las especies que se pueden encontrar en la Vereda de la Vía, tanto en los árboles y arbustos a ambos lados del camino, como en una explanada de pastos altos, que termina en una ladera muy arbolada, que se encuentra más o menos a medio camino.

Rascador nuca canela (Melozone kieneri)

Esta especie endémica de México habita principalmente en sotobosque denso, matorrales áridos, bosques caducifolios y zonas de transición arboladas,  a lo largo de la vertiente del Pacífico y el Eje Neovolcánico, incluyendo el Valle de México. Es omnívoro y haciendo honor a su nombre, rasca vigorosamente la hojarasca del suelo con ambas patas en búsqueda de semillas, bayas e invertebrados . Es sumamente tímido y mayormente terrestre, por lo que puede pasar desapercibido si está callado. La vez que descubrí que estaba presente en el parque tuve suerte, porque había una pareja que  andaba revoloteando en los arbustos de la vegetación baja, llamándose frecuentemente. Aunque estaban muy inquietos, uno de ellos me regaló un par de segundos en una  rama, para ésta, que es la única toma útil entre varias decenas que intenté.

Rascador nuca canela

Mulato Azul (Melanotis caerulescens)

Siempre es un gusto poder escuchar a nuestro hermoso y endémico mulato azul.  Además de su canto propio, puede imitar las vocalizaciones de otras aves. Escucharlo me emociona, porque es el preludio  a la posibilidad de verlo. Normalmente es tímido  y se queda en el follaje denso, donde su color oscuro dificulta su avistamiento. El afortunado día que vi dos rascadores nuca canela, también encontré una pareja de mulatos, cuya vistosa interacción me facilitó el avistamiento y finalmente el poder fotografiarlo. El ejemplar de la foto traía una lombriz o gusano en el pico, pero no lo vi tragarla, la trajo así todo el tiempo que se dejó ver.

Mulato azul

Colibrí Pico Ancho (Cynanthus latirostris)

Es una especie pequeña y muy activa de colibrí, con una longitud de entre 9 y 10 centímetros. Habita en una gran variedad de entornos, desde matorrales áridos y desérticos hasta cañadas, bosques secos y jardines urbanos o suburbanos, principalmente en elevaciones bajas a medias. Se alimenta del néctar de flores tubulares de agaves, cactáceas y arbustos, complementada con pequeños insectos que atrapa en vuelo. Se distribuye ampliamente por casi todo México. Los machos adultos destacan por su pico brillante de color rojo con la punta negra, el cuerpo  verde esmeralda iridiscente y una garganta con destellos azules.  La fotografía bajo estas líneas fue tomada cerca de la entrada de la Vereda de la Vía y nos muestra un macho “a medio pintar” en la transición entre inmaduro y adulto reproductivo.

Colibrí pico ancho

Colibrí Magnífico (Eugenes fulgens)

Los pajareros le llamamos  afectuosamente “Eugenio fulgencio”,  por el parecido  de este apodo con  su nombre científico, Eugenes fulgens. Éste es uno de los colibríes más grandes de México, midiendo entre 13 y 14 centímetros y haciendo honor a su nombre común de “Colibrí magnífico”. Habita principalmente en bosques  pino-encino y oyamel, entre los 1,500 y 3,000 metros de altitud. Se alimenta del néctar de flores tubulares silvestres y pequeños artrópodos. Se distribuye desde el suroeste de Estados Unidos hasta Nicaragua, extendiéndose a lo largo de las principales cadenas montañosas mexicanas y el Eje Neovolcánico.

En condiciones desfavorables de luz, este colibrí parece ser completamente negro o muy oscuro, con una mancha blanca detrás del ojo, pero cuando un rayo de sol desvela la magia de la iridiscencia, podemos ver tonos de verde y azul oscuro con brillos dorados en su cuerpo, así como destellos azules, morados y rosas en su cabeza, que van y vienen, según  se mueve el colibrí. Puede ser fascinante este espectáculo, que normalmente dura unos pocos segundos. Yo podría ser el mejor narrador y aún así, no sabría transmitirte la experiencia de verlo.

Colibri magnifico

CIERRE DE LA SERIE

Aquí cerramos nuestro recorrido de “LAS CUATRO ESTACIONES DE CHAPULTEPEC”. Te agradezco enormemente tu compañía en las cuatro paradas de este viaje. En mi afán por hacer una narrativa fluida y congruente, fue necesario hacer varias visitas a las cuatro secciones, recurrir a la memoria para desempolvar eventos arrumbados en mi cabeza, consultar fuentes de información histórica y actual, y así poder ir colocando los eslabones de las cuatro historias. Espero que hayas encontrado la serie informativa y amena.  Habré logrado mi cometido, si a partir de estas crónicas te apetece visitar alguno de los parques y si tu valoración de estas áreas naturales ha mejorado, respecto a una percepción anterior. Yo por mi parte, aprendí mucho y rescaté recuerdos muy valiosos en el proceso de escribir para ti. Definitivamente, me siento afortunado de tener a mi alcance estos cuatro parques, para disfrutar todo lo que pueden ofrecer.

A continuación te dejo mis datos de contacto. Gracias y espero que nos volvamos a encontrar aquí, dentro de unas pocas semanas.

CONTACTO:

Correo electrónico: gerasimoagui@gmail.com

Facebook e Instagram: @GerardoAguilarAnzures

Si te agradan mis imágenes, las puedes adquirir, de manera electrónica o impresa, poniéndote en contacto conmigo.

Para consulta de información de aves, se puede acceder a: http://avesmx.conabio.gob.mx

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Last modified: 23 agosto, 2026
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